Bichon Maltés

Altura:
de 20 a 25 centímetros.

Peso: de 3 a 4 kilogramos.

Color: blanco puro, aunque también es aceptado el matiz marfil pálido.

Longevidad: de 12 a 13 años; algunos alcanzan los 16.

Características

Este perro de apariencia tierna y elegante es conocido desde tiempos inmemoriales y lleva siglos gozando de la aceptación de reyes, princesas y faraones. Por contradictorio que resulte, las teorías más serias indican que, pese a su nombre, el Bichon maltés no es originario de Malta.

Es difícil fijar los orígenes de esta raza pero existen referencias que lo sitúan en la civilización egipcia donde ya trabajaba cazando ratones y pequeñas alimañas en las zonas portuarias. También se le ha ubicado, en la Antigüedad, en Grecia, Roma y la célebre Ruta de la Seda. Desde tiempos remotos fue considerado un perro de lujo y existía a su alrededor todo un comercio internacional que lideraron, en su día, principalmente los fenicios. Posiblemente, y dado que la isla de Malta era uno de los centros neurálgicos del comercio en la Antigüedad, la raza llegó a esta isla mediterránea desde donde sería distribuida a los diferentes centros comerciales de la época y de donde habría adoptado el apellido maltés.

Pese a que en sus inicios fue una raza exclusiva de las clases más pudientes, a partir de los siglos XIX y XX fue ganando popularidad y convirtiéndose en un perro bastante común entre familias de todas las clases sociales. Lejos quedaron los tiempos en que estos pequeños perros eran dominio exclusivo de las damas de alta alcurnia que creían que su manto de pelo brillante era capaz -¡atención!- de curar hasta el reumatismo.

Hoy en día esta raza se encuentra entre las 20 más populares de entre todas las inscritas en España.

Estándar

Características generales. Aspecto elegante y normalmente algo nervioso. Es compacto sin llegar a ser apretado.

Cabeza, cara y cuello. Tiene la cabeza ancha. Su trufa es bastante voluminosa en relación con el grosor de la cabeza y siempre la tiene húmeda y fresca con las fosas nasales muy abiertas. Tiene los labios poco desarrollados y su comisura labial no es visible, con los rebordes absolutamente negros. Las mandíbulas tienen un aspecto delicado pese a que su desarrollo sea el normal. La dentición es normal y perfectamente alineada. Los ojos son bastante grandes y siempre abiertos con una expresión muy viva. Las orejas son triangulares y planas, peludas, y caen pegadas a la pared del cráneo. El cuello es bastante largo y sin papada. El porte es erguido, como si llevara la cabeza echada hacia atrás.

Cuerpo. La longitud del cuerpo es superior a la altura de la cruz. La línea de perfil del lomo es recta y su lomo es vigoroso y musculado, con el pecho bastante ancho, lo que le permite una respiración profunda. Las costillas son redondeadas. El pelo que recubre su cuerpo es brillante, espeso, pesado y muy abundante y denso, de manera que lo recubre por completo sin formar mechas o flecos. Carece de subpelo.

Extremidades. Los miembros anteriores son verticales, musculosos y recubiertos de pelo. La osamenta es masiva en relación a la talla y al tamaño del animal con unos corvejones perfectamente aplomados si se les ve por detrás. Los pies son redondos con los dedos unidos y arqueados y recubiertos de abundante pelo incluso en el espacio interdigital.

Carácter

Si anda buscando un perro de compañía que le dé afecto y cariño, el Bichon maltés es una inmejorable elección. Este perro cumple a la perfección con este rol y siempre quiere estar junto a su dueño. Llega a angustiarse si su dueño se ausenta de casa porque puede creer que le ha abandonado. Necesita el amor y la compañía de su dueño como el aire que respira. Además, es un perro con un carácter muy vivo y agitado, que siempre está pendiente de todo cuanto pasa a su alrededor. Deje que se acomode en la casa y coja confianza para ser testigo de sus aventuras y travesuras. Es imposible no caer rendido ante un perro tan encantador.

Ideal para los niños

Con su amable carácter y su simpático aspecto, este perro es un juguete para los niños que lo admiten rápidamente como un compañero más en sus travesuras y juegos. Muy saltarín, los niños disfrutarán con los grandes saltos que el Bichon maltés es capaz de dar –fue utilizado como perro de circo durante años-. No obstante, hay que evitar que, dado lo delicado de su aspecto, los niños lo traten como si fuese un muñeco.

Algo caprichoso

El Bichon maltés es un encanto de perro, todo amabilidad y dulzura, pero de vez en cuando puede dar muestras de un carácter algo caprichoso. Su nerviosismo puede provocar que este perro se comporte de una manera ciertamente caprichosa. Cuando detecte este estado de ánimo, es preferible sacarlo a dar un largo paseo para que recupere su equilibrio. De igual manera, no deje que ladre en exceso, ya que tiene tendencia a hacerlo. En este caso, lo mejor es ignorar ese comportamiento, si el perro detecta que no le resulta útil, dejará de utilizarlo como reclamo.

Día a día

El Bichon maltés encierra muchísimas ventajas para los que gustan de los pequeños perros que se adaptan con facilidad a la vida en la ciudad. No come demasiado, lo que es otro punto positivo ya que su comida no resultará gravosa. Sin embargo, el dueño de un Bichon maltés debe saber que su mantenimiento es bastante caro. Un dandy con un pelaje sedoso y brillante como el del Bichon maltés necesita acudir a la peluquería canina con bastante frecuencia, y habrá de dedicarle bastantes horas a la semana al cepillado en casa. Es un punto importante en el cuidado de este perro que su dueño debe tener muy en cuenta antes de adquirir un ejemplar de esta raza.

Un pequeño explorador

La curiosidad del Bichon maltés no tiene límites. Es un pequeño gran explorador que disfruta recorriendo a sus anchas la vivienda. Cualquier rincón es susceptible de esconder algo que puede captar el interés de este curioso. No se preocupe por darle pleno acceso a todas las estancias de la casa. Es un perro muy limpio y no tiene que preocuparse porque puede estropear nada ya que es muy cuidadoso. De esta manera, la vida en un apartamento de ciudad no supone ningún inconveniente para un perro de esta raza. No hay porqué preocuparse.

Un apetito acorde a su tamaño

Dado que es un perro de pequeño tamaño, sus necesidades alimenticias no son excesivas. Su ración media diaria debe rondar los 150 gramos de comida seca. Conviene prestar atención a que siempre disponga de agua ya que su tupido pelaje le predispone a padecer deshidratación. Y no caiga en la trampa de sus caprichos y por muy insistente que se ponga, evite darle golosinas.

Necesita un dueño con un estilo de vida similar al suyo

Si planea adquirir un ejemplar de Bichon maltés debe tener en cuenta que este perro necesita de un dueño que se adapte a su estilo de vida. Es una raza muy dependiente de su dueño por lo que padecerá mucho si acostumbra a ausentarse de casa y le somete a largos y continuos viajes. Del mismo modo, es un perro que se hace urbanita con mucha facilidad, pero necesita hacer grandes paseos en su compañía, ya que el ejercicio físico es una necesidad ineludible para él.

Cuidados

Salud

Este pequeño perro llega a alcanzar los 12 años de edad y no tiene propensión especial a padecer algún tipo concreto de enfermedad. Sin embargo, su dueño debe vigilar con regularidad los ojos de su mascota, que son su zona más delicada. Las orejas, que están cubiertas de largo pelo sedoso, deben limpiarse regularmente con un algodón.
De todas formas, hay algunas enfermedades hereditarias a las que esta raza está más predispuesta, entre ellas: luxación de rótula, conducto arterioso persistente –un problema cardiaco-, hidrocéfalo –acumulación excesiva de líquido espinal que puede llevar a dilatar los ventrículos cerebrales-, y shunt portosistémico –una anomalía de un vaso sanguíneo que impide que la sangre pueda ser filtrada por el hígado-.

Como todas las razas toy, tiene tendencia a acumular sarro en su dentadura, lo que puede causarle gingivitis y con el tiempo las bacterias responsables de la infección en la boca pueden llegar a la sangre y de aquí al corazón, al hígado y a los riñones, de manera que lo que empezó como un problema de sarro puede provocar un grave problema de salud. Así que conviene dedicar atención a la salud de su boca.

Higiene básica

El mantenimiento de este perro es muy importante. Conviene cepillarlo diariamente con mucho esmero y suavidad y bañarlo una vez al mes. Tendrá que visitar con regularidad al peluquero canino para que le arregle el pelo y presente un inmejorable aspecto.

¿Sabías qué ...?

El lacito que llevan habitualmente estos perros en la cabeza no es un mero complemento de moda. A menos que lleve el pelo corto, utilizar un lacito es aconsejable para que el perro pueda ver, ya que su largo pelo le cae sobre los ojos a modo de flequillo obstruyéndole la visión totalmente.

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