Mal aliento en gatos: ¿a qué se debe?

Mal aliento en gatos: ¿a qué se debe?

Seguro que el aliento de tu gato no huele a rosas, aunque si “te tumba” cada vez que te acercas a él… ¡lo más probable es que esté pasando algo! En este artículo te contamos las causas más comunes del mal aliento en gatos, así como qué hacer para prevenir y tratar este problema.

MAL ALIENTO EN GATOS: ¿POR QUÉ?

 

Al igual que les ocurre a las personas, es probable que tu gato presente mal aliento en ocasiones. Sin embargo, si está presente de forma continuada, o si el olor es realmente fuerte o desagradable, lo más probable es que tenga una enfermedad o un problema de salud. El término para referirse al mal aliento es “halitosis”. Y aunque puede afectar a cualquier raza, aquellos de “cara chata” (razas braquicefálicas) como los persas o los himalayos tienen una mayor predisposición a sufrir este problema.

 

CAUSAS DEL MAL ALIENTO EN GATOS

 

Las causas por las que tu gato puede tener mal aliento son:

  • Alimentación: algunos tipos de comida casera pueden producir mal aliento. Por ejemplo, si tu gato come carne o pescado, lo más probable es que su aliento sea más intenso que si come pienso seco o comida especialmente formulada para gatos. Y si tu gato ingiere sus propias heces o las de otro animal, su aliento también tendrá mal olor.

  • Enfermedad periodontal: esta es la causa más frecuente del mal aliento en gatos. Cuando los dientes de tu gato no están cuidados adecuadamente, se produce una acumulación de sarro que con el tiempo se endurece y da lugar a placa dental. Esto a su vez puede producir inflamación de las encías (gingivitis), lo que se manifiesta con encías enrojecidas e inflamadas. Si no se soluciona, esta enfermedad puede producir molestias al comer, caída de piezas dentales o infecciones bucales. En casos más graves, puede extenderse a otras partes del cuerpo.

  • Úlceras: infecciones, procesos inflamatorios o tumores de la cavidad oral pueden provocar úlceras que a su vez provocan mal alientos.

  • Cáncer (tumores): algunos tumores que afectan a la nariz, la boca o el esófago pueden producir mal aliento.

  • Problemas inflamatorios de la boca: algunas enfermedades inflamatorias que afectan a la boca de tu gato pueden producir mal aliento (granuloma eosinofílico).

  • Problemas respiratorios: la presencia de infecciones o tumores en la nariz, los senos nasales o la garganta (faringe) también pueden producir mal aliento.

  • Problemas de piel: algunas infecciones de la piel de alrededor de la boca pueden asociarse al mal aliento.

  • Problemas de riñón: la insuficiencia renal crónica es un problema común en gatos de avanzada edad. Esta enfermedad se asocia a un aumento de los niveles de urea en sangre que a menudo da lugar a mal aliento.

  • Diabetes: si el mal aliento de tu gato tiene un toque “afrutado”, es posible que sea a causa de la diabetes.

  • Cuerpo extraño: si tu gato ha tragado o mordido un objeto que no es comida (por ejemplo, un trozo de tela o de hilo), la descomposición de este objeto puede dar lugar a mal aliento.

¿QUÉ HACER SI TU GATO TIENE HALITOSIS?

 

Si tu gato tiene mal aliento, es importante que lo lleves al veterinario para que sea evaluado. Allí le realizarán un examen físico completo prestando especial atención al estado de su boca, dientes y encías. Si tu gato no permite una exploración exhaustiva, es probable que lo seden. En función del diagnóstico, necesitará pruebas adicionales y el tratamiento dependerá de la causa.

 

Si tu gato tiene enfermedad periodontal, el tratamiento será una limpieza de boca bajo anestesia general, además de la extracción de las piezas dentales en mal estado. También necesitará una dieta especial. Ante otras enfermedades como diabetes o infecciones respiratorias, el veterinario te indicará el tratamiento conveniente.

 

¿CÓMO PREVENIR EL MAL ALIENTO EN TU GATO?

 

La mejor manera de prevenir el mal aliento en tu gato es que tenga una buena higiene dental. Para ello es recomendable una dieta especialmente formulada para gatos y evitar darles comida casera. También es recomendable cepillarle los dientes con relativa frecuencia (consulta con tu veterinario los cepillos y pastas de dientes disponibles para gatos).

 

También es importante que el veterinario revise a tu gato al menos una vez al año. De esta manera, si está desarrollando problemas dentales, podréis actuar antes de que el problema se complique.


El mal aliento puede ser un problema frecuente en tu gato, sobre todo si sufre una enfermedad periodontal. La mejor forma de prevenir que tu gato desarrolle mal aliento es teniendo una buena higiene dental y tomando una alimentación adecuada.

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