Las bolas de pelo

Introducción

Llegan con la primavera. Es la época en la que comienza la muda fisiológica del pelo de los felinos y con ella, no hay duda de que aparecerán las preocupantes bolas de pelo. Éstas son aglomeraciones de pelo que adquieren una forma esférica y que se sitúan en el tracto digestivo de los gatos.

Es una patología que se produce al lamerse el pelaje durante sus frecuentes aseos diarios. Su lengua, con una característica rugosidad en las papilas gustativas, acaba convirtiéndose en un cepillo que arrastra los pelos que se le está cayendo. Mezclados con comida, pueden dar vida a una bola de pelo que vivirá en su estómago incómodamente hasta su expulsión.

¿Cómo expulsarlas?

¿Cómo expulsarlas?

Las bolas de pelo son conocidas como bezoares, tricobezoares o pilobezoares. Éstas son cúmulos de pelo de forma más o menos cilíndrica que acaban acumulándose en el estómago de los gatos, especialmente durante la época de muda. Es una patología que llega cada año en primavera. A nivel estomacal, acumular estas bolas, consiguen provocar al gato un malestar importante. Únicamente si son pequeñas, por lo general, terminarán siendo expulsadas con uno o varios vómitos. Sin embargo, cuando estos nudos de pelo alcanzan un nivel más compacto y de mayor tamaño acaban llegando al intestino delgado. Podrán provocar más vómitos, y si no son demasiado grandes pueden continuar su camino por el intestino eliminarse con las heces.

Prevenir con el cepillado

Prevenir con el cepillado

La formación de bolas de pelo se manifiesta sobre todo en razas de pelo largo, aunque las de pelo corto no viven exentas a esta complicación. Si bien, hay remedios que ayudan a prevenir considerablemente la formación de bolas de pelo. El comportamiento del animal será imposible de cambiar, de manera que lo idóneo es cepillarlo a diario para que el animal ingiera menos pelos. Cuanto más exhaustivo sea el cepillado mayor número de pelo muerto se eliminará y menor será el riesgo para el gato. En caso de tener pelo largo, esta acción deberá repetirse al menos dos veces al día.

Un jarabe y buena alimentación

Además, existen jarabes de malta, así como ciertos alimentos específicos que facilitan el transito del pelo ingerido. Estos alimentos son perfectamente equilibrados y ayudan a aportar los nutrientes necesarios para eliminar el pelo ingerido debido a su contenido en fibra. Por su parte, el jarabe deberá suministrarse un par de veces por semana cuando los gatos sean de pelo corto. La dosis deberá ampliarse hasta tres cuando tengan sean ejemplares de pelo largo.

La hierba gatera

Si son gatos de exterior, los gatos utilizarán las hierbas, que las ingerirán para facilitar el vómito. Para los gatos de interior, la hierba gatera puede convertirse en una ayuda como sustitutivo para gatos de interior. Instintivamente los gatos comen plantas. Ellos prefieren las hojas largas y estrechas, como las del césped. No obstante, a la hora de morder todo vale. Con esta adquisición durante la época de muda, el gato podrá ingerir las hojas, y la parte fibrosa de éstas permitirá que se puedan eliminar los pelos. Los envolverá y los arrastrará al exterior mediante el vómito o bien por las heces. La hierba gatera únicamente deberá ser un método preventivo más, así como para complacer su atracción por los vegetales. Ésta puede comprarse ya preparada en forma de bandejas de tierra con semillas de gramíneas. Después de regarse unos días, surgirán los apetitosos brotes tiernos. Éstos harán las delicias del gato, que no dudará en morder e ingerir cada uno de ellos.

El momento de acudir a la clínica

Cuando la acumulación de bezoares sea de una dificultad mayor, la situación podría alcanzar una dimensión de mayor gravedad. Éstas podrían quedar retenidas en la luz intestinal, en la parte que está considerada la segunda porción del intestino delgado. Si el gato no logra deshacerse de sus bolas de pelo, comenzará a sufrir un malestar general que le llevará a perder el apetito y sus funciones intestinales y tendrá vómitos. En estos casos la situación debe resolverse quirúrgicamente en una clínica veterinaria. No obstante, los felinos tienen una gran habilidad para expulsar con su vómito los materiales pilosos que paralizan el tránsito de su aparato digestivo.