Cómo tratar pequeñas heridas

Introducción

Ante pequeñas heridas superficiales, en primer lugar deberemos asegurarnos de que no se trate de algo más grave que requiera la intervención de un veterinario. A continuación, limpiaremos y desinfectaremos la herida, y los días posteriores vigilaremos que no se infecte y se complique.

¿Seguro que es leve?

Si nuestro gato aparece con algún corte, herida o arañazo aparentemente poco importante, lo primero que debemos hacer es comprobar que, efectivamente, no reviste gravedad. Para ello, nos aseguraremos de que, sobre todo si la herida está situada en una pata, en el cuello u otra zona articulada, el gato puede caminar, moverse y actuar con normalidad y sin dolor. De lo contrario, o si la herida presenta sangrado o profundidad excesivos o bien un aspecto, color o supuración extraños, lo más aconsejable será llevarlo inmediatamente al veterinario.

Desinfección

Una vez hayamos descartado que pueda tratarse de un problema que requiera de la ayuda de un veterinario, procederemos a la desinfección de la herida. Para ello, lavaremos la herida con agua y jabón y aplicaremos algún tipo de antiséptico suave, como el yodo -conviene diluirlo con agua-, clorhexidina o cualquier otro recomendado por el especialista en medicina veterinaria. En caso de que haya demasiado pelo enmarañado sobre la herida, podemos cortarlo para poder trabajar mejor sobre la misma y para evitar que ésta se infecte. Si la herida es leve y no se infecta o se complica, esto debería bastar para curarla.

Abscesos

Sin embargo, puede que a pesar de todo, la herida se infecte y no se cure, o que vaya empeorando a medida que pasen los días, hinchándose hasta formar un absceso, consistente en una acumulación de pus en la herida. En ese caso, lo mejor es acudir a un veterinario. Pero, si por alguna razón no tuviéramos acceso a asistencia veterinaria, podemos intentar curarlo nosotros mismos. En primer lugar, cortaríamos con cuidado el pelo alrededor de la zona inflamada mientras otra persona sujeta al gato. A continuación, bañaríamos el área con una solución preparada con un poco de sal disuelta en un vaso de agua. Bañado por espacio de 24 horas, el absceso debería reventar. Finalmente, deberíamos limpiar la zona y vigilar que no se forme uno nuevo.

Hemorragias

En caso de que nos encontremos ante un corte o herida poco profunda pero que sangre, deberemos limpiar la herida con un algodón humedecido y aplicar los cuidados explicados arriba en el epígrafe.

Desinfección

Si continúa sangrando o la hemorragia es considerable, y no pudiéramos contar con asistencia veterinaria, podemos detenerla cubriendo y presionando la herida con una almohadilla de gasa o compresa empapada en agua fría. Si el sangrado no se detiene, deberemos asegurar la compresa con un vendaje y superponer una nueva compresa sobre la anterior, colocando un nuevo vendaje sobre la segunda.