Destetar a un cachorro

Introducción

Cada raza tiene unas necesidades y unos tiempos adecuados para proceder al destete del cachorro, pero en todas se recomienda darle un aporte de vitaminas y regular muy bien la cantidad de comida que ingiere, repartiéndola en varias tomas a lo largo del día.

La separación de los cachorros siempre provoca algo de tensión en los pequeños. Hay que asumir este proceso tratando de mantener al máximo el resto de hábitos, para no causarles un trauma.

El momento adecuado

La mayoría se separan de la madre entre los dos y tres meses de vida, aunque es a partir del primer mes cuando ya empiezan a reducir su ración de leche materna y a ingerir algunas papillas y leche específica. En este momento es cuando pasan por un momento de crecimiento alto y necesita una alimentación más intensa para desarrollarse de forma apropiada.

Las diarreas

Se conocen como 'diarreas de transición' y son habituales durante el proceso de destete. Es una situación que les puede provocar un pequeño estrés, así que se deben mantener las costumbres alimenticias que ya tenías. Hay que mantener la alimentación durante los primeros días y poco a poco ir introduciendo nuevos alimentos que refuercen las vitaminas que ya no recibe de su madre. Conviene que al principio se mezcle con un poco de agua o leche para ayudarle a ingerirlo.

Hidratación: la leche y el agua

En el primer mes la hidratación y todos los nutrientes y defensas que necesita le llegan a través de la leche materna. A partir del momento en que empieza el destete es importantísimo que el cachorro tenga siempre disponible un poco de agua para que pueda hidratarse. El recipiente ideal es de barro o de metal.

La leche de vaca no debe tomarla todavía ya que resulta poco apropiada para su pequeño intestino en desarrollo. Esto es porque la leche de vaca, como la de todos los herbívoros rumiantes contiene mucha cantidad de lactosa, al contrario que la leche de los carnívoros, que tiene muy poca lactosa, y esto la hace muy indigesta para ellos y el exceso de lactosa les produce diarrea. Hay que escoger alguna leche para cachorros, de las que se encuentran en farmacias y tiendas de animales. La leche de vaca podrá irse introduciendo más adelante, diluyéndola con agua, y poco a poco para comprobar si la va tolerando.

Alimentos que hay que olvidar, por ahora

El azúcar es uno de los elementos que se deben evitar. Le hace daño a la vista además de engordarlo. La fruta tampoco debe proporcionársele, por el momento; las patatas también se desaconsejan; y las setas, que son tóxicas para ellos. El metabolismo de un animal carnívoro como es el perro tolera mal algunos hidratos de carbono -azúcares y féculas-.

Raciones para una alimentación equilibrada

El alimento que los cachorros deben ingerir es el adecuado a su edad. En su dieta seca no hay que usar productos para ejemplares adultos ya que la composición está pensada para otras necesidades diferentes a las que tiene los pequeños. Por lo general, los cachorros de hasta cuatro meses realizan cuatro tomas diarias; hasta los ocho meses las reducen a tres; hasta los 18 meses -año y medio- necesitan dos raciones y a partir de entonces con una ingesta diaria es suficiente. En las razas pequeñas y toy, por el pequeño tamaño de su estómago, es posible que algunos perros funcionen mejor con dos tomas diarias aunque ya sean adultos.

Aportes extra

Calcio, fósforo y proteínas son esenciales en su desarrollo. Los dos primeros, para una correcta formación de los huesos y para prevenir la osteoporosis y otras alteraciones metabólicas de los huesos desde el primer momento. Si no es así, corren más riesgos en su edad adulta. Las proteínas son necesarias para un correcto crecimiento, proporcionado y equilibrado. La falta de éstas pude ocasionar anemias y pérdida de anticuerpos, con lo que son más sensibles a contraer enfermedades. Los alimentos secos para cachorros bien equilibrados son quizás la mejor opción porque contienen estos elementos en la proporción adecuada a las necesidades del cachorro.

Ganar peso

Durante el destete hay que vigilar su peso para comprobar que evoluciona de forma adecuada. Los perros de tallas más pequeñas suelen acoplarse antes a los estándares de su raza que los grandes, que necesitan una mayor cantidad de alimento para cachorro durante más tiempo para desarrollarse. En estos casos, además, el proceso de madurez siempre es algo más largo y es necesario ayudarles con comidas adaptadas.