Claves del lenguaje de los perros: ¿está mi perro estresado? - ADVANCE

Claves del lenguaje de los perros: ¿está mi perro estresado?

El lenguaje de los perros contiene un gran repertorio de señales y signos que les sirven para comunicarse tanto con sus congéneres como con los humanos. Para que puedas entender la manera en la que tu perro expresa sus estados emocionales y necesidades, debes aprender a identificar estas señales. A continuación, te damos las claves para identificar el estrés.

QUÉ ES EL ESTRÉS

 

Antes de aprender cómo puedes interpretar el lenguaje de los perros para detectar el estrés en tu compañero, es conveniente que sepas exactamente en qué consiste esta reacción y qué consecuencias puede tener para el animal si no se trata debidamente.

 

¿En qué consiste el estrés y por qué se da? Cuando tu perro se encuentra con alguna situación que percibe como una amenaza, su cuerpo reacciona estresándose. Se trata de una respuesta fisiológica natural que tiene el objetivo de aumentar las probabilidades de supervivencia ante posibles peligros. 

 

Sin embargo, hay múltiples situaciones que, aunque no son negativas ni amenazantes, también pueden poner en marcha los mecanismos del estrés para ayudar a tu perro a adaptarse a aquello que sucede en su entorno. Así, tu compañero puede mostrar signos de estrés de forma involuntaria cuando experimente nerviosismo, ansiedad o miedo, pero también ante situaciones desconocidas, novedosas o excitantes.

 

Las señales de estrés son muy variadas. Algunas de ellas son bostezar y jadear, lamerse los labios repetidamente, rascarse de forma compulsiva, sacudirse, vocalizar de forma excesiva u olfatear el suelo insistentemente. También es posible que notes sus pupilas más dilatadas o que observes que tiembla, saliva más de lo normal, tiene los músculos de la cara tensos, las patas sudorosas o el pelo erizado, etc. 

 

Dependiendo del carácter innato de tu perro, de sus aprendizajes o experiencias anteriores, sus reacciones serán unas u otras. Pero debes tener en cuenta que, cuando los estados de estrés son muy intensos y/o prolongados, pueden tener como consecuencia alteraciones en la conducta del animal e incluso provocarle problemas físicos y de salud.

 

En estos casos, además, es posible que notes signos y síntomas clínicos como alteraciones gastrointestinales (vómitos y diarreas), alteraciones dermatológicas y del pelo, apatía o anorexia entre otros.

 

Identificar los signos que te muestran que tu compañero está estresado, así como, en general, comprender la base del lenguaje de los perros, te ayudará a saber qué siente, en qué momentos y por qué motivos. De esta manera, podrás ayudarle de distintas formas, por ejemplo:

  • Evitando los estímulos estresantes para él. En la medida de lo posible, cuando sepas qué factores generan estrés en tu perro, podrás eliminarlos de su entorno o evitarlos.

  • Aprendiendo a gestionar sus emociones. Establecer ciertas pautas ayudará a tu perro a ser un individuo más equilibrado y estable. Para conseguirlo, tus herramientas principales son los programas de terapia física (actividad física adecuada) y conductual (educación y adiestramiento), las buenas rutinas, el reforzamiento de vuestro vínculo, una correcta alimentación y asegurarte de que vive en un entorno apropiado.

  • Ayudándole a modificar su conducta. En algunos casos (si tu perro tiene alguna fobia, si muestra comportamientos compulsivos, si es agresivo, etc.), es necesario recurrir a un etólogo veterinario que pueda orientarte y ayudarte a solucionar el problema. Bajo su instrucción, podrás iniciar las terapias de modificación de conducta que sean necesarias y/o proporcionarle la medicación que le ayude a mejorar sus reacciones ante los estímulos que le causan estrés.

     

 

LAS SEÑALES AGONÍSTICAS DENTRO DEL LENGUAJE DE LOS PERROS

 

El comportamiento agonístico incluye las señales corporales que tu perro emite en algunos contextos que le producen estrés o miedo o que siente como una amenaza, con el objetivo de luchar o evitar los posibles conflictos que pueden presentarse en esa situación.

 

La etología, que es la ciencia que estudia el comportamiento de los animales, identifica dos tipos de señales agonísticas: las señales de apaciguamiento y las de amenaza.

 

Las señales de apaciguamiento, también llamadas comúnmente “señales de calma”, tienen el objetivo de disminuir el estrés y la tensión en determinadas situaciones. Es decir, son la forma que tu perro tiene de comunicar que no quiere problemas, un tipo de signos que utiliza para intentar que el encuentro con aquellos que los reciben sea amable y pacífico. Así, estas señales del lenguaje de los perros facilitan las relaciones sociales entre ellos.

 

Hay más de una veintena de señales de apaciguamiento descritas. Entre ellas se incluyen también las muestras de estrés descritas anteriormente, ya que, en muchas ocasiones, los perros que tratan de calmar mediante estas señales a otros perros o personas se encuentran ante una situación que les genera cierto grado de nerviosismo o estrés.

 

Entre las señales de apaciguamiento más típicas podemos observar los siguientes comportamientos:

  • Conductas de desplazamiento: son comportamientos normales en los perros, como olfatear el suelo, beber agua o rascarse, pero realizadas fuera de contexto, en situaciones incómodas, confusas o estresantes.

  • Otras conductas: gestos como girar la cabeza, desviar la mirada, caminar despacio, dar un rodeo, quedarse inmóvil o darse la vuelta son “señales de calma” que tu perro puede usar para mostrar que no quiere enfrentamientos.

Por su lado, las señales de amenaza son otra herramienta que tu perro tiene para evitar conflictos mayores, es decir, agresiones y peleas. Pero en este caso su actitud es muy distinta y busca poner límites en las relaciones sociales. Algunas de las señales más típicas de este tipo son los gruñidos y los ladridos de amenaza.

 

También existen señales opuestas a las conductas agonísticas que acabamos de comentar: las señales o conductas afiliativas. Dentro del lenguaje de los perros, estos son el tipo de signos que utilizan para mostrar su afecto y promover la cohesión del grupo.

 

Ahora que conoces algo mejor el lenguaje de los perros, si observas que tu compañero muestra síntomas de estrés de forma frecuente o que su conducta no es la habitual, no dudes en ponerte en contacto con un etólogo veterinario para que pueda estudiar su caso. De este modo, tu perro podrá recibir una ayuda individualizada y adecuada para superar los problemas que pueda estar teniendo y evitar cualquier complicación que pueda derivarse de ellos.

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