La alimentación durante la gestación

Introducción

La gata necesita acumular gran cantidad de materias grasas durante la gestación para asegurar el correcto crecimiento de los cachorros.

La gestación de las gatas, al contrario de lo que sucede con las perras, se caracteriza por venir acompañada de un aumento de peso desde el comienzo del embarazo. De esta manera, durante los dos primeros tercios del período de gestación, la gata va acumulando reservas de grasa que serán utilizadas al final del embarazo y durante la lactancia para alimentar a los cachorros. Solo después del día 40, es decir, a partir de la sexta semana, el peso que gana la gata va a parar esencialmente al crecimiento de los cachorros.

Gestación y materias grasas

Por ello, desde el comienzo de la gestación la gata debe recibir gran cantidad de materias grasas en su alimentación, de forma que pueda acumular energía. Ello es muy importante para la salud de los gatitos, ya que mejora su tasa de supervivencia durante el parto. Una alimentación escasa de la gata durante el embarazo, además, lastra el posterior crecimiento de los cachorros al nacer, ya que no han almacenado suficientes reservas hepáticas.

Cantidad de alimento

Cantidad de alimento

Normalmente, a lo largo de la gestación el consumo de alimentos de la gata se va incrementando de forma regular en torno a un 10% por semana. Al final del embarazo, la gata estará recibiendo a través del alimento cerca de un 70% más de energía en relación a su dieta normal. De esta forma, la madre lleva a cabo una concentración de nutrientes vital para el correcto crecimiento de los cachorros, tanto durante el embarazo como durante la lactancia. Hacia el final de la gestación, es común que se produzca una disminución transitoria del consumo de alimento, debida a que el ensanchamiento del útero limita la capacidad del estómago. Durante este período, la gata utiliza las reservas que ha ido acumulando.

Tras el parto

Después del nacimiento de la camada, la gata pesa todavía en torno a un 20% más de lo que pesaba en el momento de la monta, un excedente de peso que será utilizado para cubrir las necesidades energéticas de la gata durante la lactancia, que supone un esfuerzo y un consumo energético muy superiores al de la gestación. Por ello, en este período debemos dejar a disposición de la madre gran cantidad de alimento rico en materias grasas, así como suficiente agua limpia y fresca para evitar una eventual deshidratación, que podría afectar a la producción de leche. El pienso para cachorros en crecimiento es una buena opción para alimentar a una gata gestante por su aporte en calorías y calcio, entre otros nutrientes básicos.

El destete

El destete

Hasta el momento del destete, que se produce entre la sexta y la séptima semana después del parto, la gata no recuperará el peso que tenía antes de la gestación. Si observamos que la madre ha adelgazado mucho, podemos continuar suministrándole el alimento rico en materias grasas que le dábamos durante la lactancia hasta que vuelva a su peso normal.