Bobtail

Altura:
de 60 a 65 centímetros.

Peso: de 25a 30 kilogramos.

Color: gris o azul, en cualquiera de sus tonalidades, con o sin manchas blancas.

Longevidad: de 10 a 12 años.

Características

Este perro británico destaca por su fuerte constitución y su aspecto algo rechoncho. Pese a esta apariencia de perro bonachón, este perro pastor se encargaba en el siglo XVIII de conducir los rebaños desde los mercados hasta las grandes ciudades e, incluso, se dice que sus antepasados eran los encargados de vigilar los campamentos de las legiones romanas del César.

No hay consenso sobre sus orígenes. Unas voces apuntan a que procede del mastín inglés y que fue introducido en Gran Bretaña por las mismísimas legiones de Julio César, mientras que otros apuntan que mas bien es un descendiente del briard introducido durante la Guerra de los Cien Años. Hay una tercera teoría: el Bobtail desciende del pastor de los Pirineos y fue llevado a Gran Bretaña por soldados que estaba ocupando Aquitania.

El Bobtail conquistó más adelante el resto del continente europeo, donde fue utilizado como perro de carga –arrastraba trineos con comida para los combatientes- durante la Primera Guerra Mundial. En la actualidad, este perro sigue conquistando los corazones de los amantes de los animales gracias, entre otras muchas virtudes, a su personalísima forma de andar. Y es que el Bobtail ambla, es decir, camina levantando las dos patas de un mismo lado como hacen las jirafas o los camellos. ¿Cómo resistirse a estos andares?

Como dato interesante: el nombre de la raza, Bobtail, significa 'sin rabo' o 'rabicorto', y proviene de la costumbre de amputar el rabo a partir de la primera articulación de éste. Esta costumbre se llevaba a cabo con otras razas de perros de pastor, para marcarlos e identificarlos, ya que esta categoría de perros estaban exentos de impuestos.

Estándar

Características generales. Perro robusto y con una constitución fuerte. Aspecto simpático y afable.

Cabeza, cara y cuello. Cráneo ancho y cuadrado que refuerza el aspecto vigoroso del perro. La cabeza esta cubierta de pelos largos y lanosos. Hocico fuerte y largo, cuadrado en su extremo, con la trufa ancha y negra. Dientes potentes, sanos y bien implantados con articulado regular. Ojos oscuros de diferentes colores. Orejas pequeñas y moderadamente cubiertas de pelo. Cuello de longitud mediana, bien perfilado y también cubierto de pelo.

Cuerpo. Compacto, rechoncho y corto, rasgos que caracterizan a esta raza. Tiene las costillas bien dibujadas y redondeadas, así como los riñones vigorosos y medianamente arqueados. El pelo es uno de los rasgos más característicos de esta raza: su manto es espléndido gracias a la textura espesa y tupida que presenta. Tienen dos tipos de pelo: el de cobertura, que es largo, liso y grueso y el subpelo, que es denso, lanoso y a prueba de agua.

Extremidades. Miembros anteriores totalmente rectos y con potente osamenta. Están cubiertos de un abundante pelo. Tiene los hombros oblicuos y estrechos en los extremos y los miembros en su conjunto acaban teniendo una apariencia de redondez musculosa. Los pies son pequeños, redondos y bien perfilados, con dedos arqueados y almohadillas espesas y confortables.

Carácter

La vitalidad y el buen humor del Bobtail se contagian con facilidad. Hay pocos perros tan juguetones y con tantas ganas de divertir y bromear como este gigantón lanudo. ¡Imposible aburrirse con este granuja correteando por la casa! Además de bromear siempre con buen talante, este grandullón es un perro de lo más afectuoso. No se separa de los talones de su dueño y le sigue por donde quiera que vaya. Siempre está preparado para agasajarle con unos buenos lametones en la cara. ¡Eso es amor!

¡Un auténtico show-dog!

El Bobtail ha nacido definitivamente para la comedia. Este bromista empedernido mantendrá entretenidos a todos los miembros de la casa –incluso acabara desquiciando a aquellos con menos aguante para la broma- y se convertirá en el 'juguete' de toda la familia. Conviene ir con cuidado con los objetos personales que quedan a su alcance ya que cualquier excusa es buena para que el Bobtail desate su vena más traviesa. Un zapato puede convertirse en toda una fiesta para él y no dudará en correr por el jardín para provocarle y hacerle participar en el juego. Sus saltos y piruetas también son parte del arsenal de trucos que atesora para tenerle entretenido. Su entusiasmo y ganas de jugar no tienen límites.

La perfecta canguro de los niños

Con un carácter tan dado a los juegos y un humor tan desbordante, este perro es el compañero ideal para los niños. Siente verdadera devoción por los más pequeños de la casa y se convierte en uno más en sus tardes de juegos. No solo eso. El Bobtail además actúa como una verdadera niñera y es capaz de ir tras los niños si ve que se alejan de su órbita. Las hembras son particularmente dulces y atentas con los niños, al igual que con sus dueños. Si tiene hijos y está pensando en adquirir un perro, no lo dude, ésta es una inmejorable elección.

Día a día

Este terremoto no será capaz de adaptarse a las estrecheces de un piso en una ciudad, un punto muy importante a tener en cuenta si valora la posibilidad de adquirir un Bobtail. Tiene tal cantidad de energía que necesita continuamente estar corriendo de un lado a otro, jugando con sus dueños o preparando una nueva travesura. Definitivamente, el campo es la mejor opción para que este lanudo bonachón pueda crecer libre y en forma. Aún así, le gusta hacer ejercicio con los miembros de la familia, y participar de las actividades de las personas con las que convive. No es un perro al que le guste hacer ejercicio en solitario.

Otros dos puntos importantes: su precio de venta –si es que va a comprarlo- es más bien elevado y debe saber que su pelaje lanoso requerirá cuidados importantes para mantener su buena salud.

Un carácter algo dominante

Sin duda es un 'buenazo'. Siempre listo para jugar, su buen humor nunca decae. No obstante, con sus congéneres puede mostrar un carácter dominante ante el que cabe estar preparado. Las hembras son normalmente dulces y dóciles, pero los machos pueden dar muestras de un instinto de territorialidad importante. Si detecta otros perros en lo que él considera su territorio puede no aceptarlo de buen grado y hay que estar preparado por si se produjera alguna pelea. Una educación temprana y firme puede corregir este rasgo de su carácter.

¡A la mesa!

No es un perro delicado a la hora de comer pero hay que tener en cuenta que su voracidad es proporcional a la energía que demuestra. Puede comer del orden de 1.000 gramos diarios de comida seca, lo que puede suponer un pequeño presupuesto al final de cada mes. Vigile su figura para que no engorde, ya que tiene un apetito particularmente voraz.

Un paseo no es suficiente

No es éste un perro que se contente con una vuelta a la manzana de 15 minutos de duración. El Bobtail necesita correr y quemar energía durante todo el día, de ahí que su residencia idónea es en el campo, donde pueda retozar en la hierba, correr tras los pájaros o hacer algunos de sus saltos imposibles. También puede disfrutar arrullándose en una almohada o en un sofá por un tiempo, pero no se engañe. ¡Solo está recuperando fuerzas!

Cuidados

Salud

Como otras razas de perros grandes, el Bobtail puede verse aquejado por la displasia de cadera, así como también por el llamado 'Sindrome de Wobbler', que consiste en una inestabilidad vertebral cervical. Su largo pelaje, sobre todo en la cara y las orejas le hace necesitar de una buena higiene en los oídos para prevenir la otitis ya que unas orejas tan peludas y colgantes no permiten una buena aireación de los conductos auditivos.

Como otros perros de raza pura, puede sufrir, además, de otras enfermedades hereditarias menos frecuentes, como algunas alteraciones oculares - cataratas y displasia o atrofia de retina -, sordera y diabetes.

Por último, por su anatomía de perro grande con tórax amplio, está predispuesto, como otras razas de estas características, a la torsión de estómago, por lo que es recomendable repartir la dieta diaria en dos-tres tomas.

Higiene básica

Sin lugar a dudas, el principal cuidado que requiere este gran lanudo concierne a su largo y tupido pelaje. Su pelo hirsuto se enreda con asombrosa facilidad por lo que conviene cepillarlo dos o tres veces por semana, primero con un cepillo de cerdas naturales y posteriormente con uno metálico para desenredarlo correctamente. Es importante tener en cuenta que, cepillar correctamente y a fondo a un Bobtail no es una tarea rápida pues lleva, al menos, 3 horas.

Puppy

Es sobre todo durante el primer año cuando el pequeño Bobtail adquiere buenas o malas costumbres, por lo que conviene dedicar tiempo a su educación.

¿Sabías qué ...?

Su espléndido y espeso manto de pelo lanoso no fue solo disfrutado por los Bobtails. Estos perros eran habitualmente esquilados hace siglos y su pelo se utilizaba para tejer mantas.

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