Convulsiones en gatos: causas y cómo actuar - ADVANCE

Convulsiones en gatos: causas y cómo actuar

¡Qué susto observar convulsiones en gatos! Este acontecimiento es quizás uno de los signos clínicos más temidos por cualquier persona que conviva con un gato. Es normal preocuparse, pero también aprender cómo actuar en este tipo de casos.

Tener un gato es una gran responsabilidad y, al mismo tiempo, una experiencia grata y recomendable para muchas personas. Convivir con un gato implica preocuparse por su salud, bienestar y felicidad. Por eso, es lógico que te preocupes si crees que tu gato puede estar enfermo. En este sentido, si observas convulsiones en tu gato es lógico que te asustes.

 

En ADVANCE, para que estés de alguna forma preparado en caso de que tu gato convulsione, queremos explicarte algunas cosas. En este artículo te explicamos qué son las convulsiones en gatos, a qué se deben, cuáles son los síntomas y cómo debes actuar para prevenirlas y tratarlas.

 

¿QUÉ SON LAS CONVULSIONES EN GATOS?

Sabemos que pueden causar bastante desazón si las observas. Para que puedas identificarlas, lo primero que haremos será definirlas. Las convulsiones en gatos son movimientos repetitivos de contracciones musculares involuntarias, fuertes y patológicas que sufre aquel gato que padece una enfermedad que se puede desenmascarar gracias a este signo clínico.

 

Las convulsiones son alteraciones a nivel cerebral. Se producen cuando un grupo de neuronas —responsables de trasladar los impulsos eléctricos por el sistema nervioso— reciben un exceso de actividad eléctrica.

 

Pueden ser perjudiciales para tu gato y tener secuelas tanto físicas como de comportamiento y consciencia. Las convulsiones en gatos pueden llegar a ser muy peligrosas. Podrían ser un signo clínico de una enfermedad grave que, incluso, implique daño cerebral o de algún órgano de tu gato.

 

Suelen durar entre 1 y 3 minutos. Además, antes de producirse un episodio de convulsiones, tu gato podría mostrarse inquieto. Podría tratar de buscar tu atención de forma algo exagerada o todo lo contrario, esconderse. Ante la más leve sospecha de convulsión, lo recomendable es acudir de inmediato al veterinario.

 

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE LAS CONVULSIONES?

Podemos distinguir varias causas que provocan las convulsiones en gatos. Estas son las más comunes:

 

 

  • Enfermedades metabólicas, como las alteraciones en la tiroides, hipoglucemia, enfermedad hepática…

  • Enfermedades infecciosas, como moquillo, toxoplasmosis, encefalitis, rabia…

  • Golpes o tumores en la cabeza.

  • Patología cerebrovascular.

  • Leucemia e inmunodeficiencia felina.

  • Intoxicación por productos peligrosos como ciertos productos de limpieza o plaguicidas, entre otros.

  • Una deficiencia de vitaminas.

¿QUÉ OTROS SÍNTOMAS PUEDEN ACOMPAÑAR A LAS CONVULSIONES?

Las convulsiones son un signo clínico que denota la existencia de una enfermedad subyacente. Por eso, es habitual que aparezcan acompañadas de otros síntomas:

 

  • Cuerpo rígido y tenso.

  • Un exceso de salivación.

  • Movimientos de mandíbula descontrolados.

  • Agitación en los movimientos de las extremidades.

  • Movimientos rápidos e incontrolados de los ojos.

  • Caída del cuerpo del gato hacia uno de los lados.

  • Pérdida de consciencia.

  • Micción y defecación involuntarias.

CÓMO ACTUAR ANTE LAS CONVULSIONES EN GATOS 

A pesar de que es un momento angustioso y desagradable, lo mejor es que estés preparado para saber cómo actuar en caso de que tu gato convulsione. Te recomendamos que sigas una serie de pasos con los que ayudarás a tu gato lo máximo posible:

  • 1.

    Ante todo, conserva la calma. No grites, ni llores. Tampoco le hables, podría excitarlo todavía más y empeorar la crisis.

  • 2.

    Pon a salvo al gato si se encuentra en un lugar peligroso o del que pueda caerse. Sin embargo, debes hacerlo sin cogerlo en brazos porque lo más seguro es que no sea consciente de sus actos y no sabes cómo podría reaccionar. Lo mejor es retirar cualquier objeto con el que pudiese hacerse daño.

  • 3.

    Apaga las luces o baja la intensidad de la iluminación ambiental. Elimina toda clase de ruidos cerrando la ventana y apagando la televisión.

  • 4.

    Evita ofrecerle agua o comida y, por supuesto, no mediques a tu gato por tu cuenta y riesgo.

  • 5.

    Cuando haya cesado la convulsión, coge a tu gato y acude de inmediato a la consulta de tu veterinario.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO ADECUADO PARA LAS CONVULSIONES EN GATOS?

Lo primero que debes saber es que el tratamiento lo debe aprobar y verificar tu veterinario de confianza. Será el encargado de explicarte todo el procedimiento y cómo debes administrar el medicamento, las dosis y la duración del tratamiento.

 

El tratamiento más habitual para tratar las convulsiones en gatos es el diazepam vía rectal. Por otro lado, para prevenir las crisis, se suele recetar fenobarbital. Es imprescindible que ambos medicamentos los recete un veterinario y, después, podrás comprarlos en una farmacia.

 

Debes saber que este tratamiento deberás utilizarlo toda la vida de tu gato, una vez al día y a la misma hora. Aunque pueda parecer un hándicap, si sigues las recomendaciones de tu veterinario y administras la medicación de forma adecuada, tu gato podrá llevar una vida completamente normal.

 

 

Como has podido comprobar, en caso de convulsiones en gatos, es de vital importancia que estés ahí para tu gato. Te necesita para mantener su nivel de bienestar. Además, estamos seguros de que te preocupas por la salud de tu felino, porque sabes que es la clave para que se mantenga feliz, ágil y fuerte. 

 

En ADVANCE sabemos que el conocimiento y la información es vital y, por eso, te agradecemos que confíes en nosotros. No solo para ofrecerle el mejor alimento, sino para aprender a mantener y mejorar la salud de tu gato. 

 

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