Mi perro tiene diarrea con sangre, ¿qué problema tiene?

Mi perro tiene diarrea con sangre, ¿qué problema tiene?

Darte cuenta de que tu perro presenta sangre en la diarrea puede resultar impactante y preocupante. Las causas son muy variadas y pueden no tener la mayor importancia o acarrear graves problemas.

En cualquier caso, si esto ocurre, lo más recomendable es llevarlo al veterinario para que te asesore, descarte causas graves y, si fuera necesario, le prescriba un tratamiento y una dieta adecuados.

 

¿QUE ES LA DIARREA CON SANGRE EN PERROS?

 

Se trata de un problema que puede afectar frecuentemente a tu perro independientemente de su raza y edad. Sin embargo, los más pequeños son más proclives a contraer parvovirus o parásitos intestinales, mientras que los de avanzada edad pueden presentar tumores. Sin embargo, no se trata de una enfermedad, sino que se trata de un síntoma que indica que tiene algún problema gastrointestinal, es decir, en su sistema digestivo.

 

La diarrea con sangre en tu perro puede ser de dos tipos:

  • Con sangre fresca: es decir, las heces presenta sangre de color rojo. Este tipo de sangre indica que hay un problema en la parte inferior del sistema digestivo, es decir, en el colon o el recto. El veterinario usará el término “hematoquecia” para referirse a este tipo. Se trata de la más habitual en perros, por lo que será la que abordada en este artículo. Esta sangre pueden aparecer mezclada con heces de varias formas:

     

    • En forma de rayas o estrías rojas en heces blandas.
    • Como gotas de sangre.
    • Mezclada y dándole un tono rojizo o anaranjado.
  • Con sangre digerida: la sangre es de color negro o negruzco, lo que indica que viene de la parte superior del sistema digestivo, es decir, del estómago y el duodeno. El veterinario se referirá a esta con el nombre de “melena".

¿QUALES SON LAS CAUSAS MÁS FRECUENTES?

Algunas de las causas más comunes son:

  • Cambios bruscos en la dieta
  • Ingestión de un “cuerpo extraño”, es decir, de un objeto que no es comida
  • Estrés
  • Parásitos gastrointestinales (“gusanos” u otros parásitos como coccidios o Giardia spp.)
  • Virus digestivos (parvovirus, coronavirus)
  • Sobrecrecimiento bacteriano intestinal (con bacterias como Salmonella spp., Campilobacter spp. o Clostridium spp.)
  • Colitis (inflamación del colon)
  • Gastroenteritis hemorrágica
  • Úlceras intestinales
  • Tumores intestinales en el colon y el recto

Los cambios bruscos en la dieta pueden irritar el sistema digestivo de tu perro. Además, algunos pueden presentar intolerancias o alergias alimentarias, lo que puede además puede causar vómitos. Y si tu perro acostumbra a comer cosas que no debe, es posible un “cuerpo extraño” le provoque este problema. Por lo tanto, si sospechas que ha comido algo que no es comida, es importante que lo lleves al veterinario. Allí le harán una radiografía o ecografía del abdomen para investigar qué está pasando.

Los parásitos intestinales son comunes en tu perro. Para evitar este problema, hay que mantenerlo desparasitado todo el año. Si tu perro no lo estuviera y desarrolla esta dolencia, lo más recomendable es llevarlo al veterinario para que sea evaluado. Llevar una muestra de heces le permitirá al veterinario hacer una prueba y ver si existen parásitos intestinales.

La gastroenteritis hemorrágica es una enfermedad digestiva que también puede causar vómitos. En ese caso, el riesgo de deshidratación es muy alto, por lo que en algunos casos el perro ha de ser hospitalizado para recibir fluidos y medicación.

¿QUÉ HAGO?

 

Algunos episodios desaparecen en uno o dos días, pues suelen producirse por estrés ante, por ejemplo, un viaje en coche o un cambio brusco de dieta. Sin embargo, otros episodios no se solucionarán con el tiempo o dieta blanda. Por tanto, es recomendable que lleves a tu perro al veterinario para que sea examinado.

 

Si puedes hacer una foto de las heces, al veterinario le será muy útil. También si puedes coger una muestra. ¡Pero recuerda usar siempre una bolsa o un guante de plástico para no tocarla con las manos! El veterinario la examinará y le hará una exploración física a tu perro. Entonces determinará las pruebas o los tratamientos necesarios. Eso sí, nunca le des a tu perro medicación para personas.

 

Este problema puede ser muy frecuente. Son muchas las causas las que pueden provocarla, así que no dudes en llevar a tu perro al veterinario para que sea evaluado si presenta este problema.

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