Mi perro estornuda: síntomas según la causa

Mi perro estornuda: síntomas según la causa

Es normal que los perros estornuden si lo hacen de manera ocasional e intermitente en el tiempo.

Pero si tu perro estornuda de manera continuada o persistente podría tratarse de una patología concreta que debe ser valorada de manera adecuada. “Mi perro estornuda”, aquí las respuestas.

 

¿POR QUÉ ESTORNUDA TU PERRO?

 

El estornudo es un acto reflejo que implica la liberación enérgica, repentina e involuntaria del aire de los pulmones hacia el exterior. Está causado por la irritación de la mucosa nasal y su función es de protección. Con este fin se expulsan los agentes irritantes de la nariz, la cavidad nasal y los senos paranasales.  

 

Se puede dar el caso que los perros, igual que las personas,  estornuden de manera puntual, para expulsar un agente ocasional que se ha introducido en el sistema respiratorio. 

 

Pero a veces el estornudo puede deberse a factores diversos, con causas diferenciadas. Puede que sea un estornudo prolongado y paroxístico, es decir, de inicio y final brusco; o que vaya acompañado de secreciones nasales que, según como sean y su localización, pueden indicar múltiples y diversas alteraciones. 

 

Según la composición de estas secreciones, pueden ser de tipo seroso, mucoso, purulento o hemorrágico. Y según dónde se localicen, estas  secreciones pueden ser unilaterales o bilaterales, en función de si son  expulsadas por uno o por ambos orificios nasales.  

 

MI PERRO ESTORNUDA: CAUSAS DEL ESTORNUDO

 

Entre las causas más frecuentes del estornudo de un perro se encuentran las siguientes: 

 

RINITIS

La inflamación de la mucosa nasal y de los senos paranasales suele provocar estornudos que van acompañados de descarga nasal bilateral, de diversos tipos, según sea la causa. Esta inflamación se denomina rinitis. La rinitis puede ser de tipo agudo (repentino y breve) o de tipo crónico (de duración prolongada, recurrente o sin respuesta a los tratamientos). 

 

Las rinitis más frecuentes en perros son de dos tipos:

  • RINITIS ALÉRGICAS E IRRITATIVAS

    El humo, los aerosoles, los ácaros o el polen pueden irritar la cavidad nasal y provocar estornudos violentos, acompañados de secreción nasal bilateral de tipo seroso y conjuntivitis. 

    La mayoría de las veces los signos desaparecen cuando el perro deja de estar expuesto al alérgeno. Eso sí, es importante tener en cuenta que este tipo de rinitis, si persiste, puede evolucionar a rinitis crónica.

  • RINITIS INFECCIOSAS

    Habitualmente se producen por bacterias de forma primaria o secundaria a otros agentes (como Bordetella bronchiseptica, Pasteurella multocida, Staphylococcus spp. y Streptococcus spp.), por virus (como el virus del moquillo canino) o, con menos frecuencia, por hongos (Aspergillus spp.). 

    Los síntomas son la descarga de secreción nasal y ocular bilateral, que puede ser desde un goteo continuo y seroso (transparente y amarillento), hasta una secreción mucopurulenta (de color amarillo o verdoso y de gran densidad). 

    Otros síntomas pueden ser conjuntivitis, linfadenopatías periféricas, dificultad para respirar por la nariz y tos. También fiebre, apatía, vómitos o mala condición corporal, según cuál sea la causa.

CUERPOS EXTRAÑOS Y NEOPLASIAS

Si un material exógeno, como semillas, espigas o larvas de parásitos, se introduce en la cavidad nasal, puede causar una obstrucción parcial de la misma y originar estornudos repentinos. Esto también puede suceder en caso de desarrollar un tumor (generalmente en caso de perros mayores). Cuando el estornudo está provocado por un cuerpo extraño alojado en la cavidad nasal, suele ir acompañado de sacudidas de cabeza, arcadas y secreciones diversas por el orificio nasal afectado. 

 

PATOLOGÍAS DENTALES Y TRAUMATISMOS

Algunas alteraciones dentales y traumatismos faciales o de cráneo que afectan a las vías altas, pueden provocar estornudos persistentes acompañados de hemorragias nasales (epistaxis). Estos casos también cursan con dolor, salivación excesiva o dificultad para masticar y respirar.

¿Qué es el estornudo inverso?


El estornudo inverso se desencadena por las mismas causas que las del estornudo normal, pero en este caso se debe a un espasmo de la garganta y el paladar blando. Esto provoca que el aire, en lugar de ser expulsado hacia el exterior como en el caso del estornudo normal, sea aspirado de forma violenta. 

 

El estornudo inverso se da más frecuentemente en perros que presentan defectos anatómicos en la cavidad nasal o la nasofaringe, como por ejemplo los perros de raza braquiocefálica. Algunas de las razas más afectadas son el Bulldog Inglés, el Boston Terrier, el Pekinés, el Bóxer, el Pinscher miniatura, el Yorkshire terrier, el Chihuahua y el Bulldog Francés. 

 

Estas razas de perros sufren una condrodisplasia del cartílago de la base del cráneo (es más corto de lo normal), que provoca disminución longitudinal del eje craneal. Tienen un cráneo facial ancho y corto y como consecuencia presentan, entre otras alteraciones anatómicas, unos orificios nasales estenóticos y un paladar blando elongado. 

 

El síndrome braquicefálico provoca una obstrucción prolongada de las vías respiratorias altas y, en consecuencia, un aumento del esfuerzo respiratorio. Esto da lugar a la eversión de los sáculos laríngeos y al colapso laríngeo: esta patología asociada es la que provoca que estas razas tengan más tendencia a sufrir el estornudo inverso. 

 

Esta inversión del aire (que entra súbitamente, en lugar de salir al exterior) produce un sonido brusco muy característico y llamativo, que puede parecer un ahogo. Este sonido va acompañado de una postura ortopneica, es decir, con las extremidades separadas, el cuello estirado y la cabeza hacia arriba. 

 

La combinación de ambas cosas, el sonido de ahogo y la postura, pueden llegar a asustarte si no conoces de qué se trata. Sin embargo, una vez el aire ha sido expulsado, todo vuelve a la normalidad. 

 

Por lo tanto, los estornudos esporádicos son frecuentemente un signo inespecífico, que no supone mayores implicaciones. Pero esto no significa que no debas tener en cuenta que si tu perro estornuda de manera persistente y, sobre todo, si presenta otros síntomas asociados, como secreciones nasales u oculares, conjuntivitis o dificultades para respirar, deberías acudir a su veterinario para que pueda determinar el diagnóstico adecuado en su caso e iniciar el tratamiento adecuado.  

 

Si todavía tienes dudas con respecto a que “mi perro estornuda”, acude al veterinario.

Y no olvides que la mejor atención que puedes procurar a la salud de tu perro es un buen plan preventivo, que incluya un programa adecuado de vacunaciones y desparasitaciones. Además, claro está, de una dieta completa y saludable y de actividad física diaria.

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