Neumonía en gatos: ¿qué puedo hacer? - ADVANCE

Neumonía en gatos: ¿qué puedo hacer?

¿Cómo es la neumonía en gatos? ¿Cómo actuar si tienes sospechas de que tu gato podría estar sufriendo esta enfermedad?

Si quieres saber la importancia de detectarla a tiempo y cuáles son sus síntomas, quédate en este post y te contamos todo sobre la neumonía.
 

NEUMONÍA EN GATOS: ¿QUÉ ES LA NEUMONÍA? 

 

La neumonía es una enfermedad de los pulmones que consiste en la inflamación y daño en el tejido pulmonar y puede ser de naturaleza infecciosa, no infecciosa o mixta. La neumonía en gatos es menos frecuente en comparación a los perros, sin embargo, es importante detectarla a tiempo para evitar la progresión de la enfermedad y las graves consecuencias que puede tener en felinos. En especial, puede atacar fuertemente a los más vulnerables, como los gatitos no vacunados, gatos muy mayores y aquellos gatos que están inmunodeprimidos, es decir, con diferentes alteraciones inmunitarias.

Al igual que los pulmones humanos, los de los gatos también están formados por bronquios,  bronquiolos y pequeños sacos denominados alvéolos. Estos, en condiciones normales, se llenan de aire inhalado con la finalidad de oxigenar la sangre y de eliminar el dióxido de carbono del organismo. Pero cuando se produce una neumonía en gatos, el tejido pulmonar resulta dañado y los alvéolos contienen fluidos y pus en lugar de aire, dificultando dicho intercambio de gases. 

 

TIPOS DE NEUMONÍA SEGÚN LA CAUSA

 

Existen diversas causas que pueden provocar la neumonía en gatos: algunas de tipo infeccioso y otras debido a agentes no infecciosos, como sustancias químicas irritantes, la aspiración de líquidos o alimentos hacia el pulmón, el desarrollo de neoplasias, alérgenos o cuerpos extraños.

Según la causa podemos encontrar los siguientes tipos de neumonía más frecuentes en gatos:

  • Neumonia bacteriana

  • Neumonía vírica: producida fundamentalmente por uno de los virus responsables de la denominada “gripe felina”: el Calicivirus felino.

  • Neumonía parasitarias: como Toxoplasma gondii (protozoo causante de la toxoplasmosis felina).

  • Neumonía por aspiración: de contenido líquido o sólido contaminado al pulmón. Normalmente se trata de alimentos (leche) o contenido gástrico (vómitos) debido a algún defecto anatómico (paladar hendido, megaesofago, parálisis laríngea, etc), a la alimentación forzada o al reflujo gástrico.

  • Otras neumonías menos frecuentes son la neumonía por hongos (generalmente, pertenecientes al género HIstoplasma y Blastomyces), la neumonía eosinofílica y la neumonía química (causada por la inhalación de agentes irritantes).

Además, existen factores que favorecen o predisponen el desarrollo de neumonías en nuestros gatos. Se denominan factores predisponentes:

  • Las enfermedades que comprometen el sistema inmunitario: por ejemplo el virus de la Leucemia Felina (FeLV) o el Virus de la inmunodeficiencia felina (FIV) provocan inmunosupresión.

  • Infecciones respiratorias crónicas.

  • Las contusiones o traumas pulmonares.

  • Defectos estructurales (paladar hendido o fisura palatina)

  • Estados de malnutrición.

 

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA NEUMONÍA EN GATOS

 

Dependiendo del área y el grado de afectación de los pulmones, los signos y síntomas que pueden presentarse pueden ser de tipo respiratorio, sistémico o ambos.

 

SIGNOS RESPIRATORIOS

 

  • Dificultad para respirar (disnea) 

  • Respiración rápida (taquipnea)

  • Tos, normalmente húmeda o productiva.

  • Fatiga e intolerancia al ejercicio.

  • Secreción nasal mucopurulenta en ocasiones.

 

SIGNOS SISTÉMICOS

 

  • Letargo

  • Disminución del apetito (anorexia)

  • Fiebre (no siempre)

  • Pérdida de peso.

Además, los gatos pueden manifestar otros signos y síntomas en función del agente causal o la enfermedad primaria como vómitos o diarreas, conjuntivitis, úlceras en la lengua, etc. 

 

TRATAMIENTO DE LA NEUMONÍA EN GATOS

 

La neumonía en gatos se trata en función de la causa y la gravedad del proceso del gato. La intención es eliminar la causa o causas, controlar los síntomas y, además, evitar que la enfermedad progrese. 

Es probable que el tratamiento incluya antibióticos durante varias semanas, antipiréticos para la fiebre, broncodilatadores para abrir las vías respiratorias, mucolíticos y expectorantes para disolver las secreciones y facilitar su expulsión, entre otros, específicos para felinos.

El veterinario puede iniciar un tratamiento ambulatorio vía oral durante los primeros días en los gatos que se encuentran estables, es decir, que están activos y alerta, comen bien y tienen un buen estado de hidratación.

No obstante, la hospitalización será necesaria en gatos que muestren signos clínicos más graves. De esta forma podrán recibir tratamiento intravenoso de forma intensiva y de oxigenoterapia necesarios (aporte de oxígeno).
 
Una vez en casa, es importante la humidificación del ambiente, ubicar al gato en un lugar cálido y tranquilo libre de estrés, y proporcionarle una alimentación equilibrada y palatable para mantener sus defensas a punto y conseguir una adecuada recuperación.
En ocasiones puede ser difícil detectar las manifestaciones clínicas típicas de cualquier enfermedad felina, así como también de la neumonía en gatos.

Por este motivo, si observas cualquier signo que no sea habitual por muy inespecífico o leve que sea, no dudes en consultar con tu veterinario.

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