Braco de weimar o weimaraner

Altura:
Machos de 59 a 70 cm. Hembras de 57 a 63 cm.

Peso: Machos de 30 a 40 kg. Hembras de 25 a 35 kg.

Color: Gris plateado, gris ciervo o gris ratón así como transiciones en estas tonalidades.

Longevidad: de 11 a 13 años.

Características

El Weimaraner fue creado en la corte del archiduque Karl August de Weimar, en Alemania, a principios del siglo XIX. Se suele establecer el año 1810 como el inicio de la raza pura aunque se cree que los ejemplares precursores son mucho más antiguos. Se apunta que su origen es causado por la mezcla de Bloodhounds, bracos alemanes, lebreles franceses y pointers españoles.

También se explica que las trazas del origen de la raza fueron eliminadas deliberadamente con tal de alcanzar el ejemplar perfecto. En el siglo XIII, Luis IX de Francia, regresando de una cruzada al norte de África, llevó consigo ejemplares del que después recibió el nombre de perro gris de Saint Louis. Fue muy utilizado en Francia para el rastreo y captura de piezas en los bosques. Esta raza no convivía con los otros perros, vivía con sus cuidadores, lo que puede explicar la unión con el hombre y la necesidad de estar en familia de los Weimaraners actuales.

Además, se mantuvo exclusivamente vinculado a la nobleza de Weimar, que buscó la creación de un magnífico perro de caza. En 1897 tuvo lugar una reunión en Erfort con el fin de proteger a la raza e impedir su popularización. Ahí se creó el Weimanarer Club de Alemania, donde se establecieron distintas normas. Aparte, se acordó que solo sus miembros podrían poseer ejemplares de Weimaraner, y si por ley tenían que compartir al perro optaban por esterilizarlo en secreto antes de que nadie pudiera utilizarlo para la cría.

A fines del siglo diecinueve, el Weimaraner era el rey de los perros de caza, era un perro tímido y un tanto temeroso, que debía ser tratado con atención y dulzura, hablándole en tono bajo. En 1882 el Braco de Weimar era ya una raza bien conocida y asentada gracias a su versatilidad, y era compañero de trabajo de cazadores profesionales y guardias forestales.

La exportación después de la Segunda Guerra Mundial, explica el boom de la raza en Estados Unidos. Hoy los conocemos como los fantasmas de plata o fantasmas grises gracias a los soldados americanos que los veían pasar moviéndose elegantemente por los campos alemanes. El verdadero desarrollo de la razas se produjo en los años 50, cuando el Weimaraner fue considerado un perro de buen gusto, de clase alta y de inteligencia casi humana.

Estándar

Características generales. Perro de caza de tamaño medio o grande. Dispone de un cuerpo atlético, bien musculado y de bella forma. Resulta muy elegante y destaca por su pelo gris o plateado. No obstante, su pelo puede ser corto y fino; corto y duro; y de pelo largo -de 3 a 5 cm en los costados-.

Cabeza, cara y cuello. Cabeza moderadamente larga, proporcionada al cuerpo. Más ancha en el macho que en la hembra, pero en los dos casos es proporcionada a la longitud total de la cabeza. En medio de la frente, una hendidura -parte trasera del hueso del cráneo-, de ligera a medianamente prominente. El hocico es largo y potente, sobre todo en los machos. La caña nasal es recta, a menudo un poco abombada, nunca cóncava. La base de la frente –stop- es extremadamente corta. Mandíbulas musculosas y bien marcadas. Los labios sobrepasan el maxilar inferior sin que nunca sean temblones y de color carne. Colmillos largos y particularmente en el macho, casi en arista viva. Las orejas son anchas y bastante largas, llegando a la comisura de los labios, redondeadas en las puntas. La trufa es decolor encarnado oscuro, que se transforma gradualmente en gris. Ojos y párpados de expresión inteligente, curiosa, amistosa. Son azules cuando son bebés, pero terminan cambiando a color ámbar. El cuello es de aspecto noble y majestuoso, musculoso, casi redondo y armonioso. Sin papada.

Cuerpo. Cruz bien marcada. Longitud del tronco en proporción a la altura de la cruz. Espalda más bien larga, firme y musculosa, sin hundimientos. Pecho fuerte, no demasiado ancho, con profundidad suficiente, casi hasta los codos. Bien arqueado y costillas largas. Pelvis larga algo inclinada.

Extremidades. Los miembros anteriores altos, tendinosos, rectos y paralelos. Hombros largos y oblicuos, bien pegados. Brazo inclinado, suficientemente largo y antebrazo largo y recto. Codo libre y recto. Metacarpo tendinoso, con colocación algo oblicua. Miembros posteriores altos y tendinosos o con buena musculatura. Rodilla fuerte y tensa. Pies con dedos bien juntos y potentes que deben quedar debajo del cuerpo. Uñas de color claro a gris oscuro.

Cola. Inserción algo más baja de la línea de la espalda. Fuerte y bien cubierta de pelo. Cuelga en reposo y horizontal o algo más elevada cuando está atento.

Carácter

El Braco de Weimar es un perro muy inteligente, cariñoso y protector. Pero no hay que dejarse llevar solo por su gran belleza. Hay que tener en cuenta de que requiere de atenciones, cuidados y una educación específicos. No es una raza recomendable para inexpertos aunque puede ser un gran integrante de la familia.

Apasionado de la familia

Es extremadamente familiar y siempre está atento para cuidar de los suyos, incluso llegando a ser antipático en ocasiones con los extraños. Necesita tener contacto frecuente con su amo, quien debe evitar dejarle solo durante largos periodos. Necesita la atención de su familia, y sobre todo de su dueño, quizás porque desde su origen siempre ha estado ligado al contacto humano.

Testarudo

Se trata de un perro testarudo, de ideas fijas, que no se deja adiestrar con facilidad. Tiene ideas propias y pone a prueba su amo casi continuamente, por lo que hay que tener mucha paciencia, firmeza y asertividad con él. Necesita que le hablen en un tono suave y nunca es bueno ceder en nada con él… pues hacerlo es jugar en propia contra.

Muy inteligente

Es bueno poner a prueba su inteligencia privilegiada mediante retos. De esta forma también hará el ejercicio mental que necesita. Pero su dueño debe tener personalidad para guiarle y ser su líder desde cachorro. Tienen una gran capacidad de aprendizaje y mucha imaginación por lo que también nos sorprende a su manera.

Día a día

El Braco de Weimar no necesita muchos cuidados ni ninguna atención especial. Básicamente hay que darle la posibilidad de correr y hacer ejercicio y, por supuesto, una dieta adecuada a sus necesidades nutricionales y a su desgaste físico. Lo indicado es administrarle una ración diaria de alimento seco completo de 500 a 550 gramos.

Máxima energía

Aunque puede vivir en un piso en la ciudad requiere de mucha actividad física por lo que un par de salidas diarias, como mínimo, son imprescindibles… y éstas tienen que ser con mucha actividad. Necesita correr y consumir una energía que parece inacabable. Si no se le da esta posibilidad puede generar conductas destructivas y ladrar en exceso.

Cuidados

Salud

El Braco de Weimar, al tener las orejas caídas, puede padecer infecciones de oído. También puede sufrir quemaduras solares en su nariz y problemas de piel como la dermatitis acral por lamido -placa ulcerativa en carpo, metacarpo, tarso o metatarso- o dermatitis interdigital –entre los dedos-. También puede verse afectado por la displasia de cadera, aunque no es el problema de salud que afecta con mayor frecuencia a esta raza, y la torsión de estómago.

Entre los problemas oculares figuran el entropión -un enrollamiento hacia la parte interna del ojo con lo que el roce de las pestañas o los pelos de los párpados producen una gran irritación de la superficie ocular; se corrige con cirugía. También se pueden dar trastornos del tercer párpado –los perros, bajo los párpados y en contacto con la superficie del ojo tienen un 3º párpado, que se desliza gracias a un pequeño cartílago en forma de T que lo sostiene. En el Weimar este cartílago puede enrollarse y solo se puede corregir mediante cirugía-.

Otro problema de salud que requiere cirugía es el criptorquidismo; se trata del descenso incompleto de uno o ambos testículos a las bolsas escrotales que puede o pueden quedar retenidos a nivel inguinal -donde a menudo es palpable- o a nivel abdominal, donde solo se podrá encontrar por medio de una ecografía. Cuando, a los 4 meses hay falta de testículos a la palpación del escroto, hay una alta probabilidad de padecer criptorquidismo. Es necesario extirpar quirúrgicamente el testículo retenido y castrar al animal -dado que es una alteración con componente genético, el paciente no debe destinarse a la reproducción-.

Higiene básica

 

Hay que cepillarle el pelo para mantener el brillo y eliminar el que ya ha caído. También es muy recomendable revisarle las orejas a menudo para evitar infecciones.

¿Sabías que ...?

El crecimiento en el Braco de Weimar es rápido por lo que la alimentación juega un papel muy importante en el correcto desarrollo de nuestro cachorro. Como suele recordarse, su alimentación debe ser de buena calidad pero con las cantidades muy controladas, para que permita que el cachorro crezca sin sobrepeso, favoreciendo el desarrollo músculoesquelético.

Por otro lado, desde que es un cachorro hay que empezar a educarle y enseñarle las normas de comportamiento que facilitarán la convivencia.

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