Chartreux

Peso: de 4 a 8 kilogramos.

Color: azul con sombreados.

Pelo: corto brillante y sedoso.

Longevidad: de 8 a 16 años.

Características

El Chartreux, o Cartujo en español, es una raza centenaria francesa de ancestros cazadores. Su fortaleza, inteligencia y adaptabilidad han propiciado la longevidad de su raza y es que se trata de una de la estirpes francesas por excelencia.

Los franceses lo llevaron desde Oriente Próximo –Turquía e Irán- a Francia durante las Cruzadas. Se dice que una vez en Francia la mayoría de ellos fueron llevados a los monasterios Cartujos para ahuyentar a las ratas y es de ahí de donde toman su nombre. Así desde principios del siglo X Francia fue el país donde fueron evolucionando hasta que las hermanas Léger mejoraron su raza en 1930.

Esta raza tarda casi un año en llegar a la madurez, lo que suele ser algo tardío respecto a las demás razas de gatos; pero es que, además, los pequeños nacen con marcas atigradas que tardan en desparecer medio año, la intensidad de los ojos se atenúa con los años y el desarrollo de los músculos de sus fuertes mejillas no se completa hasta pasados los dos años, así que para que un gato de esta raza esté totalmente desarrollado deberemos esperar al menos tres años. A pesar de esto, no significa que no podamos disfrutar de él durante los primeros años; sino que tiene, digamos, una infancia y una pubertad más dilatada.

Su físico es portentoso y su cabeza grande. A pesar de ello es un gato ágil, cazador por excelencia y vigoroso. Sus ojos dorados le diferencian principalmente de otras razas de manto azul, como por ejemplo la del Korat o la del ruso azul.

Estándar

Características generales. Su aspecto es robusto y magnánimo, de porte potente con la cabeza grande y redondeada y las piernas cortas. Sus músculos son fuertes y sus huesos fornidos pero a pesar de ello es un gato tremendamente ágil. No obstante su pasado cazador le ha dejado en herencia un cuerpo idóneo para ir detrás de pájaros y ratones. Y si no tiene animales a su alcance se las arreglará para poder mantenerse en forma aunque no estará demás si el dueño le pone las cosas fáciles para que haga deporte.

Cabeza, cara y cuello. Su cabeza grande y redondeada tiene forma de trapecio. Tiene las mejillas llenas y las mandíbulas potentes sobretodo en los machos adultos pero a pesar de sus duras facciones su cara es dulce y amigable. Sus erguidas orejas son medianas tendiendo a ser pequeñas con una base consistente y la punta redondeada. La nariz y los labios son de color gris. Los ojos son grandes, anchos, expresivos y muy abiertos y de un característico color dorado. El mentón conecta con un cuello corto y muy robusto que en ocasiones casi ni se distingue.

Cuerpo. El cuerpo de este animal es imponente y le da un aspecto magnánimo. El Chartreux macho es considerablemente mayor al de la hembra pero ambos poseen un pecho profundo aunque de medidas proporcionadas con su mediano cuerpo. A pesar de sus medidas y de su complexión fuerte para nada es torpe. Es más, es un gato extremadamente ágil.

Extremidades. Sus patas son cortas en proporción al cuerpo y su huesos fuertes acaban en unas pequeñas almohadillas. Respecto a la musculación es sólida y densa y se presenta más prominente en machos que en hembras. La cola es recia, de medidas normales en la base pero a partir de ahí muy flexible hasta la punta.

Manto. Su pelaje corto y denso es azul y este permite cualquier sombreado que vaya del color ceniza al plateado aunque se valora más que tienda hacia el tono brillante de este último. Su pelaje repele el agua y conserva fenomenalmente bien el calor.

Carácter

Francés hasta la médula

Los gatos adquieren, en cierta manera, el carácter de sus amos y en este caso parece que sus amos durante años le han dado en herencia el carácter francés. Educado, calmado, poco hablador y reservado con los desconocidos es el gato francés por excelencia. A pesar de su robusta estructura su apariencia es amigable y dulce y la fiereza que demuestra como cazador contrasta con su actitud calmada y afectuosa en casa. El tópico del gato durmiendo a los pies de tu cama aquí no se cumple ya que siempre preferirá dormir cerca de la almohada o bien, dado que es un gato de regiones frías, buscará los lugares más frescos de la casa.

El gato que ríe

Su cara parece estar esbozando una sonrisa permanente. A pesar de su cara dicharachera no es un gato especialmente alegre y juguetón pero eso no significa que no disfrute de la actividad física regular... y hay que tener en cuenta que el ejercicio el Chartreux lo hace más por deporte que por pura diversión. Para él es un mal o un bien necesario.

Callado

Si se escucha maullar a un Chartreux es que está pasando algo raro ya que es una raza que se prodiga muy poco en la emisión de sonidos. Si maulla conviene prestarle atención y tratar de averiguar el origen de su inquietud.

Día a día

En buena forma

El Chartreux es un gato que a pesar del paso de los años se mantiene en buena forma. Su pasado campesino le da un carácter activo que le ayuda a mantenerse en buena forma. Ello combinado con pequeños pasajes del sueño le otorgan una vida saludable y un físico portentoso. De hecho a la hora de jugar con él le gustarán las luchas potentes más que los juegos de buscar y traer pelotitas. Es un atleta y le gusta dejar constancia de ello así que... ¡mejor que le impongan un reto a su altura!

La dieta

Una dieta basada en comida preparada comercial rica en proteínas y enriquecida con vitaminas bastará para nutrir a su abundante masa muscular.

Salud

Este es un gato físicamente portentoso y como tal tiene una salud de hierro. No tiene defectos genéticos excepto un problema que se da más en esta raza que en las demás: la luxación patelar o desplazamiento de la rótula.

Higiene básica

Su bonito manto no necesita muchos cuidados, de hecho, los que él mismo le proporciona serían suficientes. Sin embargo, no está de más cepillarlo un par de veces por semana y pasarle una gamuza para que gane en brillo.

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