El uso de tranquilizante para perros: tipos, administración y consejos

El uso de tranquilizante para perros: tipos, administración y consejos

Es cierto que el uso de tranquilizantes para perros está muy extendido en la actualidad. No obstante, su uso debe estar indicado por un profesional y no debe tomarse a la ligera. Es muy importante que, si le das tranquilizantes a tu perro, lo hagas bajo supervisión médica. Estrés, ansiedad, fobias… pueden requerir este tratamiento.

En este artículo te contamos qué tipos de tranquilizante para perros existen y cómo se deben administrar, entre otros consejos.

 

¿QUÉ PUEDE CAUSAR UN ESTADO DE NERVIOS EN TU PERRO?

 

Tu perro, al igual que tú, puede sufrir episodios de estrés, ansiedad o tener miedo, incluso padecer fobias. Son casos frecuentes y le puede afectar de diferente manera según su historia, sus características o su experiencia. 

Si, tras una valoración individualizada por parte del profesional veterinario, se concluye que tu perro debe ser tratado con tranquilizantes puede ser debido a:

  • Conductas de huída

  • Temblores

  • Ladridos excesivos y exagerados

  • Hipersalivación

  • Micción o defecación involuntaria

  • Agresividad (causada por el miedo)

Y es que las alteraciones más frecuentes suelen ser:

 

Fobias

Las fobias corresponden a respuestas desproporcionadas ante cierto estímulo. ¿Has comprobado que tu perro se pone más nervioso, incluso incontrolable, cuando vais en coche? ¿O quizás cuando oye fuertes estruendos, como truenos o petardos? Si la respuesta es sí, estamos ante un episodio de fobia.

 

Ansiedad

La ansiedad en perros se da normalmente en casos de separación. Bien porque se queda solo en casa o porque, por la razón que sea, no tiene acceso a ti. Estar lejos de su dueño es el capítulo de ansiedad más común en perros. En este caso, las manifestaciones se caracterizan por conductas destructivas, ladridos incesantes o micción o defecación inadecuadas.

 

Manejo difícil

Si tu perro tiene un carácter difícil y se hace complicado manejarlo en ciertas situaciones muy determinadas, es probable que el veterinario opte por un tranquilizante para perros.

 

TIPOS DE TRANQUILIZANTE PARA PERROS

 

El diagnóstico de la causa que provoca respuestas de fobia, ansiedad o nervios es de vital importancia antes de elegir un tranquilizante para perros como tratamiento. Se recomienda que, además de la medicación, tu perro combine este tratamiento farmacológico con un programa de adiestramiento específico.

No obstante, es posible que haya ciertas situaciones puntuales en las que se requiere solamente los tranquilizantes. En este caso, es importante que atiendas a las indicaciones del veterinario y cumplas con las dosis indicadas. 

 

Fármacos

Los fármacos más habituales que se usan como tranquilizante para perros son las benzodiacepinas (como el diazepam, el alprazolam o el cloracepato) y las fenotiazinas (como la acepromacina). Normalmente, estos fármacos se administran de forma oral pero es probable que los encuentres también en formato inyectable (uso veterinario). 

Este tipo de medicación provoca un efecto relajante y sedante de acción rápida. Por este motivo se suelen indicar en casos de ansiedad o miedo puntual. 

Cabe mencionar dos puntos importantes en referencia a los fármacos como tranquilizantes para perros:

  • Desventajas: estos fármacos interfieren en la conducta y en el aprendizaje de tu perro. Además, un uso prolongado puede conllevar dependencia o reacciones paradójicas, como un aumento de la excitabilidad.

  • Contraindicaciones: el uso de este tipo de tranquilizantes para perros está contraindicado en hembras gestantes, cachorros, perros mayores, perros con enfermedades hepáticas, renales, cardíacas o epilepsia. Y, en el caso concreto de las fenotiazinas, también en perros Bóxer.

 

Feromonas

Las feromonas se utilizan cada vez más como tranquilizantes para perros. Y es que estos análogos sintéticos de las feromonas de tu perro son un tratamiento apaciguante de apoyo ideal para casos específicos. 

Su ventaja principal es que no tiene contraindicaciones descritas y, además, la aplicación es en el entorno mediante difusores o sprays o sobre tu perro, en collares o comprimidos.

 

Sustancias naturales

La valeriana (Valeriana officinalis), la manzanilla (Matricaria recutita) o la avena (Avena sativa L.) pueden tener un resultado interesante, siempre que sea pautado por un especialista en medicina natural veterinaria. Aunque pueda parecer que estas infusiones o comprimidos sean inofensivos, las sustancias naturales también pueden tener efectos adversos y contraindicaciones. 

Cabe mencionar las Flores de Bach como tranquilizantes para perros: a pesar de que existe una gran controversia en el uso de estos preparados, parece que no tienen efectos secundarios. La preparación de hace a partir de flores maduras de distintas especies silvestres y se administra vía oral mediante las gotas de las esencias. 

 

Suplementos nutricionales

Otra alternativa para tranquilizar a tu perro pueden ser los complementos nutricionales. Algunos de estos complementos se formulan a base de proteínas o aminoácidos (como la L-teanina, el triptófano o vitaminas y plantas con efectos relajantes. 

 

Para concluir, queremos darte algunos consejos en relación a los tranquilizantes para perros: por una parte, la actividad física de forma regular tiene un efecto muy importante en la salud de tu perro. Concretamente, en sus neurotransmisores del sistema nervioso central, y contribuye a calmar problemas de nervios y fobias en tu perro. Por otra parte, la rutina; está comprobado que las reglas y la rutina aportan seguridad a tu perro y, por tanto, aumentan su confianza y tranquilidad.

Artículos que te
pueden interesar