Bedlington Terrier

Altura:
de 38 a 42 centímetros.

Peso: de 8 a 10,5 kilogramos.

Color: azul, marrón o arena.

Longevidad: 9-15 años.

Características

Esta curiosa raza destaca por su manto de pelo tupido y rizado que le hace asemejarse a un cordero. No hay que fiarse de las apariencias; tras este aspecto de docilidad se esconde una raza resistente que ha destacado a lo largo de su historia por sus excelentes aptitudes para la caza.

El Bedlington Terrier debe su nombre a la pequeña localidad minera de Bedlington, en Northumberland, en el norte de Gran Bretaña. Fue una raza muy popular entre la clase obrera de esta zona, donde era conocido con el nombre de 'el perro del pobre'. Los orígenes de esta raza no están del todo claros, pero sí sus antepasados, que habrían sido los Rothbury Terriers –raza cazadora de alimañas- cruzados con Whippets para proporcionarles mayor velocidad y patas más largas. El primer ejemplar de Bedlington Terrier data de 1820, pero no es hasta 1870 cuando la raza entra en el mundo de las exposiciones caninas. Su evolución ha sido particularmente intensa, lo que le ha llevado a perder parte de su agresividad originaria y a adoptar su particular aspecto actual.

Esta aparente mezcla de caniche, dandie dinmont terrier y whippet es un verdadero atleta pese a su aparente docilidad y ya en sus orígenes se ganó los favores de los mineros gracias a su habilidad para exterminar las ratas que poblaban las galerías. Un auténtico lobo con piel de cordero.

Estándar

Características generales. Aspecto simpático. Es un perro musculoso y ágil.

Cabeza, cara y cuello. Cabeza en forma de pera. Cráneo estrecho y, al mismo tiempo, alto y redondeado, con un abundante tupe de color blanco que lo cubre. Ojos pequeños, hundidos y brillantes que le dan una expresión particularmente dulce. Orejas de tamaño medio y forma almendrada, delgadas, y de aspecto aterciopelado. Mandíbulas con mordida de tijera –los incisivos superiores caen por delante de los inferiores- y dientes fuertes y grandes. Cuello largo que se afina progresivamente. No tiene tendencia a desarrollar papada.

Cuerpo. Musculoso y flexible. Presenta un pecho profundo y de grosor notable, con costillas planas. Longitud del cuerpo superior a la altura de la cruz con un arco natural en el dorso y el riñón. El pelo que lo cubre es espeso y afelpado y se levanta bien en relación con la piel, de manera que no es duro 'en alambre'. Presenta una clara tendencia a formar rizos.

Extremidades. Miembros anteriores rectos con una separación mayor a la altura del pecho que a la de los pies. Hombros planos y oblicuos. Miembros posteriores musculosos y de longitud media que dan la impresión de ser más largos que los anteriores. Los pies son largos y presentan pies de liebre con almohadillas cerradas y gruesas.

Carácter

No hay que dejarse engañar por el aspecto dócil que presenta. El Bedlington Terrier destaca por su vitalidad y viveza y hará las delicias de su dueño gracias a su carácter especialmente juguetón y vivaracho que le llevará a desbordar energía si se cruza en su camino algún pequeño mamífero como topos o liebres. Una vez haya 'cumplido su misión', se convertirá en un 'peluche' para toda la familia y se dejará acariciar y coger en brazos gustosamente. Nadie se podrá resistir a su mirada dulce y amorosa lo que, unido a su particular aspecto, le hace una raza idónea para aquellos que buscan algo único.

Genes de auténtico cazador

Aunque hoy en día se le considera un perro esnob –es muy popular entre la jet set británica-, lo cierto es que tiene un pasado como perro de caza rústico que marca de manera irremediable su carácter. Su dorso redondo y sus patas estrechas pueden llevar a engaño, pero lo cierto es que su condición de terrier le proporciona un potencial atlético que le lleva a perseguir a cualquier pequeño mamífero que se cruce en sus expediciones por el jardín, saltando, si es preciso para ello, obstáculos del doble de su altura. Esta agilidad le llevó a que, años atrás, fuera particularmente estimado por los cazadores, ya que era el terror de ratas, conejos, nutrias e, incluso, zorros.

Atento a su dueño

Se trata de un perro muy amistoso con todos los miembros de la familia, incluso con los niños, a los que verá como compañeros a su medida. No tendrá problemas en dejarse acariciar y jugar con conocidos y no conocidos –lo que le resta puntos como perro guardián, ya que acoge de buen grado a cualquiera que se cruce en su camino-; pero será particularmente atento con aquel al que considere su dueño. El Bedlington Terrier lo defenderá ante cualquier peligro que vea que pueda sucederle, lo que lo convierte en un compañero excepcional.

Día a día

Un pequeño dandy. Puede tener excelentes dotes de cazador, pero para un Bedlington Terrier, el aspecto no es una cuestión menor, y es una exigencia que el dueño debe asumir antes de adquirirlo. Se trata de una raza que se adapta con facilidad a vivir en un piso –otro punto a su favor: ladra muy poco- siempre que su dueño asuma que debe sacarlo a pasear varias veces al día para mantener su vitalidad y dinamismo. No obstante, la mejor opción para esta raza es una casa con jardín. Allí puede campar a sus anchas y mantener vivo su instinto cazador. Y es que este perro necesita acción a pesar de su apariencia de mascota amable y delicada.

Amante de la compañía

Una caseta no es la mejor opción para esta raza. El Bedlington agradece la compañía de sus dueños. Estar con ellos le aporta tranquilidad por lo que es preferible que viva junto a sus dueños. Aunque de joven sea más nervioso, con la edad se va tranquilizando y no hay peligro de que pueda estropear muebles o cortinas. Lo más conveniente es instalarle una cesta en un lugar apropiado y permitirle que se dedique a observar y dejarse querer, sus principales aficiones.

Un encanto con un punto de testarudez

El amable Bedlington es el encanto personificado –si se puede aceptar este término para un perro- ya que congenia a las mil maravillas con sus dueños, con los niños y hasta con otros animales domésticos. Es un perro inteligente con aptitudes para el aprendizaje ya que dará todo por su dueño. De esta manera, es conveniente darle un adiestramiento coherente y regular en el tiempo para que asuma con rapidez las normas que su dueño le marque. Hay que andar con cuidado y no actuar con él de una manera demasiado permisiva ya que podría estropear su carácter afable. Tiene una especial aversión a las personas autoritarias y comportarse de ese modo con él puede convertirlo en un perro testarudo.

Cuidado con ciertos alimentos

La dieta de esta raza se compone de 200 a 250 gramos diarios de alimento completo seco, sin descuidar los complementos minerales vitaminados que necesite. Sin embargo, hay que evitar que coma sobras de comida, ya que no tolera alimentos como el pan, la pimienta, las salsas y algunos pescados por su contenido en cobre; una sustancia que a esta raza le cuesta mucho eliminar.

Salud

Posiblemente gracias a su pasado de perro rústico de caza, el Bedlington Terrier es particularmente resistente lo que desdice a quien pueda pensar lo contrario prejuzgándolo por su aspecto de cordero. Dicen de esta raza que puede permanecer durante horas en el invierno entre la nieve. Puede sufrir toxicosis o hepatitis por cobre; esta enfermedad hereditaria es autosómica y recesiva, y aunque solo afecta a un 5% de los perros, es muy grave. Consiste en la acumulación excesiva de cobre en el hígado porque por un defecto genético el paciente es incapaz de eliminar el cobre a través de la bilis.

Se puede diagnosticar con una biopsia hepática. Los animales afectados deben alimentarse con dietas pobres en cobre y no deben usarse para reproducción. Otras enfermedades congénitas asociadas a esta raza son algunos problemas oculares como la atrofia progresiva de retina o cataratas, y las enfermedades renales hereditarias.

Por último, como otros perros de raza pequeña, pueden sufrir luxación de rótula, algo que se puede corregir con cirugía.

Cuidados

Higiene básica

El particular look de este perro requiere de unos cuidados muy particulares que su dueño debe conocer de antemano. El corte de pelo que requiere cada mes y medio aproximadamente es un ejemplo de paciencia y habilidad. El peluquero canino debe cortar con tijeras el pelo bastante corto en el cuerpo de manera que respete la silueta particular del perro y mantenga así su aspecto elegante. El manto debe quedar más grueso en el dorso que en los costados y la cola debe afilarse perfectamente en su extremo sin dejar ninguna franja residual. La cabeza requiere de un trabajo especial para mantener su original fisonomía. También hay que tener un especial cuidado con sus orejas, que son particularmente delicadas. Bastará con limpiarlas con un algodón seco.

Puppy

El Bedlington es un perro afectuoso y amable. Es importante educarlo con coherencia y paciencia para enseñarle desde bien pequeño las normas básicas de convivencia.

¿Sabías qué ...?

En sus orígenes, además de ayudar a desratizar las galerías donde trabajaban los mineros, esta raza se ganó el respeto y cariño de los trabajadores de las minas de carbón gracias a otra vital facultad: estos perros podían detectar y prever las explosiones de grisú; uno de los mayores peligros que afrontaban los mineros.

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