Cavalier King Charles Spaniel

Altura:
de 34 a 36 centímetros a la cruz.

Peso: de 5 a 9 kilogramos.

Color: se presenta en cuatro tipos básicos de coloración. Negro y fuego -el negro, azabache; el fuego, intenso-. Rubí -rojo intenso sin marcas blancas-. Blenheim -blanco perlado con salpicaduras castaño intenso-. Tricolor -negro y blanco con marcas fuego-.

Longevidad: de 10 a 14 años.

Características

A partir del Renacimiento, los spaniels, entre ellos los predecesores del Cavalier King Charles, se pusieron muy de moda en las cortes europeas. Tuvieron una vida privilegiada hasta que los aristócratas ingleses se encapricharon del Pug -o Carlino- y más adelante del Spaniel japonés y del Pekinés. Fue inevitable que el Cavalier se cruzara con estas tres razas y su morro alargado se acabara achatando, generando a los antepasados de los ejemplares actuales.

Su nombre deviene del rey Carlos II, que sentía debilidad por los Spaniel pequeños o Toy Spaniel. -De hecho, hay otra raza con la misma denominación: King Charles Spaniel, de estatura y peso menor que el Cavalier-.

El hermano de Carlos, Jacobo, continuó el patronazgo sobre la raza pero, tras él, estos ejemplares fueron perdiendo privilegios y acabaron relegados en fincas como cazadores de animales pequeños. Pintores tan importantes como Tiziano, Van Dyck, Stubbs, Gainsborough y Reynolds incluyeron en sus lienzos a perros pequeños de aspecto similar al Cavalier, que tenían la cabeza plana, las orejas bastante altas y trufas que acababan en una ligera punta.

A principios del siglo XIX se empezó a trabajar en la recuperación del aspecto original de los Cavalier, los que aparecían en las pinturas mencionadas, y, finalmente, en 1928, se consiguieron algunos resultados satisfactorios.

El mérito de semejante logro no se debe, sin embargo, al empeño de los criadores ingleses sino al norteamericano Roswell Eldridge, que en 1920 visitó el Reino Unido con la esperanza de poder contemplar in situ a los perros que tanto había admirado en las pinturas y se encontró con que la raza original había sido reemplazada por otra más pequeña y con cara de Carlino. Su búsqueda de perros originales fue infructuosa y en 1926 ofreció un premio en metálico para el mejor Cavalier King Charles Spaniel de 'cara larga' que se presentara a los concursos caninos. En 1927 un perro llamado Ann Son -Hijo de Ana- fue el ganador del premio, y en 1928, con este ejemplar como modelo, se estableció el primer estándar de la raza tal y como hoy la conocemos.

Estándar

Características generales. Es un animal de compañía, afectuoso y nada tímido. Alegre, amigable y muy tranquilo. Un perro activo, de ademanes elegantes, bien proporcionado y rostro amable.

Cabeza. La sensación de estar ante un juguete cuando se contempla al Cavalier, deviene, en buena medida, de la forma de su cabeza, casi plana entre las orejas y sin bóveda craneal notable. La cara, muy llena debajo de los ojos, grandes, oscuros y muy redondos, y su hocico negro en forma de cono, así como las orejas, largas, de implante alto y con abundancia de flecos le dotan de una suavidad visual que acrecientan esa sensación. La dentadura, nivelada y perfectamente articulada en tijera, con los incisivos superiores cubriendo los inferiores nos dicen, sin embargo, que estamos ante un animal bien dotado para la caza, aunque no sea esa su función primordial.

Cuerpo. El cuerpo, a pesar de lo reducido de su tamaño, está muy bien proporcionado, Tiene el lomo corto, las costillas bien curvadas, el dorso recto y el tórax medio y hondo. El cuello, de longitud mediana, se arquea ligeramente. La cola es proporcional al tamaño del cuerpo y el pelo es largo, sedoso, sin rizos, aunque levemente ondulado y con abundantes flecos.

Extremidades. La osamenta de las extremidades es de huesos rectos y moderadamente desarrollados. Tiene los hombros caídos y los corvejones sin ninguna tendencia a ser cerrados o a presentar forma de vaca o de hoz. Las rodillas anguladas y los pies compactos con almohadillas plantares gruesas y y cubiertas de penachos de pelo largo y con flecos. La configuración ósea de sus extremidades anteriores y posteriores, que vistas desde frente o desde atrás se mueven en un plano paralelo, confieren al Cavalier King Charles Spaniel un movimiento extremadamente desenvuelto y elegante.

Carácter

Existen múltiples y excelentes razones excelentes para escoger al Cavalier King Charles Spaniel como compañero. Se trata de un animal pequeño, cariñoso, juguetón e inteligente que se desvive por devolver los cuidados y atenciones que recibe con una total devoción hacia su amo.

Muy sociable

El Cavalier King Charles Spaniel es muy sociable, juguetón, tiene buena memoria y comprende rápidamente las órdenes. Le gusta mucho estar en compañía de sus dueños y no soporta la soledad prolongada. Se lleva muy bien con los niños, siempre y cuando estos no lo utilicen como un juguete. Su principal función es la de mascota de compañía, aunque se le ha empleado en otros menesteres, como la caza y la medicina, con gran éxito.

'Perro de personas'

Aunque por su tamaño esté considerado normalmente como perro faldero es, en realidad, un animal muy valiente y deportivo. Es alegre, amistoso y nada agresivo. Su docilidad le convierte en una excelente y adaptable compañía independientemente del tipo de vida y hogar en el que recale. El Cavalier es una raza descrita como un 'perro de personas' que aprecia, disfruta y realmente necesita la compañía humana. Al igual que muchas otras razas, los Cavalier parecen disfrutar sobremanera con la compañía de otros perros y, por supuesto, de los niños, siempre y cuando éstos aprendan a no tratarlo como a un juguete, sino como a un ser vivo que les quiere y que jamás les haría ningún daño.

Extremadamente adaptable

Se adaptará y acostumbrará tanto a un corto y regular paseo alrededor la manzana de un edificio, como al trote largo y agotador del recorrido por un parque, o al sencillo y dinámico juego con una pelota en el jardín. El resto del tiempo, el Cavalier se sentirá satisfecho y feliz junto a su amo viendo la televisión, acurrucado en el sofá compartiendo la lectura o descansando cómodamente en un rincón del cuarto de estar durante la siesta.

Día a día

Al Cavalier no le agrada pasarse el día fuera de casa en una caseta. Los ejemplares de esta raza disfrutan mezclándose en las actividades de las personas, quiere y necesita, para su buen funcionamiento como mascota, vivir dentro de casa como un miembro más de la familia sin importar cuán grande o pequeña sea ésta.

Ladra poco si no se aburre

No es un perro ladrador por definición, aunque, como la mayoría de sus congéneres, sean de la raza que sean, es inevitable que lo haga si se acerca un extraño y, aunque parezca increible, si se aburre más de la cuenta. Por otro lado, no es recomendable confiar en él como posible guardián ya que su carácter dulce hace bastante inviable que pueda disuadir a algún intruso con intenciones aviesas.

Con correa por su seguridad

Es éste un perro que, aunque obediente, parece no advertir la existencia de las calzadas y, a pesar de no poseer la potencia y extrema longitud de piernas de un galgo, sería recomendable pasearlo con una correa para evitar escapadas que puedan llegar a lamentar su pérdida definitiva. Ante razas como esta conviene ser extremadamente precavidos y no olvidar la responsabilidad que, como dueño, supone su correcta identificación y registro tanto en las bases veterinarias de registro de animales como en los censos municipales de mascotas.

Cuidados muy específicos

Su hábito de bufar, que suena como una tos ahogada, puede causar perplejidad y a veces asustar a su propietario; puede detenerse colocando la mano delante de la trufa del perro durante algunos segundos para provocar que el abra la boca. De este modo se le ayuda a despejar las vías respiratorias y que deje de bufar. Dado que sus antepasados eran perros de aguas, y él conserva aún el instinto de éstos, es posible que en un momento de diversión el perro llegue a mojarse, porque no elude el agua. Si esto ocurre hay que secarlo muy bien ya que tolera muy mal el frío y la humedad y si no se toma esta precaución puede presentar problemas articulares a largo plazo.

Dieta

A pesar de ser un perro pequeño es un animal saludable y resistente pero con cierta tendencia a la obesidad que si no es vigilada puede generar problemas sobre su funcionamiento cardiaco. Requiere ser alimentarlo con una dieta sana, entre 150 y 200 gramos diarios de alimento completo seco, y guardar las golosinas para momentos de recompensa o celebración.

Cuidados

Salud

El Cavalier King Charles Spaniel es un perro saludable y resistente, lo cual no quiere decir que no sufra de enfermedades hereditarias o que no pueda tener un resfriado. Un buen calendario de visitas al veterinario permitirá prevenir cualquier contrariedad e intervenir en caso de urgencia. La raza está siendo objeto de estudio para encontrar las causas de los múltiples defectos oculares a los que está predispuesta: nistagmo, microftalmia, membranas pupilares persistentes, cataratas caninas hereditarias y displasia de retina. También puede padecer displasia de cadera, luxación de rótula, siringomelia -una malformación del sistema nervioso-, epilepsia y, como ya se ha dicho, problemas cardiovasculares -enfermedad valvular mitral- que pueden empeorar con la obesidad.

Higiene básica

Al tener el pelo largo, si el perro ha paseado por el campo es recomendable examinar a fondo las orejas y las patas para comprobar que no tenga nada clavado. Asimismo hay que revisar sus ojos diariamente y darle un buen cepillado cada semana con un cepillo suave.

¿Sabías que ...?

 

En su apogeo y dado su carácter, la compañía de esta raza llegó a ser un 'medicamento' recetado por algunos médicos para combatir la melancolía. En épocas de frío, las damas más distinguidas lo cogían entre sus manos y lo usaban a modo de manguito.

Otra de las tareas en las que se involucraba al Cavalier en la época de Carlos II y su hermano Jacobo, era la de atraer a las pulgas para evitar que su propietario fuera mordido por una de ellas y correr el riesgo de enfermar.

El Cavalier de coloración Blenheim recibe ese nombre por el escaño homónimo de Sir John Churchill, duque de Marlborough, que fue quien inició la cría de perro con dicha tonalidad a principios del siglo XVIII y cuya familia, más tarde, se dedicó a desarrollar la raza.

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