El cachorro Épagneul bretón

Introducción

Este cachorro de mirada audaz y vivaracha tiene una energía impresionante que siempre estará empleando en nuevas travesuras.

Es adorado por todo tipo de personas ya que se ajusta a todos los perfiles de animal de compañía pese a que es, sin lugar a dudas, un excelente perro de caza que hará las delicias de los aficionados a este deporte.

Edúquelo con suavidad

El cachorro Épagneul bretón es todo alegría y actividad. No hay quien pare a este cachorro algo testarudo y cabezota al que hay que tratar con determinación a la hora de educarlo para evitar que se endiose demasiado. Hay que repetirle las instrucciones con frecuencia ya que tiene un carácter algo disperso. Sin embargo, no trate al cachorro con demasiada autoridad ni con mano dura, ya que tiene una sensibilidad extrema y un grito o una contestación mal dada puede hacerle sentirse humillado. Además, si se enfada acostumbra a ladrar fuerte, de manera que todo conduce a que a este cachorro le gusta que le traten con suavidad.

Deportista tanto en el campo como en la ciudad

Este cachorro da muchas facilidades para la convivencia. Se adapta con facilidad tanto a la vida en la ciudad como a la vida en el campo siempre que su dueño asuma que este cachorro tiene mucha energía que debe quemar con regularidad haciendo deporte, bien sea en el campo, bien sea en un parque de la ciudad. Por otra parte, y sobre todo si va a vivir en un apartamento de ciudad, debe saber que este cachorro no acaba por acostumbrarse nunca a la soledad, de manera que es aconsejable que pase poco tiempo solo.

Un olfato muy fino

Si su dueño quiere convertir a este cachorro en un talentoso cazador, el Épagneul bretón pondrá todo cuanto esté en su mano, como es el caso de su privilegiado olfato. Si aprende a utilizarlo de manera adecuada a una edad temprana, los resultados son espectaculares. Su dueño debe comenzar a enseñarle desde cachorro el método de la búsqueda cruzada. Consiste en que el cachorro galopa no con la nariz al viento sino husmeando los efluvios que le vienen de ambos lados. El cazador puede enseñarle colocándose a su lado frente al viento y extendiendo el brazo izquierdo para señalar la dirección que debe tomar el perro. Debe dar dos silbidos breves y decirle '¡Ve!' tras lo que el cachorro saldrá corriendo veloz. A los 25 ó 40 metros, el cazador debe volver a llamarle con silbidos breves e indicarle con el brazo derecho la dirección que debe tomar a continuación.

Una campanilla para situarlo cuando sale de caza

Con un olfato tan fino como tiene este cachorro es inevitable que cuando se sale de caza se desvíe tras algún efluvio que haya detectado en dirección opuesta a la que le marque el cazador. Es preferible dejar que tome la iniciativa de vez en cuando y no desesperar tratando de localizarlo. Es aconsejable colocarle una campanilla al cuello de manera que pueda saber en todo momento la situación del perro. Si el sonido llega de manera irregular, no dude. El cachorro anda tras un conejo.