Bouvier de Flandes

Altura:
entre 62 y 68 centímetros los machos. Entre 59 y 65 centímetros las hembras.

Peso: entre 35 y 40 kilogramos los machos. Entre 27 y 35 kilogramos las hembras.

Color: tonalidad leonada o gris, frecuentemente color carbón. También se admite el manto negro.

Longevidad: de 10 a 12 años.

Características

El Bouvier de Flandes es un perro boyero grande y fornido de aspecto rústico y peculiar figura. De temperamento calmado, es un animal muy enérgico y valiente. Famoso por sus cualidades como perro pastor y de guardia, es cada vez más apreciado como animal de compañía. Como su nombre indica, el Bouvier de Flandes tiene sus orígenes en la región de Flandes, cuyo territorio se encuentre dividido en la actualidad, perteneciendo una parte del mismo a Bélgica y otra parte a Francia.

Esta raza fue desarrollada con fines utilitarios para obtener perros de trabajo que pudieran conducir los rebaños de ganado vacuno, lo que precisaba una fuerza y energía considerables, ya que esta labor incluía pesadas tareas, como empujar y zarandear a esos grandes animales a lo largo de carreteras y caminos.

Algunos estudiosos creen que el Bouvier de Flandes desciende, como muchas otras razas de grandes perros de granja o rebaño, de los perros de turbera, un tipo de animales salvajes domesticados progresivamente por el hombre.

Durante la Primera Guerra Mundial, este perro fue utilizado masivamente para llevar mensajes al campo de batalla y buscar heridos. Fue tal el grado de utilización del Bouvier durante esta guerra que cuando finalizó la contienda la raza prácticamente había desaparecido. Para evitarlo, las sociedades caninas belgas y francesas pusieron en marcha programas específicos para recuperar al Bouvier, aunque en poco tiempo el estallido de la Segunda Guerra Mundial volvió a poner a esta raza en situación crítica.

Superada la guerra, los clubes franceses y belgas se pusieron de acuerdo para actuar conjuntamente, unificando el estándar de esta raza, que aparece inscrita como 'francobelga' desde 1965.

Estándar

Características generales. El Bouvier es un perro rechoncho, pero compacto y musculoso, sin aparentar pesadez. Destacan sus fornidas extremidades, que contribuyen a conferirle un aspecto que transmite fuerza y energía.

Cabeza, cara y cuello. La cabeza del Bouvier de Flandes es maciza y proporcionada al resto del cuerpo. El cráneo, muy bien desarrollado, es plano y ligeramente más largo que ancho. Los ojos son de color oscuro y no son ni prominentes ni demasiado hundidos. Le proporcionan una expresión enérgica. Las orejas son de inserción alta y presentan gran movilidad. El hocico, ancho y potente, es rectilíneo y menos largo que el cráneo, con mandíbulas potentes. La trufa es de color negro y está bien desarrollada y redondeada en los extremos. El cuello es fuerte y bien musculado, alargándose gradualmente en dirección a los hombros. No tiene papada.

Cuerpo. El Bouvier de Flandes presenta un cuerpo corto, pero al mismo tiempo compacto y robusto. Las costillas están arqueadas y el pecho desciende hasta el nivel de los codos. El dorso es ancho y musculoso y el lomo es corto. La grupa es horizontal. Los hombros, algo oblicuos, son potentes y musculosos.

Extremidades. Los miembros anteriores son rectos y cuentan con una osamenta fuerte y músculos muy desarrollados. Los codos están bien pegados al cuerpo. Los miembros posteriores también son muy potentes y musculados, presentando muslos y corvejones anchos y profundos. Los pies son redondos y compactos, con dedos fuertes y uñas negras. Las almohadillas son gruesas.

Pelo. El pelaje del Bouvier de Flandes es muy áspero y seco al tacto. Oscuro y mate, no es demasiado largo ni excesivamente corto. Es ligeramente desgreñado, aunque no llega a ser lanoso ni ondulado. Destaca el pelo de su cara, con barbas y bigote muy poblados. El manto formado por el pelo y el subpelo constituyen una capa impermeable.

Carácter

El Bouvier de Flandes tiene un temperamento tranquilo y calmado, hasta el punto de que se le podría considerar un perro racional y sensato lo que lo convierte en un perro perfecto para convivir en familia si recibe un adiestramiento adecuado. Muy inteligente, su enérgica mirada le confiere una expresión valerosa y ardiente. Es muy entusiasta y enérgico, y necesita espacio para realizar ejercicio físico y quemar su inagotable energía. Se trata de un perro muy leal y está muy dotado para las labores de guarda y protección.

Un perro responsable

Este perro tiene un extraordinario sentido del deber, una cualidad que le hace muy apto para realizar cualquier tipo de labor. No por casualidad, el Bouvier de Flandes ha sido utilizado como perro de salvamento y perro policía, especialmente en labores de detección de drogas y otras sustancias. También es un buen perro lazarillo y un excelente perro de tiro.

Reservado con los extraños

Aunque se trata de un perro muy efusivo y cariñoso con su dueño y seres queridos, el Bouvier de Flandes puede mostrarse arisco y reservado con los extraños, a los que tenderá a ver como intrusos en su territorio. También se puede mostrar agresivo con otros animales, especialmente si son machos, aunque no es un perro al que le guste la violencia gratuita. Con el trabajo de socialización adecuado durante la época de cachorro puede llegar a dejar de lado sus cautelas y llevarse bien con todo tipo de personas, perros y otros animales.

Instinto de protección

El Bouvier de Flandes tiene tendencia natural a proteger a otros seres como consecuencia de haber sido tradicionalmente un perro boyero encargado de guiar y cuidar rebaños. Defiende a sus dueños ante cualquier cosa que pueda ver como una amenaza y siente una especial inclinación protectora con los niños, a los que vigila y socorre en todo momento. Además, le encanta jugar con los más pequeños, a los que trata con suma dulzura.

Día a día

Autoridad ante todo

Con cierta tendencia a ser un perro dominante, el Bouvier de Flandes necesita un dueño que le haga entender que existe una autoridad superior a la suya. Tratado con firmeza aunque sin descuidar el afecto, el perro aprenderá a obedecer y a canalizar de forma positiva su hiperactividad. En caso contrario, puede convertirse en un animal caprichoso y déspota. También hay que tener en cuenta que no le gusta estar solo y, de hecho, no le conviene ya que si se aburre puede ocasionar destrozos que no le gustarán nada a su dueño.

Cuidado con los esfuerzos excesivos

Este perro disfruta mucho de las excursiones y caminatas, especialmente por la montaña. Al ser un perro con gran resistencia física, es capaz de soportar condiciones duras y recorrer grandes distancias. Es muy adaptable, así que seguirá con facilidad el ritmo que le marque su dueño en bicicleta o a caballo. Aún así, no conviene abusar de la velocidad, pues su sistema cardiovascular podría resentirse.

¡Ojo con las fugas!

El Bouvier de Flandes necesita mucho espacio y aire libre para poder gastar su incombustible energía. De carácter hiperactivo y ansioso, necesita estar siempre ocupado, por lo que la vida en la ciudad no está hecha para él y no se adaptará a vivir en un piso. Por otro lado, tiene cierta tendencia a las fugas, algo contra lo que hay que luchar con firmeza, logrando controlar siempre al perro desde la tranquilidad, la autoridad y el afecto.

La dieta

Este perro, de gran tamaño y cuerpo musculado, tiene unas necesidades en proteínas, fósforo, calcio y vitamina D que deben ser satisfechas, sobre todo durante su etapa de cachorro, si queremos que su desarrollo sea normal y crezca fuerte y sano. Necesita entre 500 y 600 gramos de pienso seco completo y conviene darle los complementos necesarios para que su alimentación sea completa y equilibrada. Por lo demás, es una raza que no suele presentar problemas de digestión, a excepción de los huesos puntiagudos, ni de obesidad.

Cuidados

Salud

El Bouvier de Flandes es un perro muy resistente y acostumbrado, a lo largo de muchas generaciones, a condiciones de vida muy duras. Así, tiene una salud de hierro, y aguanta el frío, el esfuerzo físico. En cambio, el calor y la humedad excesivos sí que le pueden causar problemas; y, como todas las razas de gran tamaño, también puede sufrir una torsión de estómago por lo que es mejor que no haga ejercicio justo después de comer.

Entre las enfermedades hereditarias que pueden afectar a esta raza encontramos la displasia de cadera que es la más frecuente, displasia de codo, hipotiroidismo, problemas oculares como el glaucoma y la luxación de cristalino, parálisis de laringe, estenosis subaórtica y dermatitis atópica.

Higiene básica

Se trata de un perro muy rústico y poco delicado, pero su pelo duro y semilargo y su abundante subpelo requieren bastante atención. Conviene un cepillado 3 veces por semana y un baño solo cuando esté sucio, ya que si se le baña con demasiada frecuencia se pone en peligro el subpelo. También necesitará un arreglo o corte de su pelo 3 ó 4 veces al año, y cortar el pelo entre las almohadillas plantares de sus patas regularmente, así como eliminar los pelos del interior de sus orejas. Por otro lado, bajo ningún concepto se debe cortar su bigote, su barba o sus cejas.

Adiestramiento

Es muy importante comenzar la socialización del Bouvier de Flandes antes de que se finalice la etapa de socialización a las 12 semanas de vida. Un buen programa de socialización con personas y otros perros ayudará a evitar algunos problemas de miedo o agresividad una vez adulto. Su extraordinaria inteligencia hace que sea un perro fácil de educar.

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