Los beneficios del sueño

Introducción

El secreto de la enorme vitalidad que siempre parecen tener los perros reside en el tiempo que dedican a dormir. A una actividad agotadora le suele seguir una buena siesta que les permite recuperar la energía perdida. Necesitan este descanso para su salud física y mental.

El sueño nocturno es profundo, el diurno es un duermevela vigilante: cualquier ruido los acostumbra a despertar.

Tiempo de dormir

Las horas que un perro dedica a dormir son necesarias para mantener su equilibrio físico y mental. El descanso no solo les ayuda a reponer fuerzas, sino que les ayuda a liberar tensiones que acumulan a lo largo del día.

Cada perro es diferente y los hay que tienen tendencia a dormir más y otros menos, pero, por lo general, un perro adulto pasa casi el 50% de su tiempo durmiendo más o menos profundamente. Por el día es posible que eche alguna pequeña siesta, sobre todo si ha practicado alguna actividad física que lo haya cansado. En todo caso, los descansos diurnos son casi un duermevela, nada que ver con lo profundo del sueño nocturno. En el día es fácil que se despierten con algún ruido poco frecuente o incluso que respondan a una llamada.

Es adecuado establecer unos horarios para dormir, ya que les ayuda a tranquilizarse y a desarrollar rutinas, sobre todo cuando son cachorros. La evolución que experimentan es de casi todo el día durmiendo cuando nacen, a una media de 16 horas a las cinco semanas, hasta que son adultos. Debe escogerse algún lugar tranquilo de la casa para prepararle su rincón donde echarse a dormir sin demasiados ruidos.

Ciclos del sueño

El perro atraviesa dos fases durante el tiempo en el que duerme:

1. Sueño de onda lenta

En esta fase el corazón late más despacio y el respiro se hace lento y regular. El animal mantiene cierto tono muscular pero está muy tranquilo.

2. Sueño paradójico

También se denomina sueño REM y se caracteriza por tener una actividad cerebral parecida a los momentos en que el animal está despierto, de aquí el nombre de sueño paradójico. El animal tiene los músculos totalmente relajados pero la respiración es rápida e irregular. Además, en algunos momentos, el animal mueve rápidamente los ojos bajo los párpados cerrados, hace movimientos repentinos con las patas, las orejas…

Posturas y significado

Los perros adoptan algunas posturas típicas habituales a la hora de dormir y de descansar.

1. Tumbado sobre el esternón – El perro descansa sobre el esternón, apoya los codos en el suelo y recoge las patas traseras debajo del cuerpo. Descansando en esta posición, el perro se puede levantar rápidamente: es la postura más utilizada cuando el perro está en un estado de alerta. En los cachorros a menudo se observa una variante de esta postura: el perro descansa sobre el esternón pero estira hacia atrás las patas traseras de manera que su abdomen entra en contacto con el suelo. Es una postura frecuente también en perros de mayor edad cuando la temperatura externa es muy alta: la parte del vientre tiene menos pelo y el contacto con una superficie más fría ayuda a bajar la temperatura del cuerpo.

2. Tumbado de lado – El perro descansa apoyado en un flanco. En esta postura se llega a relajar por completo y puede alcanza el sueño más profundo.

3. Tumbado sobre el esternón y con las patas traseras de lado – Es una de las posturas más utilizadas para descansar. En esta postura el perro se puede relajar pero sigue pudiendo reaccionar de prisa en caso de necesidad.

4. Tumbado boca arriba – El perro descansa sobre su espalda. Lo suelen hacer los cachorros pero esta postura se puede observar también en perros adultos de tamaño pequeño, con espaldas anchas y patas cortas.

Beneficios

Un sueño reparador recarga las energías del perro pero también tiene otras consecuencias positivas para él: el sueño le ayuda a descargar posibles tensiones, a digerir mejor los alimentos y a procesar y memorizar lo que ha ocurrido durante el día. De hecho una buena siesta puede ayudar a que el perro recuerde mejor lo que ha aprendido durante el día.

Cuando dormir es una enfermedad

Los perros también sufren alteraciones y trastornos del sueño. Uno de ellos es la hipersomnia que consiste en una somnoliencia excesiva y en la tendencia a dormirse varias veces al día, incluso en los momentos menos apropiados. Este trastorno puede tener una base hereditaria y se ha observado en Labrador retriever, Doberman pinscher y en otras razas como el Caniche y el Beagle. El insomnio es otro trastorno del sueño que se caracteriza por la ausencia de sueño. El insomnio puede afectarles al carácter, volviéndolos más irritables. Una noche en la que esté desvelado tenderá a salir de exploración por la casa, incluso a las zonas por lo general prohibidas.

Hay que controlar y respetar sus ritmos de sueño ya que cualquier alteración, en un sentido u otro, es negativa. Si de repente un perro activo y alegre parece siempre somnoliento o duerme más de lo habitual hay que descartar rápidamente un proceso febril, una indigestión u otro problema de salud.

A partir de los 7-8 años, los perros pueden sufrir un proceso de intenso desgaste del sistema nervioso similar a lo que se observa en las demencias humanas, que se denomina disfunción cognitiva. Uno de los síntomas de este trastorno es la alteración del ritmo del sueño: el perro puede pasarse todo el día durmiendo y por la noche deambular desorientado por la casa.

¿Sueñan los perros?

Se cree que durante la fase REM -del inglés, Rapid Eye Movement, movimiento rápido de los ojos- los perros puedan tener sueños del mismo modo que los tiene una persona en este mismo momento. A pesar de que no se puede tener la seguridad de que los perros sueñen, lo que es cierto es que en la fase REM del sueño llegan a realizar muchos movimientos que hacen pensar que lo hagan como relamerse, gruñir, gemir o mover las patas como si corriesen o escarbasen.