Época de celo

Introducción

El celo es una época complicada para los gatos. De hecho, los gatos están considerados unos de los animales más fogosos. El dueño debe de estar preparado para vivir esta época en la que el animal se mostrará más mimoso e insoportable. Maullará constantemente con un sonido que incluso puede llegar a resultar impertinente.

Los propietarios deberán estar preparados para superar esos días. El celo de las gatas, al igual que la muda de pelo, tiene lugar con mayor intensidad en primavera, época en la que hay más horas de luz. Puede llegar a tener varios celos con un intervalo de 2 a 3 semanas. Aunque si viven en el interior, en una casa con calefacción y luz artificial, pueden presentar celos incluso en invierno. La paciencia será la mejor defensa para no perder los nervios por la actitud del animal.

Origen del celo

El celo está considerado como el periodo del ciclo sexual de la gata en la que puede aceptar al macho. Éste siempre estará dispuesto para aparearse, aunque durante algunos meses su conducta sexual es más intensa. Tal como ocurre en todas las hembras mamíferas, éstas tienen su primer celo cuando alcanzan la pubertad. A partir de este momento, la hembra ya es fértil. En el caso de las gatas suele depender de cada animal, aunque lo general es que el primer celo suela surgir a partir de los 8 o los 10 meses. Si bien, hay casos en los que ha aparecido con anterioridad, por ejemplo, si cuando llega la primavera tienen ya más de 4 meses. Actualmente existen distintos factores que determinan el inicio de la pubertad de los felinos:

- El peso de la hembra, ya que debe tener un peso mínimo para entrar en celo.

- La raza: las hembras de pelo corto, tipo siamés, consiguen alcanzar la pubertad antes que las de pelo largo como, por ejemplo, las de raza persa.

- Factores externos, como la presencia de un macho en el entorno o las horas de luz.

Debido a que los gatos son animales solitarios en la naturaleza, tienen que encontrarse para poder aparearse y procrear, por ello, tanto el macho como la hembra deben mostrar señales claras y evidentes de su predisposición al encuentro sexual que sean detectadas a distancia por los individuos del otro sexo.

Detectar el celo

Detectar el celo

Los síntomas son claros y evidentes. Tanto en el macho como en la hembra presentan un cambio de actitud diaria que afectarán a su comportamiento. Ambos realizarán maullidos fuertes y persistentes. La gata maúlla mucho, se frota por todas partes, se revuelca y se pone rígida en cuanto alguien la toca, adquiriendo una posición parecida a la de la cópula. Esta disposición tiene el nombre de lordosis: El lomo hundido y la cola desviada lateralmente. Además, ellas están especialmente mimosas y tratan de atraer nuestra atención de cualquier manera.

Fases del celo de la hembra

Las fases del ciclo estral de la gata se dividen en cuatro fases: proestro, estro, diestro y anestro.

- Proestro: dura solo 1 ó 2 días y en ella se observa un cambio de comportamiento. La gata buscará ser mimada, orinará frecuentemente, vocalizará, friccionará la cabeza y el cuello contra los objetos, girará sobre sí misma, arqueará su columna levantando la pelvis. El apetito de la gata aumentará sensiblemente. En esta época no dejará que el macho la monte.

- Estro: se acentúan todas las pautas anteriores y ya es el periodo de receptividad sexual. Es considerado el celo en sí mismo. Su duración es de 4 a 6 días si hay apareamiento, y de 10 a 14 sin copula. Durante el estro la llamada de su maullido, utilizado para atraer al posible macho, será agudo y estridente.

- Diestro. Esta fase es la posterior a la ovulación y es de inactividad sexual; dura de 3 a 16 días si no ha habido gestación y 2 meses si la gata ha sido fecundada por un gato y está gestante.

- Anestro: Es la fase de reposo en la que los ovarios descansan y no fabrican hormonas.

Estación reproductiva de los machos

Los machos viven su estación reproductiva. Cuando alcanzan la plena madurez son capaces de aparearse siempre que la gata se lo permita. La época álgida para ellos es de septiembre a marzo. Durante su estación reproductiva, los machos estarán más peleones, de manera que si salen a pasear es probable que regresen con arañazos. El macho marcará el territorio con pequeñas cantidades de orina cargada de feromonas para atraer sexualmente a la hembra. Esto se conoce como marcaje sexual y lo realizará en forma de spray en muebles, paredes y todo tipo de superficies verticales, con lo que el olor puede llegar a ser desagradable y difícil de eliminar.
También, acabará revolcándose constantemente por la casa.

La esterilización

La esterilización

Controlar la población felina y minimizar los trastornos ocasionados por el celo, sobre todo, si un animal no va a criar por deseo de sus dueños, puede llevar a la recomendación veterinaria de esterilizar. Además, en el caso de las hembras reducimos el riesgo de tumores mamarios.