Burmese

Peso: de 4 a 7 kilogramos.

Color: negro, azul, chocolate, lila, caramelo y azul entre otros.

Longevidad: de 9 a 18 años.

Características

El Burmese es una antigua raza procedente de Birmania. Es un gato sociable, se dice de él que es como un perro, por su sociabilidad y carácter altamente leal hacia su dueño, se ha ganado a pulso el sobrenombre de gato de compañía. Será una buena mascota porque le encanta vivir en familia y estar acompañado todo el tiempo; por esta misma razón, si tiene pensado dejar sola a su mascota durante mucho tiempo, quizás el Burmese no es la raza más conveniente.

Las primeras imágenes del Burmese aparecieron en un libro de poemas sobre gatos, impreso en Tailandia en 1350, pero no fue hasta muchos años más tarde cuando la raza quedó registrada como tal. Todo empezó cuando una gata color café procedente de Birmania, llamada Wong Mau, fue importada por un psiquiatra norteamericano y cruzada con un macho siamés. El resultado fue una camada de gatitos de colores oscuros y café. Este fue el principio de esta nueva raza, que a partir de aquí tuvo que luchar para que la considerasen una variedad diferente al siamés.

Al Burmese le encanta que lo acaricien, y eso no será ningún problema para sus dueños ya que lucen un pelo fino y sedoso muy agradable al tacto. Hay que diferenciar entre dos tipos diferentes dentro de esta misma raza: el americano y el inglés. El americano es bastante más compacto que el inglés y más fornido con la cabeza más redonda. Mientras que el inglés se distingue por su silueta mucho más esbelta y la cabeza ligeramente triangular. Ambos tienen los ojos bien grandes y de color amarillo dorado, rasgo que lo identifica y diferencia claramente del siamés.

Estándar

Características generales. El gato Burmese es un gato de tamaño mediano, bastante musculoso y compacto. Su característica más particular es su precioso manto fino y brillante que contrasta con sus ojos dorados. Tiene una constitución atlética y fuerte, sus curvas redondeadas le dan un aspecto elegante a la vez que esbelto.

Cabeza, cara y cuello. Su cabeza es corta, en forma de triángulo, y en algunas variaciones como el americano la cabeza puede ser más redonda. Los pómulos sobresalen y su mentón es bastante pronunciado. Sobre la cabeza, unas orejas de tamaño mediano con base ancha y puntas redondeadas, reposan tiesas y un poco inclinadas hacia delante. Los ojos, separados entre sí, son vivos, luminosos y de color amarillo dorado.

Cuerpo. El cuerpo del gato Burmese es de talla mediana, musculoso, compacto y redondeado. Su sólida estructura ósea muestra a un gato fuerte y apuesto.

Extremidades. Sus extremidades tienen un aspecto fino y grácil, siendo más elevadas las posteriores que las delanteras, y terminan en unos pies pequeños de forma ovalada.

Manto. El pelo muy pegado al cuerpo es corto, fino, sedoso, brillante y con apenas un poco de pelusa. El color definitivo comienza a salir en los cachorros tras 75 días desde su nacimiento, en la mayoría de los colores, a medida que el gato va creciendo, su color va oscureciéndose. Los colores admitidos son: marrón, azul, chocolate, lila, rojo, crema y tortugas. La pigmentación debe ser más oscura en los puntos y atenuada en el vientre. En Estados Unidos, el único considerado de raza Burmese es el marrón chocolate, el resto se consideran una raza diferente llamada Malayo.

Carácter

Un 'gatoperro'

Se caracteriza por gozar de un carácter juguetón y amable, y se asemeja especialmente al de los perros. Se vuelca mucho en sus amos y se lleva bien con todos los miembros de la familia, incluso si hubiera algún perro en ella. Son afectuosos y sociables, por eso agradecerán la compañía humana en cualquier situación.

El compañero de viaje excepcional

Una particularidad graciosa es que le encanta viajar en coche, sobre todo si puede observar el paisaje a través de la ventanilla. Aunque se adapte muy bien a nuevas situaciones, no es un gato al que le guste estar solo, por eso es mejor que acompañe a sus amos a cualquier viaje antes que quedarse sin compañía durante más de dos días.

No saca las uñas cuando juega

Este insaciable compañero, es muy inteligente y cariñoso. Si se lo permite se volcará mucho hacia su amo, encantado de agradarle y permanecer a su lado. Es muy dulce, comparado con otros gatos, y tiene la particularidad de que no saca sus garras al jugar; es un bonachón. Esta es una de las razones por las que es perfecto para jugar con niños. Además su carácter hiperactivo hace que necesite juegos y mimos constantemente, siendo muy recíproco con la gente de su alrededor. Es muy fácil domesticarlo ya que es obediente y no defraudará a su amo cuando se proponga enseñarle algún juego nuevo.

Día a día

Quiere que jueguen con él

Posee un carácter encantador, juguetón y comunicativo, aunque poco vocalizador. Disfruta particularmente de la compañía humana, y aunque no será especialmente pesado, reclamará su dosis diaria de juego. Les encanta que los levanten y los acaricien todo el tiempo, los mimos son su devoción. Es un cazador excepcional, así que si dispone de un espacio al aire libre disfrutará como un enano buscando pequeñas presas por el jardín.

La dieta

Es preferible una dieta rica en proteínas y se recomienda combinarla con un complejo vitamínico durante el crecimiento del animal. Por lo demás, no es demasiado delicado a la hora de comer así que bastará con una dieta equilibrada y, por supuesto, agua fresca para que pueda beber y refrescarse cuando le apetezca.

Salud

La variedad norteamericana, desgraciadamente, puede sufrir un problema de deformidad craneal hereditaria, casi siempre letal o que exige la eutanasia. En ambas variedades se ha descrito una mayor tendencia que en otras razas a sufrir quistes dermoides en la córnea, que se pueden resolver quirúrgicamente. También tienen más facilidad para acumular sarro dental y sufrir gingivitis. Deberemos prestar atención a la salud de su boca y, cuando lo requiera, hacer higienes dentales en el veterinario. Por lo demás no se le atribuyen otras afecciones características, suele ser una raza bastante sana y longeva.

Higiene básica

El Burmese, por lo general, no necesita una atención demasiado meticulosa y bastará con cepillarlo de vez en cuando para evitar la acumulación de pelo muerto. Si se quiere mejorar el brillo de su manto se puede abrillantar con una gamuza, pero no es indispensable para el cuidado y la higiene básica de este simpático animal.

La cría

Las hembras no suelen tener dificultadas en el parto, y las camadas suelen ser de unos 5 gatitos. Normalmente nacen de color marrón muy claro, pero se van oscureciendo al crecer. El color definitivo del manto aparecerá a partir de los dos meses y medio. Y lo mismo pasa con el color gris azulado de los ojos de los cachorros, que va evolucionando al amarillo intenso y brillante conforme van haciéndose adultos.

Productos relacionados