| |
Al menos
un tercio de la dieta del gato debe estar compuesta
por proteínas de origen animal, siendo
la carne o los productos derivados de la misma
los que conforman el alimento fundamental de este
animal. Frente a muchas creencias populares, no
es esencial que los gatos beban leche y en muchas
ocasiones poco recomendable.
Un exceso de hígado también puede
resultar considerablemente nocivo ya que provoca
en los gatos graves trastornos óseos. Asimismo,
una dieta basada en pescado enlatado puede provocarles
lo que se conoce con el nombre de enfermedad de
la grasa amarilla. Se trata de una dolorosa inflamación
de los tejidos grasos provocada por la falta de
vitamina E. El pescado crudo tampoco es muy recomendable
para los gatos ya que contiene una enzima que
descompone la vitamina B1.
| *Consejo
práctico:
Muchos gatos
no digieren bien la leche, lo que puede producirles
diarrea. Si vemos que nuestro gato está
gordo, tampoco es recomendable que se la ofrezcamos
a menudo porque les hace engordar, lo que
tampoco es saludable. |
|