El cachorro de West Highland Terrier | Advance

EL CACHORRO DE WEST HIGHLAND TERRIER

Alegre, juguetón, travieso e investigador, así es tu cachorro. También tiene espíritu de un perro cazador. Conocerlo y saber cómo educarlo te ayudará a disfrutar al máximo de tu Westie.

¡A BAÑARSE!

A los West Highland Terrier les gusta el aseo y no acostumbran a ensuciar su espacio, por lo que te resultará sencillo enseñarle a hacer sus necesidades cuando aún es cachorro. También les encanta pasear y tienden a salir corriendo: paséalo con la correa puesta hasta que estés seguro de que ha asimilado la orden de acudir a tu llamada, una de las instrucciones a la que más le cuesta responder, por su carácter investigador y aventurero. Muéstrate inflexible. Otra de sus pasiones es escarbar por todas partes. Para distraerlo de este hábito, es buena idea que juegue con una pelota; cambiándole así el foco de atención.

INSTINTO DE GUARDA

Tu perro suele estar alerta, lo que lo convierte en un excelente perro guardián. En cuanto se acerque alguien extraño o escuche ruidos desconocidos, ladrará alertando de cualquier situación extraña. Ten cuidado, porque la misma desconfianza que lo hace protegerte puede enfrentarlo a cualquier otro animal que haya en la casa; enséñale a respetarla y a socializar sin ningún conflicto.

CON LOS NIÑOS

Tu perro es juguetón y le gusta pasar tiempo con los niños, lo que lo convierte en un gran compañero de juegos sin riesgos. Aun así, no te relajes del todo y no dejes que los niños aprovechen de su casi infinita paciencia.

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