Airedale Terrier

Altura:
los machos entre 58 y 61 centímetros. Las hembras, entre 56 y 59 centímetros.

Peso: de 25 a 26 kilogramos los machos. De 20 a 22 kilogramos las hembras.

Color: negro y fuego.

Características

Valiente, extrovertido, muy inteligente y siempre alerta y atento a cualquier movimiento, el Airedale debe su nombre a un pequeño río rico en nutrias del norte de Inglaterra, el Aire, cerca de Leeds. Fue creado justamente para cazar nutrias porque arruinaban la pesca de esta zona, probablemente a partir de cruzamientos entre el Old English Terrier -por su pelo duro negro y fuego-, el Perro de nutria, Otterhound -por su excelente olfato y sus capacidades como cazador en el agua- y el Bull Terrier -por su fortaleza y tenacidad-. Pronto demostró que aparte de un gran cazador de nutrias, ratones y patos era un perfecto ejemplar como mensajero y perro de guarda y defensa.

Así, el Airedale fue uno de los primeros canes empleados por el ejército británico en la Primera Guerra Mundial y por la policía, como perro patrulla. En la actualidad en Noruega forma parte del servicio de rescate en la nieve de Cruz Roja y de la policía de este país.

El Airedale Terrier fue creado en 1853 por Wilfred Holme y mostrado en 1876 en Shipley, en el valle del Aire, donde no tardó en ser reconocido oficialmente con este nombre -anteriormente se le conocía como Waterside Terrier, Bingley Terrier o Warfedale-. Llegó a Estados Unidos en 1881. Aparte de sus excelentes aptitudes en trabajos de protección, como mensajero y como animal doméstico, desde 1945 los Airedale Terrier han obtenido en dos ocasiones el título de Best In Show, en la exposición canina de belleza de Crufts. Tiene un promedio de vida de unos 12 años.

Estándar

Características generales. El Airedale es el más grande de los terriers. Es un perro musculoso, activo y bastante compacto. No debe tener extremidades excesivamente largas ni su cuerpo ser desproporcionado.

Cabeza, cara y cuello. Cráneo largo, plano, no muy ancho. Se estrecha ligeramente a la altura de los ojos. El stop o parte frontal de la cabeza debajo de la frente tiene que estar poco marcado y el hocico bien modelado; no tiene que ser plano ni tener forma esfenoidal -la del hueso de la base del cráneo de los mamíferos, que forma las cavidades nasales y las órbitas-. La trufa es negra y sus labios son firmes. Maxilares grandes y poderosos. No deben presentar un desarrollo excesivo que dé a los carrillos una apariencia redonda o saliente. Dientes fuertes y mordida en tijera, es decir, que la cara interna de los incisivos superiores esté en contacto estrecho con la cara externa de los incisivos inferiores y preferiblemente colocados en ángulo recto con los maxilares. También se acepta la mordida en pinza -de borde a borde-. Los ojos son de color oscuro, pequeños, con expresión típica de terrier, alerta e inteligentes. Orejas en forma de "V", en proporción al tamaño del perro. La línea superior del doblez levemente sobre la altura del cráneo. Cuello nítido, sin papada, musculoso, de longitud y grosor moderados. Se ensancha gradualmente hacia las espaldas.

Cuerpo. Espalda corta, fuerte, recta, nivelada y firme y lomo musculoso. El pecho es profundo -es decir, casi a nivel de los codos-, pero no ancho. Las costillas, bien arqueadas. En cuanto al pelaje, la capa externa está constituida por pelo duro y rígido y el subpelo está formado por pelo más corto y más suave. La montura es negra o gris oscuro, al igual que la parte superior del cuello y la superficie dorsal de la cola. El resto del cuerpo es de color fuego. Se aceptan unos pocos pelos blancos en el antepecho.

Extremidades. Hombros largos, bien inclinados oblicuamente hacia atrás. Omóplatos planos. Muslos largos y fuertes; rodillas bien anguladas, ni vueltas hacia adentro ni hacia fuera. Piernas musculosas y corvejones bien descendidos. Vistos desde atrás deben parecer paralelos. Los pies son pequeños, redondos, compactos, de almohadillas grandes y gruesas y con dedos moderadamente arqueados, sin girarse hacia adentro o hacia afuera.

Carácter

El Airedale terrier es un animal con una versatilidad innata y gran inteligencia que hacen de él un perro estupendo como protector del hogar y la familia . Es amable, cariñoso, fiable y leal con los de casa, pero implacable defensor si detecta a alguien de fuera con malas intenciones. Siempre está alerta aunque a veces no lo parezca. Hay que tener en cuenta que en el pasado se empleó como perro de pelea. También destaca como trabajador voluntarioso -Nos puede ayudar en las labores del jardín trasladando herramientas en un cesto de un lugar a otro o traernos el periódico cada mañana, si le enseñamos. Lo tomará como un reto

Compañero de ejercicios

Puede convertirse asimismo en nuestro mejor compañero de ejercicios diarios, si nos gusta hacer deporte, ya que a pesar de no ser hiperactivo necesita actividad física diaria. Será feliz trotando a nuestro lado mientras corremos o vamos en bicicleta por el campo, dando largos paseos, o como mascota de nuestros hijos, ya que le encanta el juego, aunque es mejor que entre en casa cuando los niños tengan ocho o más años, cuando los pequeños puedan jugar y disfrutar con él sin hacerle trastadas.

Aunque no es en absoluto un perro agresivo, tiene tendencia, como todos los terriers, a plantar cara a los otros perros, especialmente cuando son machos, pero su expresión de animal bueno y noble nos robará el corazón. Es simplemente encantador.

Día a día

Aunque por su naturaleza sea un perro de campo y disfrute plenamente en espacios abiertos, ya que puede correr, excavar la tierra dando rienda suelta a su instinto buscador, o ayudar en labores de caza -no es bueno para entrar en madrigueras por su tamaño, pero sí para perseguir a la presa una vez fuera-, también puede adaptarse a vivir en ciudad, aunque requerirá salidas y actividad física diaria, dada su vitalidad. No es un perro excesivamente faldero, pero disfruta de la compañía de la familia y de vez en cuando necesita tener al lado a alguien que le trate con cariño, le elogie y le recompense cuando haga las cosas bien.

Enseñarle a obedecer

A pesar de que cuando es cachorro puede sacar a su dueño de quicio porque es movido y, si está dentro de casa, tiende a morder objetos -muebles, el mando de la tele…-. Hacia los 6 ó 7 meses comienza a obedecer y a mostrarse calmado y se convierte en un perfecto colaborador. Por otra parte, el hecho de ser un perro dominante y el "rey de los terrier" hará que intente hacerse con el liderazgo de la casa -la manada- y mandar más que nadie, con lo cual será necesario adiestrarle haciéndole ver que él no es el líder y que debe obedecer. Con el Airedale Terrier el mejor método de aprendizaje es el refuerzo positivo basado en el elogio cuando responde bien a una orden que le hemos dado. A este perro le encanta complacer a sus dueños y hará todo lo necesario por ser aceptado. Las correcciones verbales y físicas por los errores no surten efecto, por el contrario.

Evitar que se escape

El Airedale es un buen protector de la propiedad, pero su carácter intrépido y aventurero puede llevarle a buscar otros horizontes fuera de casa. Para evitar estas expediciones en solitario que pueden acabar con un trágico final, si se vive en el campo o en una urbanización lo ideal será disponer de una zona vallada y segura. Sacarlo a diario para que corra y se sienta en libertad le hará estar más tranquilo dentro de casa.

Dieta

Es importante seguir los consejos del veterinario, quien prescribirá la mejor forma de alimentar al Airedale dependiendo de su edad, sexo o condición física -si hace suficiente ejercicio físico o lleva una vida más sedentaria-. En cualquier caso, el pienso seco de alta gama le ofrece todos los nutrientes que necesita en cada momento de su vida y pueden bastar unos 250 gramos por día en su etapa adulta. Si por el contrario optamos por darle un pienso de gama blanca adquirido en supermercado debemos saber que necesitará más cantidad y que las necesidades nutricionales no se satisfarán de igual manera. También se puede combinar el alimento de lata y el seco, aunque el seco es más recomendable para la dentición y para controlar el peso.

Cuidados

Salud

Esta raza presenta una salud de hierro aparte de ciertos problemas en la piel que pueden ser provocados por una dieta excesivamente rica en proteínas, algo que puede ser controlado, o la dislocación -displasia- de cadera y la dilatación -torsión de estómago, que puede darse en perros de gran tamaño. El Airedale suele tener pocos problemas de salud.

Antes de adquirir un ejemplar se puede preguntar al criador si las caderas de la madre o el padre han sido examinadas por un veterinario. También existen pruebas especiales para detectar la displasia. Otras enfermedades menos frecuentes pero de gran relevancia sanitaria descritas en esta raza son: hipotiroidismo -la tiroides fabrica una cantidad insuficiente de hormona tiroidea y hay que administrar la cantidad necesaria vía oral en pastillas-, la enfermedad de Von Willebrand -consiste en un trastorno de la coagulación de la sangre. Aunque no tiene cura se puede manejar bastante bien cauterizando las heridas, evitando ciertas medicaciones y realizando transfusiones de sangre previas a las cirugías - y la hipoplasia cerebelar aunque ésta se manifiesta en muy pocos casos.

Higiene básica

El manto áspero y duro de este perro necesita cepillados frecuentes que le eviten el polvo, los parásitos y que le permitan lucir un bonito pelaje, así como stripping -eliminación manual del pelo muerto, cada 3 ó 4 meses-. Dos veces al año, coincidiendo con la muda de pelo es interesante llevarlo a la peluquería canina para que le realicen un vaciado. En cuanto al aseo, se le deben limpiar las patas y la barba con la frecuencia que haga falta y aprovechar el momento del stripping para realizar un baño a fondo. Si se tiene un Airedale para exposición el cuidado debe hacerlo un profesional con más frecuencia.

Puppy

El Airedale Terrier suele ser excelente con sus dueños y con los niños, pero es muy importante asegurarse de que tenga una buena socialización. Entre las 8 y las 12 semanas hay que empezar a habituarle a nuevos estímulos: diferentes superficies, diferentes lugares, diferentes juguetes -pelotas, juguetes de goma, juguetes que emitan ruidos…-, diferentes sonidos y ruidos: aspiradora, gritos, objetos que se mueven con rapidez. También es muy aconsejable planificar reuniones con amigos que tengan perros sociables de otras razas y edades, preguntar a los criadores para quedar con otros cachorros, o llevar al cachorro a unas clases de socialización para cachorros. En estos casos se deberá tener en cuenta que si el cachorro no tiene todas las vacunas corre el riesgo de exponerse a diferentes fuentes de contagio por lo que hay que asegurar que los animales con los que entre en contacto estén vacunados y no tengan síntomas de enfermedad.

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