Cómo alimentar a un recién destetado

Introducción

El destete es una fuente de estrés necesaria en la vida de un gato. Se trata de un proceso muy importante en el desarrollo del cachorro.

Del calostro a la leche

Durante el período de lactación, la leche materna que la gata suministra a sus pequeños va variando en cuanto a su composición. Así, durante las 24 a 72 horas de lactación, los cachorros reciben calostro, nutricionalmente muy diferente de la leche que ingerirán posteriormente. El calostro está compuesto de cerca de un 88 % de agua, un 4 % de proteínas y un 3'8 % de grasas. Esta composición va variando hasta que, cuando tiene lugar el destete, la leche materna contiene el 82 % de agua, el 6'6 % de proteínas y el 5'5 % de grasas.

La transición

La transición

El destete es el paso de una alimentación láctea a una alimentación sólida, y no se trata de un momento en la vida de los cachorros, sino de un proceso de transición. Así, la lactación comienza a disminuir a partir de la quinta o sexta semana de vida de los pequeños al tiempo que estos se van interesando por el alimento materno. Al principio, comienzan lamiendo los residuos de alimento que quedan alrededor de la boca de la madre. Después, husmean en el comedero hasta que empiezan a ingerir por sí mismos alimentos sólidos.

El destete

El destete propiamente dicho y entendido como el momento en que los cachorros abandonan definitivamente la lactancia para alimentarse exclusivamente a través de alimento sólido debe ser bien planificado. Así, existen diversos criterios que conviene conjugar. En primer lugar, para la madre, un destete precoz evita que sus reservas disminuyan demasiado, especialmente si se trata de camadas numerosas. Para los cachorros, por otra parte, es causa de estrés al cambiar su tipo de alimentación y alejarse del nido materno, por lo que no conviene anticiparlo mientras la gata siga dando leche. Por regla general, el momento adecuado será cuando los cachorros consuman unos 20 gramos de materia seca al día. Esto suele suceder hacia la sexta o séptima semana de vida.

Tras el destete

Es conveniente, si el tipo de alimento es el adecuado para ambos, dar a la madre durante la lactancia el mismo tipo de alimento que recibirán los cachorros después del destete, evitando una nueva causa de estrés que sumar al del destete en sí. Deben estar totalmente destetados a las 6 u 8 semanas y totalmente acostumbrados a una dieta normal con alimento completo y equilibrado. Tras el destete, los gatos requieren niveles de proteína y del aminoácido taurina más altos que en su etapa de cachorros, por lo que no es conveniente darles alimento para cachorros en general, sino pienso especialmente elaborado para gatos en etapa de crecimiento. De la misma forma, es aconsejable complementar su dieta con suplementos de vitaminas y minerales, aunque no en exceso, ya que demasiados complementos pueden trastornar el equilibrio nutricional.

Dieta y tomas

Dieta y tomas

Durante esta etapa de rápido crecimiento se recomienda llevar a cabo 2 ó 3 tomas diarias de alimento seco, que puede humedecerse con agua tibia para ablandarlo. Si se hace así, las porciones no ingeridas deben retirarse después de una hora de haberlas servido, pues a temperatura ambiente pierden el sabor y pueden incluso descomponerse y perder sus propiedades. Cualquier cambio en la dieta debe realizarse de forma gradual a lo largo de un periodo de entre 7 y 10 días, evitando así trastornos digestivos. Entre los seis meses y el año de vida, las tomas diarias se reducirán a dos, procurando no excedernos en las raciones para evitar la obesidad. En este sentido, podemos usar las cantidades indicadas en los envases de alimento como guía, aunque la cantidad necesaria dependerá de la actividad y condición física de cada individuo. De todas maneras, por el pequeño tamaño del estómago y por la forma de alimentarse de los gatos, es conveniente que siempre tengan un plato con una pequeña cantidad de comida a su disposición.

El destete en la madre

Para la madre, el destete también puede ser un proceso algo traumático, y algunas hembras siguen produciento una significativa cantidad de leche en el momento del destete. En estos casos, pueden sufrir malestar y congesión en las mamas, un problema que no suele necesitar tratamiento, ya que al desaparecer el proceso de succión de los cachorros deja de estimularse la producción de leche, pero a veces puede ser necesario que el veterinario prescriba medicación para acelerar el proceso.