Chow chow

Altura:
de 48 a 56 centímetros.

Peso: de 25 a 35 kilogramos.

Color: rojo, azulado, naranja, negro o blanco. Uniforme, sin manchas.

Longevidad: 12 años.

Características

Conocido familiarmente como Chow, los orígenes asiáticos de esta antiquísima raza se remontan al Neolítico. Se cree que un ascendente suyo se encontraba en Siberia, y que se trasladó hasta China, donde se cruzó, sobre todo, con el pastor mongol, llegando así hasta el ejemplar actual. No obstante, su historia exacta se pierde en la China de la antigüedad. Algunos textos hacen referencia a perros como leones de lengua negra-azulada datados mil años a.C. Sin duda, se refieren a él, aunque algunas voces van más lejos y lo sitúan en el Círculo Polar Ártico. Lo que es demostrable es su aparición en las representaciones gráficas de algunas obras de alfarería de la dinastía Han -206 a.C - 22 d.C-. Su presencia se extendió por Europa, en concreto por el Reino Unido, adonde llegó en 1780. El testimonio escrito queda recogido en la obra Natural History of Selborne -Historia natural de Selborne-, del reconocido naturalista Gilbert White.

Al parecer, su relación con las dinastías chinas, así como con la nobleza parecen ser inherentes a su historia, ya que su popularidad se dispara a partir de 1828, cuando en Gran Bretaña, la reina Victoria adoptó uno. Un siglo despés su popularidad siguió en aumento al ser adoptado por las estrellas cinematográficas establecidas en Hollywood.

Igual que sobre su procedencia existen varias teorías, sobre el significado de su nombre se especula con diferentes posibilidades. Una de ellas es la relación con las travesías marinas y el cargamento de los veleros del siglo XVIII, que apuntan a que Chow Chow podría significar etcétera, por considerarse como un añadido a las mercancías que se transportaban por mar. Por otra parte, Chow deriva de una palabra cantonesa que significa 'comestible'. Y es que en Oriente, este perro ha sido, durante tiempos económicamente difíciles, una raza muy apreciada en la mesa ya que el pueblo chino utilizó su carne como alimento y su piel para vestirse. Otra de las tendencias se inclinan hacia que su nombre se debe al color negro-azulado de su lengua, que es una de las características más particulares de esta raza.

Estándar

Características generales. El Chow Chow es un perro que recuerda al lobo por su figura compacta y sólida. Sin embargo, su forma de andar, está lejos del que podría ser uno de sus antepasados. El Chow camina de forma lenta y más bien ampulosa, más propia de su relación con la alta sociedad. Además de sus andares, hay dos elementos que permiten identificarlo rápidamente. Uno es su pelo, que le aporta un aspecto como de peluche. Es largo y muy abundante, áspero en la parte alta pero muy suave y lanoso en la parte interna. Alrededor del cuello es muy denso, y forma como un collar. También se encuentra de forma abundante en la parte posterior de los muslos. Los colores en los que se presenta son negro, rojo, blanco, azul, leonado o naranja -crema-, pero siempre ha de mostrarse uniforme y sin manchas o combinación de tonalidades diferentes.
Su otra seña de identidad es el color de su lengua de un tono negro-azulado. Tanto es así que un Chow con una lengua rosada -o manchada de rosa-, se descalifica de los estándares de la raza. Precisamente este color en su cavidad bucal -se extiende también por las encías-, dificulta a los profesionales la detección en esta zona de una posible anemia o una cianosis -falta de oxígeno en la sangre-.

El Chow Chow suele vivir unos doce años, pesa entre 25 y 32 kilos y los machos adultos alcanzan una medida de 56 centímetros. Las hembras son un poco más pequeñas, y no superan los 51 centímetros. Aunque lo más relevante de su constitución no es tanto el peso o la altura como la proporción de su figura. Así, la altura hasta la cruz ha de ser igual a la longitud del tronco.

La cabeza. Suele definirse la cabeza del Chow Chow como de un león y, sin duda, su forma ancha y plana podría recordarlo. La trufa es negra y también ancha y las mandíbulas y los dientes son fuertes. En su expresión se muestra un rasgo propio de la raza: el ceño fruncido o scowl. A ello contribuyen en gran medida las orejas, pequeñas y redondeadas, que mantiene erguidas y firmes. Esta característica le proporciona un aire como huraño sobre sus pequeños y almendrados ojos oscuros. Hay que matizar que, en las variedades azules y leonadas, se aprecian ojos de color más claro.

El cuerpo. Su espalda es corta, recta y fuerte y su pecho es amplio, lo que le confiere un aspecto poderoso. No hay que olvidar que, en regiones árticas fue utilizado como perro de trineo, para lo que debía estar bien dotado.

Las extremidades. Sus extremidades se caracterizan por ser musculosas. Las delanteras son rectas y las traseras tienen una inclinación oblicua mínima, lo que provoca el andar en zancadas propio de esta raza.

La cola. Situada en la parte alta posterior y cayendo sobre el lomo, es uno de los rasgos que le proporcionan mayor belleza. Es gruesa en su base y delgada en el extremo.

Carácter

Aunque su aspecto recuerda a un peluche, no hay que dejarse engañar. El Chow Chow tiene un carácter fuerte y en ocasiones puede mostrarse fiero. Hay que tener siempre presente que sus antepasados fueron excelentes tiradores de trineos y también firmes guardianes, ambas, ocupaciones para las que se necesita tener un carácter fuerte y más bien de pocos amigos. Sin embargo, esto no quiere decir que no puedan ser cariñosos o amigos de los niños, ya que, a pesar de no ser excesivamente juguetón, mantiene con lo pequeños unas muy buenas relaciones. Para que esto suceda, es imprescindible haberle socializado con niños desde cachorro. Es más, se trata de una raza que precisa notar el afecto, por ello se recomienda que se acaricie y se acicale a los cachorros, y se mantenga con ellos un estrecho vínculo afectivo; de esta forma se le mostrará cariño y se afianzará su confianza total.

Educar con firmeza

El Chow es un perro inteligente, con una gran memoria y una gran fidelidad hacia su dueño, si se le educa correctamente. Para conseguirlo es recomendable comenzar a partir de los tres meses y mostrarse firme y decidido con su instrucción. Esto no quiere decir que se le haya de gritar. Más bien al contrario. Una voz serena y segura es mucho más efectiva, ya que los gritos lo mantiene inalterable. Es más, suele establecer un pequeño duelo por el dominio del territorio, y perder la paciencia es un signo de debilidad. Hay que tener una gran fortaleza para mantener la compostura. Quizás por eso a menudo se dice que más que adoptarlo a él, es él quien acepta a su propietario.

Día a día

La convivencia con un Chow suele resultar muy agradable y placentera. Son animales tranquilos. Es frecuente encontrarlos tirados en las zonas frescas de la casa, sin inmutarse por el jaleo que pueda haber alrededor; y si le pide que se levante y se traslade a otro lugar, es poco probable que responda con rapidez a su orden. El Chow es un perro inteligente y que aprende con rapidez, pero al mismo tiempo es reflexivo, y necesita su tiempo para asimilar la instrucción que se le ha dado… y decidir si la obedecerá, ¡o no! Sin duda, es un animal de una gran personalidad y nada servil.

En pisos sí, pero con espacio propio

Los Chow Chow pueden vivir sin problemas en un piso en la ciudad, aunque necesitan un espacio para ellos, por lo general en las zonas menos calurosas de la vivienda, sobre todo en verano. ¡Ya tienen bastante pelo que les proporciona calor! Si hay espacio, como un jardín, una terraza o un garaje, es aconsejable instalar ahí su caseta y dejarle siempre disponible una escudilla con agua fresca, procurando que no le dé el sol. En ocasiones será necesario estimularle a beber para evitar que se deshidrate. En temas de alimentación, se deben prever unos 450 gramos de alimentación seca al día. También será necesario incluir algunas vitaminas y minerales para potenciar el pelaje, que crecerá sano y brillante.

Pasear y relacionarse

Al Chow le gusta salir de paseo y es más, hay que obligarlo a moverse, sobre todo en época estival. Su largo pelo y las fuertes temperaturas lo inclinan a permanecer inactivo cuando las temperaturas se elevan, por eso es preferible escoger zonas con sombra y cierta vegetación. El lugar ideal sería un bosque, o un parque con árboles en zonas urbanas. Precisamente, es en estos espacios donde puede relacionarse con otros perros y aunque tiene un carácter apacible y sangre fría, también es de gran firmeza y podría verse envuelto en algunos enfrentamientos con otros machos que sean dominantes. No en vano tiene una naturaleza de perro guardián.

Dieta completa

En cuanto a su alimentación, necesita vitaminas y minerales de forma habitual que ayudarán a su correcto desarrollo y a que su pelo se muestre brillante y sano. Se estiman unos 450 gramos de alimento seco completo al día.

Cuidados

Salud

El Chow Chow necesita que se atienda de forma concreta su piel. La higiene es necesaria porque es propenso a tener eccemas. El tratamiento contra un prurito ha de consultarse con un veterinario. También son frágiles sus extremidades ya que está predispuesto a la displasia de cadera, displasia de codo, luxación de rótula y rotura de ligamentos cruzados de la rodilla. En ocasiones han de ser operados de entropión, una dolencia ocular que se produce por una inversión completa del borde libre del párpado inferior. Si no se interviene a tiempo puede provocar conjuntivitis, queratitis y ulceración de la córnea.
Por su estructura corporal y su densa capa de pelo pueden sufrir golpes de calor con facilidad con las altas temperaturas. También tienen tendencia a las torsiones de estómago. No toleran muy bien las anestesias.

Higiene básica

Entre sus cuidados básicos destaca el de cepillarlo a diario, y con más énfasis en épocas de caída de pelo.

Quien prueba, repite

El Chow Chow es un perro exótico y no exento de cierto misterio. Fiel, buen guardián, quizás por eso se dice que crea adicción y que quien ha tenido un ejemplar de esta raza, repite.

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