Dogo de Burdeos

Dogo de Burdeos

Fuerte, atlético y valiente, dueño de un instinto extraordinario de guardián y de un enorme corazón compañero: todo eso es el Dogo de Burdeos; un perro tan afectuoso, leal y amistoso como guardián. Y siempre, siempre, al servicio de la familia que lo acoge.

Pese a su apariencia tosca y bruta, el Dogo de Burdeos responderá muy bien si quieres adiestrarlo y disfrutará mucho si lo elogias. Si lo adiestras para cumplir la función de guardián, será de lo más impresionante ante posibles intrusos. Y a la vez, puede también ejercer (¡y con creces!) la función de anfitrión de los invitados de la familia a la casa.

Sabe además comportarse de manera paciente y dulce con los niños, pese a que de cachorro puede tener dificultad para controlar su fuerza y hacer que se caigan sin querer.

UN CORAZÓN DE ORO

El gesto huraño que lo caracteriza es la antítesis de su carácter. Se trata de una raza muy cariñosa y sociable, que necesita de tu compañía y del cariño de tu familia, de quienes esperará caricias y mimos constantemente. La soledad no está hecha para el Dogo de Burdeos, que precisa vivir junto a quienes ama. Por eso, no lo relegues a la simple condición de perro guardián: no lo soportará. Para él, su vida es disfrutar de tu compañía y contentarte en todo momento.


UN VERDADERO ATLETA

Se trata de una raza fuerte, que necesita constantemente quemar la energía que acumula. No lo tengas atado o encerrado: puedes perjudicarlo psicológicamente y terminar por convertirlo en un perro nervioso y frágil. El deporte es clave en su vida y necesario para mantener su carácter en equilibrio. Su lealtad e inteligencia harán posible que lo pasees libremente, sin necesidad de correa. Él acudirá a tu llamada sin dudarlo. Sin embargo, al tratarse de una animal tan grande, debes saber precisamente cómo tratarlo y, sobre todo, estar en buena forma para poder sujetarlo con fuerza y aplicarle una mínima disciplina para lograr armonía en el día a día.


DÍA A DÍA

Es un excelente guardián y, a la vez, un inmejorable compañero. Es cierto que en su pasado destacó por su ferocidad y fue utilizado para combatir contra osos y toros pero hoy en día, es uno de los perros guardianes más leales y adoradores de quien lo cuida.


PRECAUCIONES POR LEY

Esta raza está considerada como potencialmente peligrosa, así que si tienes un Dogo de Burdeos en casa, deberás obtener una licencia administrativa y cumplir con ciertas normas como pasearlo con correa y bozal.


NECESIDADES FÍSICAS

Un gigantón del calibre del Dogo de Burdeos no tolera las pequeñas dimensiones y las limitaciones de un piso convencional. Deberás asumir esta condición antes de traerte uno a casa. En cambio, necesita una propiedad con jardín, cuanto más grande mejor, para asegurar su bienestar físico y emocional. Un deportista como él necesita grandes espacios para poder correr y jugar con libertad: al menos 3 salidas diarias, de un mínimo de 20 minutos.


TODO UN COMILÓN

El Dogo de Burdeos devora, literalmente. Necesita entre 750 y 900 gramos de alimento completo seco, adaptado a las razas gigantes; cantidad que deberás racionar en varias tomas al día.


No lo relegues a la simple condición de perro guardián: no lo soportará. Para él, su vida es disfrutar de tu compañía y contentarte en todo momento.

¿SABÍAS QUE...?

 

Esta raza se volvió muy popular en 1989, cuando un Dogo de Burdeos coprotagonizó, junto a Tom Hanks, la película Socios y Sabuesos. ¡Un verdadero trampolín a la fama!

FICHA

ALTURA: de 58 a 68 centímetros.

PESO: de 45 a 50 kilogramos.

COLOR: unicolor -tonos leonados- con manchas blancas poco extendidas -pecho y pies-.

LONGEVIDAD: de 5 a 8 años.

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