El cachorro Pastor belga

Introducción

En cualquiera de sus cuatro variantes – Groenendael, Laekenois, Tervueren y Malinois - el cachorro pastor belga se muestra como un animal voluntarioso y capacitado para el aprendizaje que rápidamente se gana el cariño y afecto de todos los miembros de la familia.

Pese a su tamaño, y siempre que su dueño le pueda sacar a pasear con frecuencia, el cachorro pastor belga se adapta con facilidad a la vida en un piso de ciudad.

Un cachorro muy dispuesto

El cachorro pastor belga es un animal muy inteligente y predispuesto para el aprendizaje. Entiende con facilidad las instrucciones que su dueño le marca y se constituye como un alumno inmejorable dada su predisposición y voluntad de aprender. Hay que instruirlo con rotundidad cuando el perro cometa una falta para que aprenda correctamente. También es muy importante el tono de voz empleado por su dueño a la hora de dar instrucciones ya que el cachorro pastor belga puede deducir del tono de voz si ha obrado bien o, por el contrario, no ha actuado correctamente. Es un cachorro muy audaz que entiende bien lo que se busca de el.

Inteligente y avispado

Pese a que en principio puede parecer algo disperso y rebelde, el cachorro pastor belga realmente presenta una excelente predisposición para el aprendizaje. Según Stanley Coren, tras analizar las respuestas de más de 200 jueces de trabajo del AKC -American Kennel Club- a un cuestionario sobre la inteligencia de las distintas razas de perros, el pastor belga se encuadra en la parte alta de la clasificación. De esta manera, se define al pastor belga como un perro de trabajo excelente, apto para el aprendizaje de órdenes sencillas, que aprende con solo entre 5 y 15 repeticiones del ejercicio. Igualmente, señala Coren que recuerdan con facilidad pero mejoran con la práctica y responden a la primera orden sobre el 85 % de las veces. No obstante, apunta que para órdenes más complejas necesitan más tiempo y, igualmente, pueden tardar un poco en responder a una cierta distancia del dueño, lo que no es un obstáculo para que prácticamente cualquier entrenador pueda conseguir excelentes resultados de un cachorro pastor belga.
Debemos incluir en su proceso educativo la correcta socialización con niños, adultos extraños al hogar y otros perros.

Apto para la vida en la ciudad

La naturaleza del cachorro pastor belga le lleva a preferir la vida en el campo que en las estrecheces de un piso de ciudad. No obstante, es un perro muy tranquilo, incluso de cachorro, lo que lleva a que pueda adaptarse a vivir en un apartamento con relativa facilidad y sin que exista peligro de que acabe destrozando muebles, alfombras o cortinas. Si su dueño vive en la ciudad debe asumir que deberá darle largos paseos para que pueda ejercitarse, ya que no es un animal dado al sedentarismo. Un perro de trabajo El cachorro pastor belga puede ejercer múltiples funciones si se le proporciona el adecuado adiestramiento, desde la detección de drogas o explosivos al rescate de personas heridas. Para lograr estos objetivos, primero hay que enseñarle instrucciones básicas que recordará durante el resto de su vida.