El cachorro Basset-hound

Introducción

Este cachorro es un pequeño payaso que hará reír a toda la familia con su graciosa torpeza, las largas orejas que arrastra por el suelo y con las que tiende a tropezarse y su comportamiento burlón y anárquico.

Dotes de comediante

Durante sus primeros años de vida, el Basset hound tiene la piel floja y las orejas enormes, hasta el punto de que las arrastra por el suelo. Ello le confiere un aspecto muy particular y chistoso que acaba de completar con su andar desequilibrado y sus torpes movimientos. Se suele tropezar al pisarse las orejas y en general es todo un espectáculo cómico ver desenvolverse a este pequeño payaso en sus primeros años de edad. De la misma forma, muestra una infinita amabilidad y es muy cariñoso, por lo que enseguida se gana un hueco en el corazón de cualquiera.

Este cachorro tiene un apetito de dimensiones épicas

Engulle con verdadera ansia cualquier alimento que se le ponga delante. Muy goloso, tratará de robar todo tipo de chucherías, desde caramelos de los niños hasta galletas, y no dudará en husmear en todos los rincones de la casa, incluidos la papelera y el lavavajillas para encontrar algo que llevarse a la boca. Conviene, por tanto, vigilar su dieta y no ceder a sus caprichos si no queremos que se convierta en un pequeño gordinflón.

... Y perezoso

Por si fuera poco, además el cachorro de Basset hound adora la comodidad, por lo que estará siempre buscando el lugar más mullido para acomodarse perezosamente. Le gusta, en especial, la cama de su dueño, a la que acudirá sistemáticamente, por mucho que se le prohíba y se le riña. Eso sí, aunque sienta debilidad por las superficies mullidas, el pequeño Basset hound no es ni mucho menos un vago. De hecho, le encanta realizar ejercicio físico; especialmente que lo saquen a pasear, algo que habrá que empezar a hacer a partir de los tres meses de edad.

Un diablillo

Otra de las características que forman parte del carácter de este cachorro es su proverbial desobediencia. Tozudo sin límites, es un perro muy difícil de educar y puede llegar a exasperar a su dueño, aunque su dulce comicidad hace muy difícil enfadarse con él. Los golpes no sirven de nada con este pequeño de alma anárquica, y todavía desobedece más para incordiar a su dueño. Solo la dulzura y la paciencia en grandes dosis pueden dar buenos resultados en su educación. El truco está en ser tan tozudo como él.

El WC, toda la casa 

Su carácter ácrata se refleja también en sus costumbres higiénicas. El dueño de un Basset hound cachorro tiene que saber que va a tener que limpiar muchas veces los orines y excrementos de su perro del suelo de la casa o incluso de la moqueta y los sofás. Aunque se le diga una y cien veces que dentro de casa no se hacen las necesidades, este pequeño granuja volverá a hacerlo, no porque no lo haya entendido, sino para demostrar que hace lo que le da la gana. De hecho, muchas veces utiliza sus necesidades para expresar su enfado o su incomodidad.

Sacarle varías veces al día

Para ayudarle a aprender, entre los 3 y los 5 meses, lo mejor es sacarle de paseo tantas veces al día como nos sea posible, aunque sea por espacios muy cortos de tiempo. Lo ideal sería 5 ó 6 veces y, si puede ser, tras alguna toma de comida. De esta manera, le daremos más oportunidades para decidir hacer sus necesidades en el exterior, sin olvidar darle un pequeño premio cada vez que lo haga.
En casa, lo mejor es no prestarle atención cuando orine o defeque, y él será quien acabará decidiendo que lo mejor es hacerlo todo fuera. Una vez que los hábitos higiénicos ya están instaurados, es suficiente con reducir el número de paseos diarios a 2 ó 3.