El gato y su territorio | Advance

El gato y su territorio

Como seguro que sabrás si compartes tu vida con un gato, los felinos son animales muy territoriales y de costumbres: tendrán bien delimitadas unas zonas para comer, dormir, etc., y será difícil que salgan de ahí. De hecho, un cambio en su territorio o lugar de residencia puede provocarles un fuerte estrés. Si conocemos bien cómo funciona la distribución del territorio en los gatos, podremos prevenir problemas y ayudarles a ser más felices.

TRES TIPOS DE TERRITORIO

En base a la mentalidad del gato, podemos encontrar tres tipos de territorio

CAMPO DE
AISLAMIENTO

Es donde tu gato se encuentra más seguro y cómodo. Por eso, dedica esta zona a descansar y a retirarse para estar tranquilo. También es conveniente que tenga un lugar dentro de este espacio para refugiarse, donde personas y otros animales no tengan acceso.

CAMPO DE
ACTIVIDAD

Son los lugares de la casa que tu gato destina a jugar, a cazar y a compartirlas con personas y otros animales. En este espacio es donde deberías situar zonas diferenciadas para su aseo, la alimentación y el agua.

CAMPO DE
AGRESIÓN

Es la extensión del territorio que el gato defiende, aunque no pase la mayor parte del tiempo ahí. Por ejemplo, puede ser el jardín de tu casa, la terraza o los alrededores.

Si tienes en cuenta estas necesidades territoriales a la hora de distribuir tu hogar, conseguirás que tu gato se sienta lo más cómodo posible.

Un cambio en el territorio o lugar de residencia del gato les puede ocasionar un fuerte estrés.

LA RELACIÓN CON EL
TERRITORIO

Los gatos establecen un vínculo afectivo con el espacio en el que viven, de modo que lo marcan para organizarlo, orientarse e informar a otros animales.
Aunque sean invisibles a tus ojos e indetectables para tu nariz, tu casa seguramente estará llena de marcas olfativas (que dejan al rozar con la barbilla, cabeza, costados…) y visuales (como arañazos) que tu gato utiliza para marcar sus áreas. Otras marcas sí pueden hacerse más evidentes, como por ejemplo el marcaje con orina: para evitarlo, esteriliza a tu gato o gata.
Es normal que, ante cualquier cambio, como la llegada de un nuevo miembro a la familia, el gato reacciones realizando más marcas. Esto suele durar solo un tiempo y, si se siguen respetando sus espacios, en unos días vuelve a la normalidad.

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