El cachorro Bichón

Introducción

Esta pequeña bola de pelo, independientemente de si es boloñés, maltés, habanero o de pelo rizado, es un verdadero encanto y no es demasiado difícil de educar, aunque tiende a querer imponer su ley y a actuar a su antojo.

Una raza, cuatro variedades

Existen cuatro variedades diferentes dentro de la raza bichón. Son el bichón de pelo rizado, el boloñés, el maltés y el habanero. Se diferencian fundamentalmente por la textura y longitud del pelo, aunque el habanero es más grande y pesado que el resto de variedades, pudiendo llegar a los 6 kilogramos de peso frente a los entre 2'5 y 4'5 de los demás bichones. Por otro lado, el habanero posee el manto más largo que el resto, pudiendo alcanzar los 18 centímetros de longitud.

Miedoso al principio

Cuando un cachorro bichón llega a su nuevo hogar, es normal que se sienta algo desorientado y muestre un comportamiento tímido e incluso miedoso. Costará un poco hacer que se acostumbre al hogar de su dueño y se sienta en casa. Es aconsejable, para que este proceso de adaptación sea lo menos traumático posible, enseñarle nada más llegar todos los lugares de la casa explicándole qué se puede y qué no se puede hacer en cada una de las habitaciones y rincones de la casa, prestando especial interés en los lugares destinados a que el cachorro desarrolle sus actividades cotidianas, como dormir, comer y hacer sus necesidades.

Ante todo, educación

Afortunadamente, es un perro obediente y sensible a las órdenes que recibe por parte de su dueño, aunque en cuanto coja un poco de confianza querrá imponer su ley en la casa y hacer lo que le venga en gana. En este sentido, conviene empezar a inculcarle las normas de una buena educación desde muy pronto y hacer todo lo posible por habituarle a la autoridad del dueño. Así, hay que enseñarle a ceder el paso cuando de forma instintiva se precipite para pasar primero, hacerle saber quién manda haciéndole comer en un lugar y momento diferente, no permitirle mordisquear los muebles y dejarle bien claro qué no puede hacer y en qué partes de la casa no se le permite entrar. Si se siguen estas pautas, la educación del bichón no será para nada problemática. Lo único que hace falta es impedir que se salga con la suya y hacerle entender que no puede hacer todo lo que quiera.

Independiente pero muy sociable

El cachorro de bichón es estupendo porque tiene todo el encanto de un perro independiente, que puede acostumbrarse a pasar ratos sin compañía, pero que socializa estupendamente con personas adultas, niños y otros perros y disfruta de sus relaciones con todos ellos. Además, a pesar de ser una raza pequeña, es extremadamente tolerante con los niños y muy obediente si se le dedica tiempo a su educación.

Sus necesidades

El cachorro bichón tiene la vejiga muy pequeña y, por tanto, con muy poca capacidad. Es por ello que necesitará orinar muy a menudo. Para ello, lo más aconsejable es instalar papeles de periódico en un lugar fijo de la casa, y llevarlo sistemáticamente hasta allí cuando tenga que hacer sus necesidades dándole la orden de hacerlas una vez instalado en esta superficie. Al final, acabará entendiendo que ese es el lugar donde debe hacer siempre sus necesidades, aunque ello no quiere decir que vaya a saber comportarse cuando tenga ganas de defecar u orinar y no pueda aguantarse. En este aspecto, la paciencia es vital. Al cabo de algunos días, podremos sacarlo a la calle para que haga sus necesidades en el exterior, aunque es imprescindible que esté vacunado antes de sacarlo de casa.

Acicalamiento

Esta pequeña bola de pelo debe recibir determinados cuidados relacionados con su manto con mucha frecuencia. Así, conviene que se acostumbre desde muy pronto al desenredado y peinado diarios de su pelo. También es conveniente habituarlo a extraer el pelo que crece dentro de los oídos y bajo las almohadillas de sus patas. En cuanto al lavado, es aconsejable utilizar jabones líquidos especiales para mantener blanco su manto. De entre los cuatro tipos de bichones, solo el habanero escapa al acicalamiento, llevando su manto de forma más descuidada y natural.