El cachorro Pastor de los Pirineos

Introducción

Este joven perro pastor destaca por su energía y viveza, unas cualidades que, no obstante, pueden complicar en cierta medida el programa de adiestramiento.

A este joven enérgico le cuesta acatar las órdenes que su dueño le marca por lo que conviene comenzar a educarlo a una edad muy temprana. Una vez adiestrado, no hay quien bata a este cachorro como perro guardián de rebaños.

Particularmente nervioso

El cachorro pastor de los Pirineos tiene un carácter particularmente nervioso y agitado en sus primeros meses de vida lo que complica relativamente su proceso de educación. A su dueño se le exige autoridad y disciplina para aplacar las salidas de tono de este torbellino de energía, que ladra mucho y muy fuerte. Como cachorro es un poco nervioso y puede llegar a morder las piernas y brazos de las personas que intenten jugar con él. Esto se debe a su instinto de perro guardián de rebaños que le lleva a confundirlos con corderos. Corrija esta actitud pronto para evitar problemas.

No lo encierre en un piso

El pastor de los Pirineos procede del Terrier tibetano y desde tiempos inmemoriales se ha acostumbrado a campar a sus anchas por grandes extensiones de tierra en las montañas. Su principal cometido, que lleva grabado en su ADN, es ejercer de perro guardian de rebaños desde joven. Confinar a este cachorro en un piso de reducidas dimensiones es algo totalmente desaconsejable cosa que el propio perro puede demostrar descargando su ira sobre el mobiliario de la vivienda. Si no se le puede procurar una vida acorde a sus necesidades, es preferible escoger a un cachorro de otra raza.

Es siempre un guardián

Su función de perro guardián de rebaños es algo que el cachorro pastor de los Pirineos tiene muy asimilado y es complicado para el joven perro dejar de ejercer como tal. De esta manera, es fácil que confunda a los miembros de la familia con corderos del rebaño y que les trate como tal. Así, cuando el cachorro sale de paseo con la familia por el campo, instintivamente rodea a todo el grupo y, especialmente, a los que se han quedado rezagados, asumiendo con la familia el mismo cometido que tan profesionalmente cumple con el rebaño. En esta línea, el cachorro pastor de los Pirineos suele estar atento también con los niños y otros animales domésticos que puedan convivir con él en la misma vivienda.

El aprendizaje de la llamada

Un cachorro constituido para vivir al aire libre como es el pastor de los Pirineos debe aprender rápidamente la orden de llamada para obedecer a su dueño y evitar que se pierda o se mueva demasiado independientemente por el campo. La orden de llamada debe aprenderlo al mismo tiempo que su propio nombre. Para ello debe atar a su collar una correa de aproximadamente 2'50 metros. En una salida por el campo su dueño debe llamarlo si se aleja demasiado y, si responde a la llamada de modo inmediato, debe felicitarlo. En caso contrario, si el cachorro obvia la llamada, su dueño debe tirar de la correa y seguir llamándolo para que vaya comenzando a aprender a obedecer esa orden.

Las sesiones de adiestramiento

El proceso de adiestramiento del cachorro pastor de los Pirineos varía en función de si el perro va a ejercer de perro guardián o no. En caso de que finalmente vaya a ser un perro de trabajo, el proceso será más duro e intenso. En cualquier caso, el inicio del adiestramiento no debe comenzar antes de los 8 ó 10 meses y las sesiones deben durar aproximadamente 15 minutos diarios. El dueño del cachorro debe diferenciar claramente lo que es una sesión de adiestramiento de lo que es una actividad de juego. Para comenzar, es básico que el cachorro sea capaz de responder a órdenes simples como son '¡Levántate!' o '¡Túmbate!' para, posteriormente, ir enseñándole instrucciones más complejas si va a ser un perro de trabajo.