Labrador Retriever

Labrador Retriever

Puede que sea una de las razas más populares en todo el mundo y quizás deba esta fama a lo excepcional que resulta el Labrador Retriever en todos los sentidos.

 A su excelente carácter y aptitudes físicas, debes sumarle su gran adaptabilidad y la devoción con la que ha ayudado al hombre desde hace años en variadísimas tareas: desde la localización de drogas o explosivos, hasta ejercer de perro lazarillo para acompañar a personas invidentes. El Labrador Retriever es, sin lugar a dudas, una de las razas más sensibles y afectuosas que existen. Así que, si tienes uno, abrázate fuerte a él: es un tesoro y como tal deberás cuidarlo.

 

El Labrador Retriever es, de cachorro, muy activo. Pero si te dedicas a educarlo desde pequeño y a enseñarle las normas básicas de convivencia, con coherencia y paciencia, resultará un verdadero buenazo. De carácter afable y tranquilo, se convertirá en tu mejor compañero. ¿La razón? Sus eternas ganas de agradar harán que se desviva por todos los miembros de tu familia. Él buscará complacerte y hará todo lo que esté a su alcance para que así suceda.

 

Es, además, muy afectuoso, lo que lo convierte en un superhéroe a la hora de jugar con los niños. Necesita que lo quieran; así que se dejará tocar, abrazar, arropar y acariciar con muchísimo gusto. En definitiva, tiene todo para ganarse el título de rey de la casa.

  • MUY SERVICIAL

    Esta raza es una de las más orientadas como perro lazarillo y como asistencia a minusválidos. Del mismo modo, su excelente olfato lo enfoca en tareas de localización de drogas o explosivos al servicio de las fuerzas de seguridad y en labores de rescate y salvamento de personas que han caído al mar.

  • CONVIVENCIA

    Si convives con un Labrador Retriever sabrás que compartir la casa con él es muy fácil, cómodo y hasta agradable: se adapta sin dificultad a cualquier entorno y situación, incluso si hubiera otros animales en la casa con quien ocupar el espacio.

  • ¡AL AGUA, PATOS!

    Hace muchos años atrás, el Labrador Retriever era conocido con el nombre de 'perro de agua pequeño'. ¡Te imaginarás por qué! Su origen está en el mar, en los puertos, junto a los pescadores; de ahí que no te sorprenda si en plena excursión por el bosque lo ves lanzarse de forma temeraria a un estanque o riachuelo. Le encanta nadar y en el agua se siente cómodo; así que déjalo que disfrute en lo que, en parte, es también su medio natural.

  • VIGILE SU PESO

    Sin dudas, le gusta la 'buena mesa' y nunca dirá no a una golosina o a una ración de comida más abundante, motivo por el cual deberás vigilar que su peso ronde los 25-35 kilogramos y nunca lo supere, ya que presenta cierta propensión a padecer obesidad.

El Labrador Retriever es un perro utilizado por el hombre para diferentes tareas, pero quizá una de las más interesantes es su intervención en la terapia con niños y adultos con problemas psicológicos o de socialización.

FICHA

ALTURA: de 54 a 57 centímetros.

PESO: de 25 a 35 kilogramos.

COLOR: puede ser totalmente negro, amarillo –desde el color crema claro al rojo del zorro- o hígado. Puede tener una pequeña mancha blanca en el pecho.

LONGEVIDAD: de 10 a 12 años.

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