Estreñimiento

Introducción

Un funcionamiento intestinal inestable puede tener varias causas y es necesario averiguar cuál es el motivo para actuar con rapidez. Si se frena a tiempo, el estreñimiento puede quedar en una mera anécdota. Si no, las consecuencias pueden ser graves.

Síntomas

Es sencillo reconocer cuándo el perro tiene estreñimiento. La frecuencia con la que evacua es menor, y puede resultarle doloroso. A veces puede detectarse un poco de sangre en las heces, que además son duras y secas. Hay que estar atento a estos síntomas porque si se prolonga la situación puede degenerar en pérdida de peso, deshidratación y en un estado de fatiga general.

Causas

Causas

Hay numerosas causas que pueden propiciar que el perro padezca estreñimiento, y son de origen variado. La alimentación es una de las razones más frecuentes, junto con la falta de ejercicio. Una dieta desequilibrada o poco adecuada a su tamaño, raza y peso pueden provocar una oclusión intestinal parcial o total. También la falta de fibra en las comidas frente a un exceso de golosinas y de huesos produce dificultades para evacuar. De hecho, los casos de estreñimiento que más urgencias veterinarias requieren son los causados por la ingestión de gran cantidad de huesos. Las causas psicológicas también deben considerarse. Las tensiones o el hecho de tener que pasar un tiempo a la intemperie son motivos habituales ya que, por ejemplo, el perro se halla en un lugar o situación donde no está acostumbrado a defecar. Asimismo, las situaciones que causan tensión o estrés al animal pueden alterar, como en el ser humano la motilidad gastrointestinal causando estreñimiento o diarrea. Por supuesto, hay que descartar una posible infección por un virus o una bacteria. Incluso por un parásito debido a la ingesta de algún alimento o agua contaminados.

También puede darse el caso, en algunas ocasiones, de que la causa del estreñimiento resida en dificultades motrices del tubo digestivo; por ejemplo, algunas enfermedades neurológicas o de la musculatura lisa.

Qué hacer

Lo primero es considerar un cambio en la dieta seca y darle una alimentación rica en fibra, y mejor si está aconsejada por el veterinario. Si durante el episodio de estreñimiento tiene vómitos hay que actuar con rapidez y llevarlo a un profesional ya que puede tratarse de una oclusión intestinal. El veterinario le hará un vaciado del colon, bien con un lubricante vía rectal o con parafina. Si así no se soluciona se realizará una maniobra más agresiva -con anestesia general para evitar sufrimiento al animal- y si persiste la situación puede llegar a tener que operarse.

A veces, tras el estreñimiento se producen diarreas. En este caso es necesario darle agua para evitar una deshidratación. Un poco de aceite de parafina con la comida le ayuda a evacuar y como es insípido no alterará el sabor habitual de los alimentos con los que lo mezclemos.

Prevención

Prevención

Se han apuntado algunos motivos como causas frecuentes del estreñimiento. Estas son algunas de las actitudes a tomar para prevenirlo:

 CAUSAS

MEDIDA PREVENTIVA

la falta de ejercicio

Un perro debe salir un par de veces al día a dar un paseo.Durante el mismo es bueno que corra y se ejercite, sobre todo si volverá a meterse en un piso en la ciudad.

la alimentación

Reducir al mínimo las golosinas, y evitar los huesos.Aunque les gustan mucho no les benefician.

falta de fibra

Introducir la fibra en su dieta. Consultar siempre con un veterinario la cantidad y la frecuencia adecuadas.

estar a la intemperie

Los cambios de temperatura o las temperaturas extremas -mucho frío o demasiado calor- le perjudican. Dejarlo estar dentro o un lugar más protegido. p.ej. un garaje.

tensión

A veces necesita el contacto más cercano de su propietario. Averiguar si está en esta situación. Eliminar causas de estrés.

alimento en mal estado aguas contaminadas

Al sacarlo de paseo evitar que se acerque a basuras o zonas donde se arrojen desperdicios. El perro tiene más olfato que gusto y no detecta si un alimento está mal.Si vamos de paseo al campo, evitar que beba de charcas o aguas estancadas o no potables.