Viajar con nuestro gato

Introducción

Aunque a los gatos no les gusta viajar, si queremos llevar a nuestro minino de vacaciones será preferible usar el coche.

La jaula debe ser amplia y debemos acostumbrar previamente al animal a la misma. Finalmente, no hay que olvidar la documentación necesaria.

¿Nos lo llevamos o no?

¿Nos lo llevamos o no?

Para empezar, hay que dejar claro desde el principio que a la mayoría de los gatos no les gusta viajar. Son animales muy territoriales a los que les cuesta adaptarse a nuevos entornos y más bien prefieren quedarse vigilando su territorio. Además, tienen un carácter bastante solitario e independiente y, aunque les encanta estar con su dueño, no tienen problema en pasar algún tiempo a solas. Así, si no vamos a estar demasiado tiempo fuera, tal vez sea preferible dejarlo en casa y encargar a alguien que vaya a comprobar que todo está en orden cada 2 ó 3 días.

Mejor en coche

Si por cualquier motivo debemos viajar con nuestro gato, ya sea porque estemos demasiado tiempo fuera, se trate de un traslado permanente de domicilio o cualquier otra circunstancia, siempre será preferible desplazarnos en nuestro propio vehículo, donde tendremos un mayor control del viaje, pudiendo parar en un momento dado si nuestra mascota se pone demasiado nerviosa. En cualquier caso, si deseamos incluir a nuestro gato en nuestros viajes, será conveniente acostumbrarlo previamente a viajar en coche, preferiblemente desde los primeros meses de vida y comenzando por trayectos cortos y frecuentes. Y es que muchos gatos asocian el coche con las visitas al veterinario, ya que solo suben al automóvil para esas visitas, lo cual dificulta que mantenga la calma.

En avión

En caso de que tengamos que utilizar otro medio de transporte, como el avión, las condiciones del viaje cambiarán radicalmente. En primer lugar, algunas compañías aéreas no permiten llevar animales en cabina y no estaremos cerca de nuestro gato, por lo que no podremos controlar sus reacciones y no contará con nuestra presencia para tranquilizarse y sentirse acompañado. En este caso, y siempre de acuerdo con nuestro veterinario, puede ser conveniente administrarle algún tipo de sedante para hacerle más fácil el viaje.

La jaula

Lo más aconsejable es contar con una jaula o cesta especial para gatos con el fin de protegerlo de posibles golpes y a su vez tenerlo controlado si se pone nervioso. Es conveniente que sea lo más amplia posible para que esté cómodo y no se sienta demasiado enjaulado. Aunque, si viajamos en coche y el vemos que el animal está tranquilo, siempre podemos sacarlo para acariciarlo y que pueda estirar las piernas. En cualquier caso, conviene que el animal se familiarice con su jaula antes del viaje. Eso se consigue colocándolo, con antelación, cerca de la misma o instalando una manta que use habitualmente en su interior para que se sienta como en casa.

A tener en cuenta

A tener en cuenta

Independientemente del medio de transporte que utilicemos, hay una serie de cosas que debemos tener en cuenta antes de partir. En primer lugar, deberemos llevar con nosotros los correspondientes certificados veterinarios de salud y, sobre todo en viajes internacionales de rabia en regla. Asimismo, conviene identificar bien al animal, aparte de que lleve su correspondiente chip identificativo, no está de más identificar su transportín con una tarjeta bien visible con nuestros datos de contacto. Por otro lado, no conviene alimentar al gato durante las tres horas anteriores a la partida y deberemos asegurarnos de que al llegar al destino tendremos acceso a su alimento habitual. Finalmente, no debemos olvidar asegurarnos previamente de que el lugar donde nos alojaremos admite animales.