Perro anciano: cuidados específicos

Perro anciano: cuidados específicos

Como el resto de seres vivos, los perros envejecen. Aunque te parezca que solo fue ayer cuando siendo un cachorrito llegó a casa, hoy es un perro anciano y necesita cuidados específicos.

Estos cuidados pueden variar según la raza de tu perro, aunque se fundamentan en una buena alimentación, ejercicio moderado y descanso. Además, es buena idea seguir entrenando sus capacidades sensoriales y ofrecerle estímulos para que mantenga fuertes la vista, el oído y el olfato.

 

MI PERRO SE HACE MAYOR

 

Por norma general, podemos considerar que un perro es anciano cuando ya ha cumplido 10 años (aunque puede variar según la raza). Sin embargo, despertará tanta ternura como cuando era un cachorro. Como entonces, va a necesitar de ti mayor voluntad y delicadeza; pero el esfuerzo se verá recompensado con una mejor y mayor calidad de vida.

 

Si tu perro ya es anciano, es posible que hayas notado ciertos cambios en su comportamiento. Probablemente camina más despacio, se echa más siestas de lo normal o, incluso, se desorienta con facilidad. Debes estar pendiente, además, por si se desarrolla alguna enfermedad asociada con la edad.

 

Todos estos síntomas forman parte del proceso normal de la vejez, pues el cuerpo de tu perro también se desgasta. Por este motivo, es una muy buena idea proporcionar a un perro anciano cuidados específicos para esta etapa de su ciclo vital. De este modo, mantendrás a tu perro sano durante más tiempo y con mejor calidad de vida.

 

CUÁNDO SE CONSIDERA QUE UN PERRO ES ANCIANO

 

Los perros envejecen a diferentes edades en función de su tamaño y raza. Por lo general, los perros de menor tamaño suelen ser más longevos y los mestizos viven más años que los perros de raza pura. 

 

Por lo tanto, un perro de raza pequeña (como el Caniche o el Yorkshire) se considerará un perro anciano con 8 años; uno de raza mediana (por ejemplo un Beagle) lo será con 7 y un gran danés (raza gigante) con 6.

 

CUIDADOS DEL PERRO ANCIANO

 

En esta etapa de la vida de tu perro, sigue siendo importante velar por su alimentación, ejercicio, higiene, descanso y estimulación sensorial. Sin embargo, debes hacer algunas variaciones para amoldarte a su nueva condición.

 

Alimentación adaptada a la edad de tu perro anciano

La nutrición de un perro anciano es diferente a la de un cachorro o un adulto. Los perros más mayores tienden a perder masa muscular y agua. Por el contrario, aumenta la grasa y disminuyen las necesidades energéticas, pues un perro anciano se mueve mucho menos que uno joven. 

 

Por lo tanto, la alimentación de un perro anciano debe:

 

  • Tener un nivel moderado de calorías y grasas, para evitar que el perro engorde. En caso de que pierda peso, consulta con tu veterinario cómo aportar más calorías y grasa a su alimentación.

  • Ser rica en antioxidantes, como los polifenoles, para que el envejecimiento celular se ralentice. También necesita un alimento con vitaminas y minerales, pero con un contenido moderado de fósforo.

  • Contener proteínas de buena calidad y de fácil digestión que le ayuden a mantener el tejido muscular.

  • Contribuir a su salud bucal. Con la edad, los perros tienden a sufrir problemas bucales. Sin embargo, puedes reducir el riesgo con limpiezas dentales regulares y croquetas especiales que ayudan a eliminar el sarro y el mal aliento.

  • Estar enriquecida con un aporte extra de ácidos grasos omega 3 y condroprotectores. De esta forma se contrarresta la pérdida de elasticidad en la piel y se combate la artrosis, que suele provocar problemas en las articulaciones de los perros ancianos.

Para suplir todas estas necesidades nutricionales de tu perro, puedes confiar en la gama de alimentos ADVANCE Senior. No solo contienen todos los nutrientes necesarios, sino que están adaptados a los diferentes tamaños y razas. Además, incluyen taurina para el buen funcionamiento del corazón de tu perro. Sigue cuidando sus articulaciones, músculos, sistema digestivo, dientes y habilidades cognitivas con ADVANCE.

 

Ejercicio para perros ancianos

Aunque se haya hecho mayor, tu perro sigue necesitando hacer ejercicio. De hecho, es la mejor forma de mantener su masa muscular y mejorar la circulación sanguínea. Dependiendo de su capacidad para moverse, puedes pasear con tu perro anciano entre 15 y 30 minutos al día. En cualquier caso, es mejor hacer más paseos de corta duración que uno solo más largo que pueda agotarlo demasiado.

 

En la mayoría de lo posible, trata de evitar superficies deslizantes con algunas ayudas extra: alfombras o zapatos especiales para perros, rampas para que pueda subir al coche o al sofá, etc.

 

 

Estimulación sensorial para perros ancianos

En la vejez, los perros empiezan a perder la vista, el oído y hasta puede que el olfato. Algunos perros pueden llegar a padecer disfunción cognitiva, que en los humanos equivale a la demencia senil. Por eso, es importante no dejar de estimularlos, para que puedan mantener por más tiempo sus capacidades mentales.

  • Establece una rutina diaria que incluya paseos, comidas y descansos siempre en el mismo horario.

  • Enriquece su ambiente con juegos y juguetes de tira y afloja, con los buscar premios u objetos, masticables e incluso juguetes interactivos que guardan premios en su interior.

  • Si tu perro se desorienta ayúdale con estímulos nuevos, sonidos diferentes, olores… Por ejemplo, velas aromáticas o música que le ayuden a identificar cada estancia de la casa.

La importancia del descanso

Por lo general, un perro anciano va a necesitar más tiempo de descanso. Si tu perro se despierta en medio de la noche y se desorienta, puedes poner en práctica estos consejos que le ayudarán a dormir mejor:

 

  • Un masaje relajante antes de dormir, siempre en la cama del perro.

  • Apagar la televisión y todas las luces antes de que se duerma.

  • Utiliza un collar o difusor con feromonas para ayudarle a relajarse.

  • Procúrale un área de descanso cómoda y confortable. Ten en cuenta sus preferencias.

  • No le riñas si te despierta por la noche, podría aumentar su ansiedad.

Como ves, es muy importante seguir atendiendo a la alimentación y los cuidados físicos y mentales de tu perro anciano. De este modo, aumentarás su esperanza de vida y lograrás que sea de calidad.

No olvides que en esta etapa vital, las revisiones veterinarias deben ser más frecuentes, así tu veterinario puede detectar posibles problemas lo antes posible y procurar la mejor solución para que tu perro no sufra. Por supuesto, necesita que la dosis de amor y cariño siga siendo la de siempre.

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