Australian Terrier

Altura:
25 centímetros.

Peso: 6,5 kilogramos.

Color: azul o gris azulada y fuego, arena o bermeja.

Longevidad: alrededor de 15 años.

Características

Es pequeño pero increíblemente valiente. Este cazador de origen australiano desciende de varias razas de los terrier, y es uno de los pocos que ha nacido fuera del Reino Unido. De pata corta y pelo duro apareció por primera vez en la exposición de Sidney de 1885 con el mismo nombre que mantiene en la actualidad. No obstante, el Australian Terrier es más conocido familiarmente como Aussie.

El Australian Terrier fue criado para paliar la plaga de ratas y conejos que los colonos europeos habían introducido en Australia. Un auténtico cazador de alimañas que cuidaba de establos y granjas. Su osadía alcanzaba límites insospechados, ya que este pequeño valiente llegaba incluso a enfrentarse a serpientes venenosas. Lo hacía por detrás, empleando una arriesgada técnica que consistía en saltar, girar en el aire y después lanzarse sobre ellas para reducirlas. Asimismo, en sus inicios llegó a encargarse del cuidado de rebaños, y de hecho fue utilizado como pastor de ovejas.

La raza desciende de la mezcla de varios tipos de terrier. Y aunque hoy en día todavía resulta difícil determinar con exactitud la lista completa de sus antecesores, si puede afirmarse que entre quienes pusieron una parte de sí para dar origen a esta pura raza, se encuentran los Yorkshire, Norwich, Cairn, Scottish, Dandie Dinmont, Skye e Iris. De todos estos cruces surge la pequeña joya de la corona: el broken-coated terrier, que finalmente fue bautizado con el nombre Australian Terrier. Un perro con personalidad propia, audacia, valentía, y un espíritu rebosante de energía.

La expansión del Australian Terrier comenzó con la fundación de su primer club a finales del siglo XIX en el continente australiano. Después llegaron las primeras exportaciones de ejemplares. Primero fueron a Estados Unidos en 1895, y posteriormente a Gran Bretaña, en 1906. En 1921, la esposa del exgobernador del estado de Victoria, lady Stradbroke promocionó el Australian Terrier al crear un club británico y publicar el estándar de la raza. Finalmente, en 1933 el Aussie fue reconocido por el Stud Book del Kennel Club de Londres, y en 1960 fue aceptado por el Kennel Club norteamericano.

Ágil, combativo, el Aussie se ha convertido en el único que consigue poseer la increíble destreza de colarse por inaccesibles y estrechos caminos subterráneos. Y al mismo tiempo, con su carácter fiel y equilibrado, es un perfecto compañero doméstico.

Estándar

Características generales. Un perro robusto, de extremidades cortas, y alargado en proporción a su pequeña altura y con una expresión repleta de vitalidad.

Cabeza, cara y cuello. La cabeza reluce cubierta por un suave moño. Su tupé reluce más si cabe con su pelo hirsuto. Posee un cráneo plano, de anchura moderada. Su hocico es fuerte y poderoso, y tiene una longitud idéntica al cráneo. La dimensión de éste y la fuerza del hocico son esenciales para dar un mayor poderío a los maxilares. La forma los hace más temibles. Sus labios son negros, apretados y limpios. Su quijada es fuerte e imponente. Los dientes también aparecen grandes y todos se muestran en un riguroso orden. Además, destaca su mordida en tijera provocada por los incisivos superiores, que caen por delante de los inferiores. Sus ojos son pequeños, ovalados, separados y nada prominentes. El color es marrón, como el tono de un café oscuro. Su expresión muestra astucia. Sus orejas aparecen erectas, puntiagudas y atentas. El cuello es alargado y queda ligeramente arqueado, fuerte y cae con armonía sobre los hombros oblicuos.

Cuerpo. Es largo en proporción a la altura, y posee una fuerte construcción. Su espalda queda en una línea superior nivelada. El lomo es fuerte, y su pecho tiene una profundidad y anchura moderadas. Las costillas son redondeadas. El antepecho está bien desarrollado y la región del esternón relativamente profunda. Los flancos ofrecen una amplia profundidad.

Extremidades. Posee un muslo fuerte y musculoso. Sus miembros posteriores, vistos desde atrás, son paralelos del corvejón a los pies. Si son vistos de frente, los miembros anteriores aparecen rectos y paralelos, con una buena estructura ósea. Las extremidades delanteras son ligeramente emplumadas hasta el metacarpo. Sus pies pequeños, redondos, compactos, con dedos apretados, cerrados y levemente arqueados.

Carácter

Enérgico con pinta de afable

El Aussie es un pequeño perro audaz, intrépido y valiente. Detrás de su menudo aspecto enternecedor, que va acompañado de su afable apariencia física, suele esconderse un perro enérgico, tenaz, valiente y peleón. Su impetuoso carácter puede desencadenar situaciones conflictivas si no se aplica una estricta educación. Le encanta enzarzarse en peleas con otros perros y gatos, y en ningún momento se acobarda ante un contrincante de mayor envergadura. Tampoco huye si recibe mordiscos durante la contienda, sino que esas agresiones alimentan más si cabe sus ansias de batalla. El Australian Terrier posee en su menudo cuerpo una fogosidad increíble y agotadora. Su carácter individualista va acompañado de este fuerte temperamento.

Su pasado lo ha hecho resistente

Este cazador de ratas, ardillas y otras alimañas, en sus orígenes, excavaba en madrigueras profundas si es necesario para atrapar a sus presas. La jornada le dejaba heridas y mordiscos, sin embargo, el Australian Terrier nunca ha conoció la posibilidad de acobardarse.

No obstante, también sabe ser un acompañante divertido, fiel y razonable. Para ello es necesario que su educación, desde muy pequeño, se haya desarrollado con ternura y firmeza. Su dueño debe compartir carácter y actividad. El Australian Terrier no es un perro de salón, dócil y tranquilo, sino todo lo contrario. Además, es importante destacar su individualismo.

Día a día

Adaptado a los tiempos modernos

A pesar de tener un pasado aventurero en el que su único objetivo era la caza y evitar que las pequeñas ratas en un ambiente rústico, el Aussie se ha acostumbrado a los tiempos modernos y puede vivir feliz en la ciudad. Sí pedirá largos paseos por espacios abiertos. Sin duda, es un pequeño perro de 25 centímetros que necesita hacer ejercicio. Y a pesar de que con los años haya perdido su aspecto más rudo por pasar de las granjas a la ciudad, aún disfruta de buena salud y un excelente físico. Seguro que pedirá tiempo para disfrutar del aire libre.

Paseos al aire libre

El dueño de este peso pluma necesita disfrutar de un amplio espacio vital. Además de los paseos diarios, su fogosa actividad requerirá excursiones más largas por el campo, bosque o playa donde pueda correr con total libertad. Estos son casi indispensables una vez por semana. Además, durante sus salidas en contacto con la naturaleza nadie podrá evitar que decida abalanzarse a escarbar agujeros en el césped o en la tierra. Es su instinto.

Fuerte apetito

Este perro tiene un excelente apetito, pero que sacia en poco tiempo. Actualmente necesita unos 160 gramos de pienso. Además, su escudilla siempre debe tener agua, ya que el Australian Terrier gasta mucha energía.

Cuidados

Salud

Su salud es increíblemente fuerte, y su dueño apenas tendrá que esforzarse en los cuidados. Las mayores preocupaciones en cuanto a la predisposición genética a enfermedades son la diabetes mellitus, el criptorquidismo, la luxación de rótula, el hipotiroidismo y la epilepsia. Como la mayoría de las razas de terriers, también tiene cierta tendencia a las alergias, especialmente a las dermatitis atópicas y a las otitis.

Higiene básica

El Australian Terrier es una raza que no necesita un exceso de cuidados. Para mantener el brillo de su pelo y su dureza es importante evitar los baños excesivos. Abusar de los lavados propiciará que el agua ablande su pelo. Los lavados no se recomiendan más de una vez al mes. Ni siquiera tras un largo paseo en el que el barro acaba ensuciando todo su cuerpo. Es recomendable dejar que la tierra se seque para después cepillarle. El cepillado general se tiene que hacer con un cepillo de cerdas, que además de estimular su piel, favorece al crecimiento del pelo. Únicamente si se piensa llevar a su terrier a una exposición lo ideal es bañarlo dos semanas antes.

¿Sabías qué ...?

Las camadas del Australian Terrier no suelen superar las tres crías por camada.

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