Persa

Peso: de 3,5 a 7 kilogramos.

Color: existen hasta 100 variedades. Pelajes de color único -azul, lila, negro, blanco, chocolate, rojizo y sepia-, y bicolores -arlequín, silver, golden, van, tortuga, tabby y colourpoint-.

Pelo: largo y distintivamente exuberante y abundante.

Longevidad: de 12 a 15 años o más.

Características

El gato persa es un animal muy distinguido y peculiar fácilmente reconocible por dos de sus características esenciales: su cara redondeada y hocico achatado -probablemente resultado de una puntual mutación genética-, y su pelaje exuberante y frondoso. Goza de gran popularidad sobre todo entre quienes participan en concursos de exhibición ya que se trata de un animal muy elegante y grácil.

Se trata de una de las razas más antiguas de las que se tiene constancia. El propio nombre de persa, indica precisamente sus remotos orígenes. Efectivamente procede de la denominada Persia -una región de Oriente Medio, al este de Mesopotamia que corresponde a la actual Irán-. Puesto que el pueblo persa era un pueblo nómada que llegó a ocupar extensos territorios de Oriente Medio, no es de extrañar que esta raza se extendiera poco a poco por diferentes zonas.

Los primeros ejemplares de los que se tiene constancia que llegaran a Europa datan aproximadamente del año 1700. Son varios los eruditos e intelectuales de la época que no pudieron resistirse a llevarse consigo después a este precioso animal. Se apunta a que Pietro della Valle -1586-1652- -de origen italiano- se topó con un ejemplar de esta raza en uno de sus múltiples viajes. Quedó sin duda perplejo por la belleza y longitud del pelaje; tanto que decidió procurarse cuatro parejas que llevó consigo a Roma. Como este, hay otros ejemplos de personajes célebres que viajando a la antigua Persia quedaron embelesados por la belleza del gato y no dudaron en llevarlos consigo a sus países de origen. No obstante, la primera referencia al pedigrí se encuentra en el libro de gatos domésticos de François-Agustin Paradise Moncrif -1687-1770-.

Estándar

Características generales. Los gatos pertenecientes a esta raza suelen tener un tamaño de medio a grande. Son gatos corpulentos y robustos, de patas cortas y de pelaje largo, frondoso y suave. Distinguidos por su elegancia y gracilidad son gatos que suelen competir en concursos.

Cabeza, cara y cuello. La cabeza del gato persa es bastante variable. Existen ejemplares de cabeza muy redondeada y ancha, así como nariz muy corta y achatada -prototipos llamados Peke-face o cara de Pequinés- y ejemplares con los rasgos menos marcados y más suaves. La cara suele estar recubierta de un collar de pelaje frondoso. Posee unas mandíbulas grandes y unas orejas generalmente pequeñas. Los ojos -de distintos colores- son grandes y la mirada muy expresiva. El cuello es corto y musculoso.

Cuerpo. El tamaño del torso oscila entre medio y grande. Es firme, redondeado y bastante musculoso por eso tiene las patas cortas, para poder sujetar su robusto cuerpo.

Extremidades. Cortas, rectas y muy fuertes para poder sujetar el cuerpo macizo. Sus pies son redondos y anchos y recubiertos de frondoso pelaje.

Manto. Posee un característico pelaje muy sedoso y suave, exuberante y denso que puede medir desde 10 centímetros hasta 20 centímetros en la gorguera. El manto puede presentarse en una gran variedad de colores y dibujos. Esta es sin duda una de las características más significativas y atractivas del gato persa y es por ello que goza de gran popularidad.

Carácter

El gato Persa es uno de los gatos más populares que existen como mascota debido a que se trata de un gato de carácter bastante dócil y social, ideal para convivir con otros gatos persas. A pesar de su naturaleza suave y dulce necesitan sentirse cómodos en el hogar para poder integrarse fácilmente en la familia. Por ello es importante que el hogar sea tranquilo y se le someta a rutinas y hábitos que le proporcionen seguridad y estabilidad.

Mirada felina

Los ojos suelen ser grandes y expresivos, y a pesar de que generalmente denotan tranquilidad y sosiego, los gatos persas suelen comunicar mucho más con su mirada. Puede que incluso lleguen a observar desconcertados o incrédulos cuando no se entienden con su amo. Su mirada es también reflejo de la inteligencia de estos animales tan atractivos y elegantes.

El rey del glamour

Les encanta posar. Será muy habitual que cuando alguien le acaricie, o le diga cosas, se quede quieto durante un rato, como si fuera un maniquí. Reciben los halagos de una manera muy especial. Pueden pasar horas sentados en la repisa de una ventana mirando a través de ella, o sobre un cojín, casi inmóviles. Estos gatos poseen una elegancia y glamour especiales que los han hecho merecedores de halagos incluso de reinas. Varios fueron los reyes y nobles que sucumbieron a los encantos de este felino, incluso la mismísima Reina Victoria tenía varios ejemplares en su palacio.

Día a día

Tranquilo e independiente

Es un animal tranquilo y bastante sedentario, puede pasar la mayor parte de su tiempo acostado en un sofá. Mucha gente dice que es el perfecto animal doméstico, pues no pedirá más cariño que el que se le quiera dar, ni insistirá en que jueguen continuamente con él. Aunque hay una cosa que sí supondrá gran dedicación por parte de sus dueños, y es que para mantener la belleza extrema del pelaje del gato persa no cabe esperar más que dedicación y rutina. Mantener el manto del animal sano y limpio es cuestión de meticulosidad y peinados constantes, por ello se deberá dedicar unos minutos al día a peinarle suavemente la cabellera.

La dieta

Esta raza no requiere muchos cuidados especiales en cuanto a alimentación. Cabe mantener los recipientes siempre limpios y en buenas condiciones. No obstante, si come carne debería cortarse en porciones no demasiado grandes para facilitar su deglución ya que el gato persa posee una conformación del cráneo especial que puede dificultar que mastique la comida con facilidad. Para mantener sano y brillante el pelaje del animal es recomendable proporcionarle alimentos ricos en grasa.

Salud

Cabe destacar posibles alteraciones en los ojos, en la respiración y la mandíbula debido a la forma de su cráneo acortado. Posee también un aparato respiratorio delicado, con lo cual hay que evitar el uso de perfumes y talcos para no provocarle bronquitis o incluso asma.
Por su anatomía también es una raza que tiene problemas en el momento del parto, ya que los fetos tienen la cabeza muy grande en proporción al cuerpo y la pelvis de la madre no es muy ancha, por lo que en ocasiones requieren de cesárea.

Esta raza está predispuesta a una enfermedad que es característica de ella, y puede afectar también a sus cruces. Es la enfermedad poliquística renal, que es hereditaria y afecta a los riñones. Se llama así porque los gatos afectados tienen cavidades -quistes- en el tejido renal. Produce problemas cuando el gato ya es adulto -entre los 3 y los 10 años- que consisten en que la función de los riñones se ve afectada. Los síntomas son falta de apetito, adelgazamiento, pérdida de peso y aumento de la cantidad de agua que beben y de la cantidad de orina que fabrican. Al ser hereditaria, si se sabe que un gato es portador, se debe eliminar de la reproducción. Otras enfermedades hereditarias que le pueden afectar son: luxación de rótula, displasia de cadera, cardiomiopatía hipertrófica y atrofia progresiva de retina.

Higiene básica

El cepillado diario del animal es altamente recomendable. Para ello puede utilizarse un peine metálico y baños regulares… así que es mejor acostumbrarlo desde pequeñito al agua. Se recomienda también limpiarle los ojos a diario ya que al ser tan grandes se les ensucian fácilmente con polvo lo que puede causarle lesiones leves.

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