Burmilla

Peso: de 3 a 7,5 kilogramos.

Color: plateado con sombras.

Pelo: corto brillante y sedoso.

Longevidad: de 9 a 16 años.

Características

Esta reciente mezcla de Burmese y Persa Chinchilla fue concebido fortuitamente en el Reino Unido en 1983 aunque no fue hasta 11 años después cuando la Federación Internacional Felina lo reconoció oficialmente en la Categoría III de gatos de pelo corto y somalí. Como se puede ver su nombre es una mezcla de los nombres de las dos razas de las que proviene: Burmese y Persa Chinchilla.

Esta raza tuvo algunos problemas genéticos en sus primeras camadas pero generaciones después se perfeccionó convirtiéndose así en un gato fuerte y saludable. Es por esta razón que la FIFE tardó tantos años en aceptarlo como raza con pedigrí aceptable para competir en torneos.

Pero su característica más particular son, quizá, sus grandes ojos verdes enmarcados en negro y una marca en la frente en forma de 'M'. Su pelo corto y brillante tiene como color base el plateado o en su defecto el blanco, aunque el dibujo tipped de su manto con la punta del pelaje coloreada le da siempre esa apariencia de plateado. De estatura media y su fuerte musculatura le dan una apariencia compacta y equilibrada.

Estándar

Características generales. Su color plateado y su aspecto robusto y magnánimo le dan a este cruce de Persa y Burmese una elegante presencia. Su porte potente con la cabeza grande y redondeada y su cuerpo largo dan lugar, en resumen, a un gato de cuerpo equilibrado. Decir tiene que la hembra tiene una complexión algo más delicada que el macho que es robusto pero estilizado.

Cabeza, cara y cuello. La cabeza tiene forma de triángulo aunque los lados y las aristas del mismo son redondeadas, lo que le dan a la cara un aspecto pulido. Sus orejas tienden a ser grandes, inclinadas hacia adelante y separadas entre sí. Son anchas en la base y de punta redondeada. Su nariz es de color marrón tosco y está bien alineada con el mentón que deja paso a un cuello bien proporcionado. Sus ojos verdes enmascarados en negro le dan un aire portentoso y es una de sus características principales.

Cuerpo. Su cuerpo es bastante alargado aunque sus fuertes patas musculadas le dan ese aire compacto y sólido. Un animal muy bien proporcionado a pesar de venir de dos razas muy diferentes.

Extremidades. Sus extremidades crecen fuertes gracias a su potente musculatura siendo las patas traseras algo más altas que las delanteras. Las almohadillas plantares suelen ir ligadas al color de su pelo. Su cola está bien proporcionada respecto al cuerpo y es recta, moderadamente larga, con una base fornida que se desplaza por sus anillos incompletos hasta la punta redondeada.

Manto. Su brillante y sedoso manto en inglés se denomina Silver Shaded. Silver significa plata y shaded sombreado y es que su manto tiene un dibujo tipped que le proporciona siempre un tono plateado ya que los colores base, plata y blanco, combinados con el extremo de color del pelaje le dan ese tono. Los colores pueden ser o bien intensos, como el negro, el chocolate, el lila o el rojo, o bien suaves, como el azul, el canela o el crema. La espalda, el vientre, la cara y la cola acostumbran a ser más oscuras que el resto.

Carácter

Afable, apacible y juguetón

Este es un gato fácil. Su carácter es agradecido y más allá de requerir el cariño y atención habituales sus cuidados son los mínimos. Su temperamento es afable, apacible y juguetón y una de sus características más destacables es su adaptabilidad al medio. No le dará problemas si en su casa conviven niños u otros animales, exceptuando, claro está, de que se trate de un ratón. Su naturaleza es juguetona así que tenerlo aportará a la casa un clima agradable dada su facilidad de relación con los dueños, los desconocidos, los niños y otros animales.

La curiosidad perdió al gato

El Burmilla es un gato muy curioso y a pesar de ser un gato muy inteligente puede que su ansia de conocer le lleven en algún momento a desorientarse y no saber encontrar el camino de vuelta. Para evitar disgustos es mejor tenerlo controlado o asegurarse de que si sale al exterior sepa encontrar fácilmente el camino de vuelta a casa.

Rascador

Para cualquier gato rascar con sus uñas es un gesto habitual que obedece al cuidado de su cuerpo. En el caso del Burmilla no deja de ser así pero es que, además, ese gesto innato para él es un juego así que hay que comprar un buen rascador en una tienda especializada o prepararle un trozo de esa alfombra vieja que está a punto de ir a la basura... o enseñarle a rascar en una silla de mimbre. El tapizado del sofá tendrá mucha más vida si se toman estas precauciones.

Quien avisa…

Si se está ocupado o no se le presta atención, el Burmilla se encargará de hacerse notar si quiere algo... y no aceptará un no por respuesta. Si necesita comida, juego, afecto o mera compañía no hay que tener dudas de que seguirá a su dueño allí donde vaya y maullará reclamando atención. No hay escapatoria.

Día a día

La dieta

Su dieta no requiere de cuidados especiales más allá del típico menú rico en proteínas. Tanto el pienso seco como la comida húmeda son perfectamente idóneas para esta raza. Una combinación de las dos es lo óptimo y, por supuesto, tener siempre agua fresca y limpia a su disposición.

Salud

A pesar de los problemas genéticos de las primeras generaciones el Burmilla ha evolucionado perfectamente de manera que no se le conoce ninguna afección característica además de tener una muy buena salud. Estadísticamente, como sucede en todas las razas puras, tiene mayor tendencia a algunas enfemedades de la especie felina, en concreto a la enfermedad renal poliquística, que afecta los riñones y puede desembocar en una insuficiencia renal.

Higiene básica

Este gato tiene un pelo fácil de cuidar así que no requiere de grandes cuidados más allá de los típicos cepillados o de pasarle un paño húmedo cuando la situación lo solicite.

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