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Si no queremos
que se presenten problemas de convivencia en el
hogar, debemos tomar algunas precauciones:
No utiliza la bandeja
de arena. Si el gato se resiste a usarla,
hay que llevarle a ésta siempre que sospechemos
que está dando vueltas y buscando un lugar
adecuado. Si no conseguimos acostumbrarle no hay
que regañarle, especialmente si se encuentra
en la bandeja, ya que si no va a asociarla a algo
desagradable. Suele ser útil darle de comer
en aquellos lugares que habitualmente tiende a
ensuciar, probablemente pronto abandonará
el hábito. Si nada de esto sirve, es también
muy útil utilizar una pistola de agua.
Si se le pulveriza un poco, evitando dirigírsela
a los ojos, les suele disuadir de hacerlo fuera
de la bandeja. La pistola de agua suele ser también
útil como ultima alternativa para enseñarle
al gato a no arañar muebles.
Mordisquear las plantas.
Otro de los hábitos que puede adquirir
un gato en una casa es el de mordisquear las plantas,
lo que puede ser peligroso ya que algunas plantas
comunes son venenosas para el animal. Un método
para evitarlo es que las plantas pequeñas
se coloquen fuera del alcance del gato y cubrir
las grandes hasta que pierda esta costumbre. Ayuda
bastante si le ponemos una planta de hierba gatera
que le resultará sumamente atractiva.
Se cuelga de las
cortinas. Este suele ser un hábito
propio de los gatitos y es precisamente a temprana
edad cuando hay que erradicarlo. Si no ha sido
así, no debemos desistir, debemos hacerle
entender que no está bien lo que hace mediante
un 'No' firme o en última instancia con
la pistola de agua. Tengamos paciencia, pronto
entenderá la orden que le estamos dando.
Rasca los muebles
o el sofá. Como en el caso anterior,
este es un hábito que debería haber
desaparecido ya en el gatito. Si nuestro gato
lo repite una vez adulto, no debemos permitirlo.
Es aconsejable emplear un tono firme de voz o
la pistola de agua y reprenderle en el momento
justo en el que ha hecho la fechoría. En
este caso tenemos que asegurarnos también
de que tiene a mano su rascador. Además
podemos impedirle el acceso durante una temporada
a la habitación donde ha adquirido esa
costumbre. Con el tiempo desistirá de este
comportamiento.
| *Consejo
práctico:
Si nuestro
gato tiene costumbre de mordisquear las plantas
de nuestra casa, debemos tener cuidado pues
algunas podrían resultar nocivas. Lo
mejor es consultar con el veterinario y colocarlas
fuera de su alcance. |
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