Bengalí

Peso: de 3 a 8 kilogramos.

Color: motas alineadas en rayas horizontales. Lo habitual es que sus colores vayan desde los marrones y negros al color marfil.

Pelo: corto, brillante y sedoso

Longevidad: de 12 a 15 años.

Características

El gato bengal o bengalí, como raza, es una de de las pocas surgida de un cruce entre un gato doméstico y uno salvaje. Es una nueva raza creada en USA por Jean Mill en los años setenta, a partir del cruce de un pequeño gato silvestre, el Felis Bengalensis -leopardo asiático-, con una gata común de pelo corto americano. La raza obtuvo su definición actual al sucederse el cruce, del primer cruce, con otros gatos de raza para obtener algunos cambios en el pelaje.

Este exótico gato presume de un aspecto básico salvaje y a su vez cuenta con el temperamento dependiente y amoroso de un gato doméstico. Su porte es elegante, aunque de aspecto fuerte, debido a la musculatura y a la robustez de sus huesos. A partir de los diferentes cruces que ha sufrido la especie a lo largo de los años, podemos encontrar muchas diferencias entre varios gatos de la misma raza, por esta razón, tanto el aspecto de su pelo como el de los ojos puede variar. Es importante tener en cuenta que cada cruce introduce algunos genes que pueden no ser del todo deseables -colores diluidos, pelo más largo de lo que es común o un dibujo manchado-. Este es uno de los motivos por lo que no se recomienda el cruce de éste con ninguna otra raza.

Se trata de felinos de gran inteligencia, son curiosos y juguetones, tienen un carácter fuerte pero normalmente se adapta muy bien a la vida familiar, sobre todo si se trata de familias o personas que disfruten de un compañero divertido, inquieto y dinámico. Este curioso animal es un amante de los espacios grandes y del agua, herencia de sus antepasados selváticos, por esto el gato bengalí no es la mejor opción para aquellos que vivan en un piso. Al contrario de lo que pueda parecer, el gato bengal es, sin duda, un devoto compañero.

Estándar

Características generales. El bengalí se incluye en la familia de gatos de pelo corto y es un gato doméstico con las características físicas de un gato leopardo pequeño. Su apariencia alerta ya que se trata de un animal de pelo suave, delicado y brillante pero muy musculoso. Generalmente son gatos de estructura física muy compensada, ninguno de sus rasgos físicos destacan por su exageración o deberían estar especialmente marcados.

Cabeza, cara y cuello. Tiene una cabeza en forma de cuña con contornos redondeados y mandíbulas anchas y fuertes, Es, normalmente, más ancha que larga y ligeramente más grande en comparación con su cuerpo, reposada sobre un cuello grueso, musculoso y largo. Su nariz es larga y ancha de piel acolchada, y la punta luce un color ladrillo. Los huesos de las mejillas son altos y prominentes y remarcan un hocico ancho con grandes almohadillas de inserción de los bigotes. Las orejas del bengalí se caracterizan por no ser demasiado grandes, básicamente cortas con la base ancha y las puntas redondeadas. Algunos cruces pueden provocar indeseables penachos en las orejas. Ambas orejas reposan en su cabeza bastante separadas entre sí, siguiendo el contorno de la cara y apuntando hacia delante.

Sus ojos, de forma ovalada, son grandes pero no protuberantes. El color puede variar debido a los diferentes cruces que ha sufrido la raza. En los bengalís brown los ojos son verdes, marrones o dorados, en los bengalís seal deben ser azul-verdoso o verde-oro mientras que en los bengalís nevados son azules -resultado de su origen siamés-.

Cuerpo. El cuerpo de este gato es largo y sustancial. Tiene una estructura fuerte, pesada y musculosa. Su estructura ósea es robusta, especialmente en machos. Los cuartos traseros están más elevados que la parte delantera y su cola es mediana pero gruesa.

Extremidades. Las patas traseras son ligeramente más largas que las delanteras, creando un perfil elegante de mucha presencia. Son muy musculosas, equilibrado con su cuerpo y con sus pies, grandes y redondos.

Manto. El bengalí es conocido por su lujoso y suave pelaje corto, especialmente brillante en los ejemplares oscuros. Es una de las pocas razas que puede lucir un estampado de tipo atigrado -resultado de un dibujo moteado y otro amarmolado-. El color base puede ser de diferentes tonalidades claras como marfil, crema, amarillo, dorado o naranja; mientras que las manchas son oscuras, por ejemplo negro, chocolate o canela. En la variedad nevado o snow diferenciamos un fondo muy claro, casi blanco, con manchas rojizas o negras. En todos los casos la punta de la cola es negra y su abdomen moteado.

Carácter

Un gato muy dulce

Su exótico pelaje, sus ojos brillantes y musculoso porte le dan a este felino un aspecto salvaje que nada tiene que ver con su verdadero carácter. Aunque es cierto que es un animal inquieto, juguetón e hiperactivo, gozan de un temperamento sociable y afectuoso. Sus orígenes salvajes hacen que no sea recomendable tenerlo en un sitio cerrado, ya que necesita de espacios amplios para disfrutar de lo que más le gusta: escalar, correr y nadar.

Este vivaracho animal tiene muy buena disposición y un temperamento confiable, pero mantiene alguna característica de su ancestro salvaje, por eso es recomendable que el gato sea parte, como mínimo, de la cuarta o sexta generación. El macho tiene fama de ser mucho más amable que la hembra que suele ser más independiente y temperamental. Acostumbran a ser muy sociales, tanto con las personas como con otras mascotas, en especial los perros.

Un nadador de primera

A esta raza, a diferencia de lo que suele ser común en la especie felina, le encanta nadar. Esta característica, heredada de sus antepasados salvajes, hacen que su mascota pueda convertirse en la mejor compañía a la hora de lavarse los dientes o fregar los platos.

Un juguetón incansable

El propietario de un bengalí podría pasarse todo un día tirándole la pelota, él siempre la devolverá. Es incansable y enérgico. Puede convertirse en su mejor aliado en sus tiempos libres ya que es muy sociable, pero también suele ser bastante posesivo con sus amos por lo que hay que dedicarle bastante tiempo a darle mimos.

Maullido salvaje

Otra peculiaridad de este simpático animal es su maullido. Debido a sus fuertes cuerdas vocales, su sonido es mucho más fuerte y vibrante del que podemos esperar. Además su carácter juguetón hace que le encante maullar consiguiendo transportar a sus amos a la más exótica selva asiática.

Día a día

La dieta

Para asegurar una vida saludable es imprescindible una buena alimentación, sobre todo teniendo en cuenta que esta raza generalmente se caracteriza por su hiperactividad. Aunque debemos tener en cuenta que si nuestra mascota es de carácter más sedentario tendremos que vigilar que no engorde, si por el contrario disfruta de ejercicio diario y lleva una vida activa podremos ser más tolerantes con la comida. Como con todos los gatos, es muy importante tener al bengalí bien hidratado, así que siempre tiene que tener a su disposición abundante agua fresca.

Salud

Debido a sus genes más salvajes, aunque no es común, pueden aparecer muestras puntuales de inestabilidad emocional y agresividad. Por eso los especialistas recomiendan más de cuatro generaciones de cruces para asentar su domesticación. También en buena parte por este carácter salvaje, estas preciosas mascotas suelen disfrutar de una salud muy buena, son fuertes y no necesitan de muchos cuidados, solo preocuparnos de realizar las visitas obligadas al veterinario. A pesar de ello, y a título informativo para los amantes de esta raza, hay algunas enfermedades a las que pueden estar algo más predispuestos genéticamente respecto a la población felina en general y son: la atrofia progresiva de retina y la cardiomiopatía hipertrófica.

Higiene básica

Una característica única en el bengalí es que produce más cerumen en las orejas que otros gatos, por eso tenemos que ser más cuidadosos en este aspecto y limpiarle los oídos asiduamente. Además, producen secreciones de grasa oscura en la barbilla que debemos limpiar también periódicamente. Al tener un bengalí entre nosotros gozamos de la suerte de poder bañarlo cuando nos apetezca. Es un verdadero amante del agua, así que lo disfrutará como un juego, aunque como casi todos los gatos él solito puede mantenerse pulcro.

¿Sabías qué?

Los gatitos bengalíes, al nacer son blancos o tienen un tono grisáceo y las manchas no aparecen definitivamente en su pelo hasta al cabo de unos meses.

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