Siamés

Peso: de 2,5 a 5 kilogramos

Color: corto, fino, denso y sin subppelo.

Pelo: lustroso y pegado al cuerpo. Los pelos son muy cortos y de textura fina.

Longevidad: de 12 a 18 años.

Características

El Siamés es un gato que procede del reino de Siam, ahora Tailandia. Conocido para muchos como el príncipe de los gatos; el siamés se caracteriza por su elegancia, su característico aspecto y su intensa mirada azul. Se trata de una de las razas más antiguas del mundo: la primera descripción de un gato siamés data del 1350, aunque no fue hasta 1870 cuando los siameses llegaron a Europa y posteriormente a Estados Unidos.

Se conocen dos variedades del siamés. El siamés antiguo, también conocido como Thai, que dio origen al siamés moderno, que ahora se sitúa como el estándar de la raza. El siamés moderno llegó a Inglaterra desde Tailandia en el 1890 y se diferencia del antiguo en bastantes cosas. Mientras el siamés moderno luce un cuerpo estilizado, un hocico fino y una cola larga, el Thai se diferencia de éste por sus formas mucho más redondeadas, su hocico mas corto, las orejas más pequeñas y la cola más corta y más gruesa. El siamés moderno es el único reconocido como siamés para la TICA -The International Cat Association-, la WCF -World Cat Federation- y la Asociación Cubana de Aficionados a los Gatos -ACAG-.

Sea el antiguo o el moderno, lo cierto es que la raza goza de gran popularidad. Ya en el pasado eran venerados en los templos, para más tarde acompañar a nobles europeos. Se ha convertido en el gato preferido para muchas personas y familias. Y no es de extrañar, ya que se trata de un gato elegante, de formas estilizadas y con unos ojos azul intenso que no dejan indiferente a nadie. A su vez es un perfecto animal de compañía, es cariñoso, juguetón y le encanta estar junto a sus amos.

Estándar

Características generales. El siamés tiene un aspecto bien reconocido por todos, habituados a verlos en películas y en libros. Es un gato muy elegante, de tamaño medio y de cuerpo bien tonificado. Su pelaje es muy característico, con una capa pigmentada en la cara, las orejas, las patas y la cola, mientras que el resto del cuerpo es más claro. Sus ojos de un azul intenso y su nariz fina y alargada también es otro de los aspectos básicos que define a esta raza.

Cabeza, cara y cuello. Tiene la cabeza larga y en forma de cuña, mientras su cuello es más bien largo y elegante. La forma de su cara la forman unas líneas que van desde la nariz hasta la base de las orejas, sin interrupción alguna. Tiene el cráneo más bien plano de perfil y su nariz es recta, fina y sin ninguna desviación desde la frente hasta la punta de la nariz. Sobre ésta, unas orejas muy grandes y acabadas en punta, más anchas en la base y deben superponer las líneas de la cuña que forman su cara. En cuanto a sus ojos, diremos que tiene unos ojos típicamente orientales, es decir, en forma de almendra, inclinados hacia la nariz y de color azul. El mentón y la nariz deben estar en línea y el cierre de la mandíbula debe ser nivelado, es decir: ni avanzado, ni retrasado.

Cuerpo. El cuerpo de este animal es de tamaño medio, largo y esbelto, aunque con una musculatura bien formada. Debe ser estilizado, es decir que las caderas no sean más anchas que los hombros y que su figura muestre un aspecto algo curvado y tonificado.

Extremidades. Sus extremidades posteriores son más largas que las delanteras, aunque igualmente largas y delgadas. Las almohadillas de los pies son muy pequeñas y ovaladas, lo que le da un aspecto más atlético. Tienen cinco dedos en los pies delanteros y cuatro en los traseros. La cola es larga, estrecha y acaba en punta. La cola no debe estar torcida.

Manto. Tiene un manto denso pero pegado al cuerpo. El pelo es fino, sedoso, liso y sin apenas pelusa. En cuanto al color, siempre siguen el mismo patrón de dibujo: cara, orejas, patas y cola más oscuras que el resto del cuerpo que es más claro. Los colores varían aunque pueda parecer que no, aceptando el color blanco y los solid-points o tabby-points en colores foca, azul, chocolate, lila, rojo, crema, canela, fawn y variantes tortuga.

Carácter

Maullidos incomparables

A este gato le encanta maullar y ronronear. Para mostrar su estado de ánimo esto será lo primero que haga. Tanto si está feliz porque su amo ha llegado a casa, como si se siente débil por algo o como si nota que le falta algo de comida, este gato usará su maullido para hacérnoslo saber. La convivencia con uno de estos gatos implica acostumbrarse a sus maullidos continuos, incluso cuando sean graves y casi insoportables en épocas de celo. También le encanta ronronear, sobre todo de felicidad, alegría, cuando siente que está tranquilo… y también puede hacerlo cuando se sienta débil o enfermo. Este gato nos ha salido parlanchín.

Fidelidad sin condiciones

Se dice que los siameses son cariñosos por naturaleza. Aunque como buen gato, es bastante independiente y nunca se someterá a su amo. Es muy cariñoso y sociable, siempre sentirá curiosidad por las personas que lleguen a casa aunque no las haya visto antes.

Hogareño y territorial

Le encanta su casa porque eso representa su refugio, y a su vez su seguridad y tranquilidad. Puede que realice alguna escapada en épocas de celo, pero como norma preferirá quedarse en casa. Como todo buen hogareño, le encanta dormir -duerme aproximadamente doce horas al día-… y lo cierto es que pasa la mayor parte del día durmiendo. No acepta nada bien los cambios de vivienda y si esto ocurre puede pasar por un estado de depresión leve. Este gato adora el lugar donde vive y a consecuencia de esto es un animal muy territorial. Necesita delimitar su territorio a otros gatos que puedan venir, normalmente para marcar su zona restriega su cuerpo contra los objetos que quiere delimitar.

Día a día

Necesita atención

A veces, los gatos de esta raza, viven tan unidos a sus amos que muchas veces no soportan que presten atención a otras mascotas o a otras personas… y el intento de llamar la atención puede ser bastante molesto. No les gusta estar solos, no soportan bien quedarse sin compañía, por eso es perfecto para familias numerosas.

La dieta

Se recomienda proporcionarle una alimentación basada en alimento seco, pudiendo humedecerlos con un poco de agua tibia si le gustara más. Es muy importante reponerle agua fresca y limpia constantemente.

Salud

Entre las peculiaridades más frecuentes en esta raza se encuentra el estrabismo -alteración de la posición del globo ocular- y los nudos en la cola -alteración de las vértebras caudales-. También se trata de una raza con mayor riesgo de adenocarcinoma mamario, cardiomiopatía hipertrófica e hidrocefalia y otras enfermedades del sistema nervioso. Los cachorros de siamés muestran mayor susceptibilidad que los de otras razas a los problemas respiratorios.

Hay que tener en cuenta que es un gato muy prolífico y precoz en el tema sexual y en épocas de celo sus maullidos pueden resultar muy desagradables, así que se recomienda estudiar la castración o la esterilización si no va a criar.

También es una raza con tendencia a la obesidad y sensible a los anestésicos.

Higiene básica

El gato siamés no necesita una atención demasiado meticulosa ya que ya lo es él mismo por naturaleza. A su higiene diaria le dedica de 5 a 10 minutos, como mínimo, para lavar todo su cuerpo con ayuda de la lengua. Aunque por este mismo tema, se recomienda cepillarlo con frecuencia para eliminar los restos de pelo, sobre todo en épocas de muda.

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