El cachorro Shar Pei

Introducción

Este pequeño de aspecto enternecedor y carácter travieso guarda en su interior dos almas: la del imponente y enérgico perro de defensa y la del gentil y encantador animal doméstico. Deberemos ajustar su educación en función de qué faceta queramos potenciar.

El cachorro Shar Pei tiene una paciencia infinita con los niños, siempre que se haya criado a su lado desde muy pequeño. Parece que no haya nada capaz de turbar el armónico temperamento de este pequeño con tantas arrugas y tanto temple. Soporta las travesuras de los niños con estoicidad e incluso cuando se pasan de la raya, no gruñe ni parece molestarse. Esto hace que rapidamente los niños lo adopten como su nuevo mejor amigo y se vuelvan inseparables. Su singular apariencia y su simpática cara son las mejores bazas del cachorro Shar Pei para ganarse el afecto de los más pequeños de la casa.

Amante de la comodidad

Será por su origen oriental o será simplemente porque le gusta la buena vida, al cachorro Shar Pei le pierde la comodidad del interior de la vivienda. Frecuentemente se le ha comparado con un gato persa, siempre acomodado entre mullidos cojines, ya que al cachorro Shar Pei le gusta mucho descansar en los sillones de la casa. Este amante de la buena vida sabe además comportarse en el interior de una vivienda. No es un cachorro especialmente nervioso y no hay que temer porque pueda estropear cojines o alfombras.

Confianza ciega en su dueño

El cachorro Shar Pei siente auténtica devoción por su dueño. Lo idolatra y comprende la relación existente entre él y su dueño, así que respeta las instrucciones que le marca con obediencia. El vínculo de confianza que se establece entre el perro y su dueño es inquebrantable. Sin embargo, el cachorro Shar Pei sí marca distancias con los desconocidos, a quienes les cuesta ganarse su confianza.

Apacigüe sus ganas de pelea

El Shar Pei tiene un pasado como perro de combate que no puede olvidarse tan fácilmente. Cuando se cruza con otro perro, es muy probable que aflore su instinto batallador y deba intervenir su dueño. El cachorro Shar Pei, pese a su pequeño tamaño, puede enfrentarse a perros de mayor tamaño sin complejos. Es un perro valeroso y sin miedo que no dudará en desafiar a animales dos o tres veces más grandes que él. Su sentido de la territorialidad le lleva a plantar cara a cualquier animal que ose poner un pie en sus dominios, por lo que su dueño debe canalizar este instinto batallador y evitar la confrontación. Una vez la pelea se ha iniciado, el Shar Pei se muestra fiero y ataca a mordiscos a su oponente sin piedad. El dueño del cachorro Shar Pei debe enseñarle a canalizar esta fuerza para evitar que estalle la pelea.

La importancia de evitar miradas directas

Cuando otro perro se cruza en su camino y ya se ha establecido contacto visual, la pelea puede estar al caer. Si su dueño lleva al Shar Pei atado es contraproducente que tire de la correa para apaciguar los ánimos y frenar las ganas de pelea con el otro perro. ¿El mejor recurso? Gire la cabeza del Shar Pei de manera que deje de tener a su 'contrincante' en su ángulo de visión. La mirada directa entre ambos oponentes refuerza las ganas de combatir. También se puede cambiar al perro de posición cambiando la correa de una mano a otra con el objetivo de aumentar la distancia física entre los dos animales o cambiar de acera si vamos por la calle.

Puede padecer enfermedades en la piel

El particularísimo aspecto del cachorro Shar Pei le puede también ocasionar algunas afecciones en la piel debido a su manto lleno de arrugas. Son muy sensibles a las dermatitis por exceso de proliferación de Demodex, un parásito habitual de la piel de los perros, pero que en condiciones normales no produce problemas.

Se trata de una raza bastante delicada, al menos en algunos ejemplares concretos, por el alto grado de consanguinidad de éstos, que les predispone a enfermedades hereditarias como displasia de cadera, torsión de estómago, luxación de rótula, hipotiroidismo, amiloidosis y fiebre familiar del Shar Pei.

Además, por las especiales características de su piel, pueden sufrir también problemas cutáneos y oculares como el entropión.