Estándares y variedades del gato

Introducción

El gato es uno de los animales más populares y más representados del mundo así que hablamos de un animal muy especial. Han existido cultos de adoración a los felinos, supersticiones en torno a él, presencia en la literatura y en el arte de todos los tiempos -tanto oriental como occidental- así que si tienes uno no está de más que conozcas las particularidades que hacen de él un animal sin par.

Se crían hace solo 100 años

El gato se ha mantenido a lo largo de la historia sin cambios, incluso manteniendo las pautas innatas de sus ancestros y es que en la actualidad hasta el gato más mimado reacciona ante la emoción de la caza. De hecho los gatos domésticos solo hace100 años que se crían como tales por ello podríamos decir que, a diferencia de otros animales domésticos, el gato 'tolera' su relación con los humanos y se aprovecha de las comodidades manteniendo su naturaleza independiente. Nunca estarán subordinados o servirán a las personas y es probablemente esta misma característica la que ha propiciado que sea un animal doméstico tan común. Cariñoso pero independiente, cauto pero valiente, limpio y exigente en sus hábitos es fácil de cuidar y todo ello hace que la relación con su dueño no sea dependiente, ni distante, sino que sea una relación de tú a tú.

Su cuerpo

Su cuerpo

A diferencia de los perros todos los gatos tienen la misma estructura básica y un tamaño parecido entre sí. Su estructura es de patas robustas y esbeltas que aguantan su estrecho pecho, su abdomen y su flexible columna vertebral que acaba en la cola. Es en la cara y el pelo donde se presentan las diferencias más notables.

Toda esa estructura le permite movimientos fluidos, coordinados y elegantes. Su cuerpo es flexible, esbelto y proporcionado y gracias a sus elásticos músculos combina velocidad y coordinación, aspectos imprescindibles para desarrollar sus dotes de caza. Un ejemplo de su proporción y la utilización de su cuerpo como un todo lo vemos a las hora de despertarse: bosteza y estira, primero la columna, cola y patas delanteras y después las caderas y las patas traseras en un estructurado y ritual movimiento.

Una característica especial del cuerpo de los gatos es que su centro de gravedad coincide con el 'centro geográfico' de su anatomía, lo que significa que el peso de su cuerpo está repartido de forma simétrica. Esta circunstancia explica porqué cuando los gatos caen de grandes alturas, son capaces de ajustar su posición en el aire hasta llegar al suelo apoyando sus cuatro patas y protegiendo zonas de su cuerpo tan delicadas como la cabeza, la columna vertebral y el tórax.

Comportamiento

El conocimiento del comportamiento del gato puede aumentar el placer del propietario como animal de compañía. A la hora de valorar a un gato, su actitud, sin ápice de agresividad fuera de las comprensibles reacciones de defensa ante una agresión manifiesta, cuenta mucho. Se valora la afabilidad y la facilidad de manipulación; es decir, que no sea arisco a la hora de examinarlo o cogerlo.

Variedades

Todos los gatos tienen una estructura muy similar así que básicamente se ordenan según la longitud del pelaje. De hecho no hace mucho más de 100 años que se empezó a hacer cría selectiva y por lo tanto hasta hace no mucho no existía la variedad de razas que existe hoy por hoy. Evidentemente se puede hacer otro tipo de clasificaciones según si el gato es doméstico o asilvestrado, si es mezcla -la mayoría- o tiene pedigrí pero todos básicamente se ordenan en torno a los siguientes grupos:

El pelo

Gatos de pelo largo

Estos gatos tienen como característica principal y como bien indica el nombre el pelaje largo y son por esta misma razón los de cuidado más delicado ya que por sí solos no son capaces de mantener su manto en las condiciones óptimas y ello puede acarrear problemas de higiene y, consecuentemente, de salud. Hay que procurar un cuidado de las zonas donde el pelo tiende a anudarse; como en el vientre, las axilas y la parte interna de las patas. La mayoría de los gatos de pelo largo provienen de Oriente y poseen una cara muy peculiar con una expresión muy vivaz. Básicamente el tipo de gato que responde a este grupo es el Persa y el Himalayo que es un cruce entre el persa y el siamés.

Gatos de pelo semilargo

Aquí se agrupan algunos de los felinos más conocidos como son el Bosque de Noruega, el Maine Coon, el Ragdoll, el Angora Turco o el Sagrado de Birmania. En general son gatos de talla grande y como, en los casos de sus primos de pelo largo, es importante mantener el cuidado y la higiene de su pelaje aunque no es tan espeso como el de sus compadres.

Gatos de pelo corto

Este es el grupo más numeroso y común donde encontramos a las razas orientales como el Siamés o el Oriental de Pelo Corto; las 'razas sin cola' como el Manx; europeos como el Británico de Pelo Corto; o resultados peculiares de la cría selectiva como el Sphynx, que carece completamente de pelo. Esta clase de gatos se vale por sí mismo para asearse aunque alguna ayuda, sobre todo en las épocas de la muda de pelo, siempre será bienvenida.

Gatos de pelo rizado

Las mutaciones genéticas espontáneas y la cría selectiva han dado lugar a esta raza de gatos de aspecto peculiar a causa de los rizos de su pelo. Entre ellos sobre todo se diferencian por la forma de la cabeza, o bien triangular como el Cornish Rex o bien redondeada como el German Rex. Son fáciles de cuidar, y con cepillarlos de vez en cuando es suficiente para mantener su rizado manto en buen estado.

El color del pelo y la piel

Los estándares de gatos suelen establecer los colores más aptos en cada raza tanto para el manto como para la piel. Cuanto más se acerque un gato a su estándar de raza más valor tendrá y más se cotizarán sus crías en caso de que se decida dedicarlo a la reproducción.