American Staffordshire Terrier

Altura:
de 46 a 48 centímetros los machos. de 43 a 46 centímetros las hembras.

Peso: de 25 a 30 kilogramos.

Color: se aceptan todos los colores y marcas, pero no se valorarán los ejemplares que tengan más del 80% del pelaje blanco, negro y fuego o hígado.

Características

Los antepasados del American Staffordshire Terrier se sitúan en la Inglaterra de finales del siglo XVIII y principios del XIX, en una época en la que la lidia de toros con perros -Bullfighting- y las carreras de perros gozaban de gran popularidad. Las fuentes de la época describen cruces entre bulldogs y terriers de talla grande a fin de hacer más veloces a los primeros y aportar tamaño y fuerza a los últimos, con el fin de conseguir animales más fuertes y eficientes para el combate. Los productos de estos cruces, ilustrados en publicaciones que datan de 1806 muestran una semejanza asombrosa con el actual Amstaff. La raza pasaría a los Estados Unidos hacia 1850 evolucionando paralelamente al Staffordshire Bull Terrier inglés, la raza originaria, con un tamaño algo mayor.

Tendrían que pasar muchos años para que el American Staffordshire Terrier, en sus inicios conocido como American Pit Bull Terrier, se librara del estigma de las peleas de perros y fuera reconocido por el American Kennel Club -1935-, como perro de exposición. Esta institución quería reconocer una raza genuinamente americana, pero a la vez no aprobaba las peleas con canes, así que optaron por dar otro nombre a la raza e insistir en que ningún animal registrado por el AKC se utilizara jamás en peleas organizadas. Tras esta consideración, la raza sería registrada como American Stafforshire Terrier, pero pasaría todavía un tiempo hasta que el nombre del Amstaff se separara oficialmente del pitbull. Hoy en día el American Stafford Terrier es reconocido por la AKC y la Federación Cinológica Internacional mientras que el pitbull no. A pesar de estar considerados por ley como perros potencialmente peligrosos, el Amstaff es un perro a menudo muy afectuoso con la gente, tolerante con los niños y que se desvive por sus dueños.

Estándar

Características generales. El American Staffordshire Terrier o Amstaff es un perro sólido, musculoso y muy ágil. Es extremadamente fuerte para su tamaño y de gran valor. Su esperanza de vida oscila entre los 9 y los 15 años.

Cabeza, cara y cuello. Cabeza de longitud mediana, pero ancha y poderosa, con stop -depresión nasofrontal- marcado. El hocico es mediano, redondeado en la parte superior, la nariz claramente negra -no se admiten despigmentaciones-. Sus potentes mandíbulas cierran con gran fuerza debido a que los maseteros -músculos masticadores- están muy desarrollados. Los ojos son redondos y de color oscuro, bien hundidos en las órbitas y muy separados entre sí. Las orejas son de inserción alta y deben tener forma de rosa o ser semirrectas. Se penalizan las orejas completamente colgantes. El cuello es grueso, de longitud media, un tanto arqueado y sin papada.

Cuerpo. El cuerpo debe ser sólido y musculoso, recogido, ni agalgado ni levantado. La espalda es corta y se inclina ligeramente desde la cruz hasta la grupa. El pecho es amplio y profundo y el lomo, ligeramente arqueado. La cola es corta en relación al tamaño del perro. De implantación baja, su grosor disminuye gradualmente hasta terminar en una punta fina.

Extremidades. Antebrazos rectos y de huesos fuertes. Hombros poderosos y musculosos. Omóplatos anchos y oblicuos. Los miembros posteriores están bien musculados, con corvejones en posición baja que no deben desviarse ni hacia adentro ni hacia fuera. Los pies son de tamaño mediano. Bien arqueados y compactos. El pelo es corto, apretado, duro al tacto y lustroso. En cuanto a los colores, se permiten todos, pero los ejemplares con un 80% de color blanco, negro y fuego o hígado no se consideran aptos para cría.

Carácter

La cría cuidadosa ha hecho de esta una raza afectuosa, alegre, extravertida, fiable, valiente y muy leal, constituyendo una buena mascota debido entre otras cosas a su impresionante tolerancia con los niños. De todas formas, su genética de perro de presa le hace estar en la lista negra de los perros potencialmente peligrosos. Debido a su fuerza y facilidad en el adiestramiento puede ser un excelente guardián, si se le educa, aunque por naturaleza no es territorial y es amistoso con las personas, ya que contrariamente a lo que se pueda creer, no considera al hombre como un oponente. De todas formas, a través del adiestramiento, el Amstaff puede aprender a distinguir entre amigos y enemigos y a atacar a los intrusos. Con otros perros sin embargo, y como sucede con todos los terriers, tendrá el instinto de responder ante una ofensiva, algo que puede convertirse en un problema si el animal no está adiestrado para abandonar este comportamiento, ya que debido a su tenacidad puede vencer con facilidad a perros de bastante mayor tamaño que él, como mastines o rottweilers. Una socialización y adiestramiento temprano evitará estas conductas non gratas en un futuro.

Deseo de complacer

Uno de los rasgos más destacados del Amstaff es su enorme deseo por complacer. A estos perros les encanta llevarse bien con sus dueños, con lo cual el peor castigo al que se les puede someter es privarle de nuestra compañía. Por otra parte, este deseo de caer bien y ganarse el afecto de sus amos unido a su gran inteligencia le llevarán a aprender rápido y a convertirse en un perfecto colaborador en algunas tareas domésticas que pueda realizar fácilmente, tales como traernos el periódico o las zapatillas por la mañana. No hay que olvidar que estos perros son muy reputados como perros de pastor, en acciones de rescate, en terapia con animales o como lazarillos de personas discapacitadas, entre otros trabajos.

Con los niños y otras mascotas

Contrariamente a la creencia popular, forjada en el pasado del Amstaff como perro de pelea, este suele ser un animal pasivo que luchará solo cuando se sienta atacado o cuando le sea ordenado por su dueño, si ha sido adiestrado para ello. Al contrario que otros perros, el American Staffordshire Terrier se lleva bien con las mascotas de la casa cuando es un cachorro y suele resultar seguro incorporar nuevos animales al hogar, siempre que no sea un macho de esta misma raza. En cuanto a la convivencia con los niños, el Amstaff es un animal con una paciencia y una comprensión inagotables que resiste las fechorías de los pequeños sin responder agresivamente, además tiene una alta resistencia al dolor, con lo cual es menos reactivo que otros perros. Es importante que, si un perro de esta raza, como para cualquier otra raza canina, tiene que convivir en la edad adulta con niños, se críe y eduque de cachorro con niños.

De todas formas, en casas con perros grandes y especialmente tratándose de una raza con semejante fortaleza, es interesante supervisar siempre a los niños cuando juegan con sus animales y también hay que educar a los más pequeños para que aprendan a respetar al perro y a tratarle de forma cariñosa.

Día a día

El Amstaff se puede adaptar tanto a la vida en un entorno natural como a la ciudad. Corriendo por el campo con su amo se sentirá en total libertad, dado su carácter atlético y su perfecto sentido del olfato -será un excelente rastreador si nos gusta la caza-, pero también se encontrará bien en un pequeño piso en una zona urbana si se le cuida con mimo, se le saca a pasear a diario y se tienen momentos de juego con él. Lo que más le importa a este perro es sentirse querido por su amo. Es importante socializarlo desde cachorro para reducir el riesgo de peleas con otros perros cuando crezca y es esencial adiestrarlo para poder tener control sobre él si se diera esa situación. Esto, que es aplicable a cualquier raza de perros, debería cumplirse a rajatabla en las razas 'bull', ya que estas están injustamente en la mira de las legislaciones sobre perros peligrosos, por lo que es recomendable poder demostrar un control absoluto sobre el perro incluso cuando está sin correa.

Requisitos especiales

Debido a que esta raza está considerada como potencialmente peligrosa, debemos saber que como propietarios de un Amstaff se nos hará cumplir con unos requisitos especiales, tales como obtener una licencia administrativa, otorgada por la autoridad municipal o estatal, debiendo contar para ello con las siguientes condiciones: ser mayor de edad, no presentar antecedentes penales, pudiendo demostrarlo con un certificado de penales y una declaración jurada de no haber sido sancionado; disponer de capacidad física y psicológica demostrada para poseer uno de estos animales y tener suscrito un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros.

Medidas de seguridad

Asimismo a la hora de sacar el perro de paseo, deberemos llevar una copia de la licencia administrativa y de la inscripción del perro en el registro de perros potencialmente peligrosos y en lugares públicos será obligatorio el uso de bozal y de una correa de menos de 2 metros, no extensible, no pudiendo sacar a pasear a más de un perro por persona. Por otra parte, si vivimos en una zona urbanizada y no queremos condenar a nuestra mascota a una cadena deberemos levantar una valla alta que bordee el perímetro de la casa para que no se escape, con rejas que impidan el paso de una mano entre ellas.

Estupendo en Agility

Uno de los regalos que podemos hacerle al Amstaff es tomar contacto con el Agility, el popular deporte canino basado en la superación de diferentes obstáculos: rampas, túneles, vallas, slalom, siguiendo las indicaciones de su guía y cumpliendo el recorrido en un tiempo establecido. Este deporte puede servir para que nuestro Amstaff demuestre su agilidad, fuerza, energía e inteligencia a la vez que participa con nosotros en una competición divertida en la que realiza un gran ejercicio físico.

La mejor dieta

El alimento seco de alta gama es en nuestros días la mejor opción para garantizar la salud de nuestro Amstaff en las diferentes etapas de su vida. Deberemos seguir los consejos del veterinario y elegir aquellos productos que mejor se adapten a las necesidades nutricionales de nuestro perro. Así, hasta los 5 ó 6 meses deberemos proporcionarle de tres a cuatro comidas al día y a partir de ahí dos comidas serán suficientes, hasta que el perro senior -a partir de los 7 años- tenga suficiente con una dosis de mantenimiento: De las 0 a las 3 semanas podemos darle leche de iniciación para cachorros, como sustituto de la leche materna, de 3 semanas a 2 meses, croquetas de transición al sólido; de 2 a 12 meses, productos completos desde un punto de vista nutricional para la fase de crecimiento; de 12 meses a 7 años, alimentos de muy alta energía para perros adultos y a partir de los 7 años, productos que mantienen la vitalidad del perro maduro. Hay que recordar que aparte de una alimentación de calidad que le aporte los nutrientes necesarios, la actividad física regular y la ingesta frecuente de agua limpia y de calidad es la mejor garantía de una buena salud para nuestra mascota.

Cuidados

Salud

En general, el American Staffordshire Terrier es un perro muy saludable. Sin embargo se pueden encontrar algunas líneas de cría con tendencia a desarrollar enfermedades de carácter hereditario, entre las cuales, las más importantes son: los problemas oculares como las cataratas y la atrofia progresiva de retina; también las enfermedades cardiacas congénitas -estenosis pulmonar, estenosis subvalvular aórtica-; los problemas ortopédicos congénitos -displasia de cadera y displasia de codo-; y la ataxia espinocerebelar. Esta enfermedad es especialmente grave porque no tiene tratamiento y su pronóstico es fatal. El animal presenta incoordinación en sus movimientos que va progresando con el tiempo.

Todas estas enfermedades se pueden evitar o reducir su riesgo descartando como criadores a los animales que las padecen.

Higiene básica

El pelaje del Amstaff no necesita cuidados especiales porque tiende a mantenerse limpio con facilidad. El cepillado frecuente y el baño regular, más o menos una vez al mes, serán suficientes.

Puppy

Como cualquier otro cachorro, el pequeño Amstaff se divertirá explorando su nuevo hogar, jugando con todo tipo de objetos y mordiendo cualquier cosa que le resulte atractiva. Deberemos vigilarle de cerca asegurándonos de que no haya cables eléctricos ni peligros a su alcance y facilitándole juguetes para que ejercite su dentadura -se lo pasará en grande con pelotas, huesos, frisbees, etcétera-, pero también jugando con él ya que de esta manera se crean más fácilmente lazos emocionales entre amo y perro. Además las sesiones de juego bien organizadas son una herramienta fundamental para enseñar al cachorro a controlarse y a tolerar a frustración. También será muy importante que lo eduquemos, le enseñemos las normas de la casa, y le socialicemos con personas y otros perros.

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