Collie

Altura:
de 51 a 61 centímetros.

Peso: de 18-29 kilogramos.

Color: variable. Cibelina y blanco; tricolor; y azul oscuro.

Longevidad: de 12 a 16 años.

Características

De incuestionable belleza, esta raza se ha convertido con el paso de los años en una de las más apreciadas y premiadas en los concursos y exposiciones caninas. Su popularidad alcanzó cotas insospechadas en la segunda mitad del siglo XX cuando un Collie de pelo largo entró en los hogares de medio mundo a través de las películas y series de televisión que protagonizó la perrita Lassie, seguramente la perra más famosa del mundo. Esta raza también es conocida con el nombre de Pastor Escocés.

Los orígenes de esta raza son muy remotos y seguramente haya que buscar a sus primeros antepasados en ejemplares traídos por los romanos a las islas británicas hace ya más de 2.000 años. En principio esta raza tenía las patas y el hocico más cortos que en la actualidad. Sus posteriores cruces con Lebreles rusos –borzois- explicarían las patas largas que tiene hoy en día, así como su hocico particularmente largo y delgado. Distintas reinas europeas contribuyeron al auge de esta raza. Fue el caso de la reina Victoria, que tuvo un especial interés por él, o la reina Alexandra, que llegó incluso a exponer sus propios ejemplares.

Con un porte indiscutiblemente elegante, este perro pastor es actualmente una raza muy valorada como perro de compañía y para exposiciones, pero cabe recordar que en sus orígenes era un inmejorable perro pastor que llegaba a conducir hasta 500 ovejas, lo que le aportó respeto y afecto por parte de sus dueños durante siglos.

Estándar

Características generales. Constitución fuerte pese a que, en ocasiones, puede tener unas proporciones desequilibradas.

Cabeza, cara y cuello. La cabeza se caracteriza por dos líneas rectas y paralelas que afinan progresivamente el hocico hasta por encima del cráneo. No tiene unos pómulos especialmente prominentes. Tiene una mandíbula inferior potente y muy marcada con los dientes bien implantados. Los ojos son medianos y ligeramente oblicuos, con forma almendrada y de color marrón, excepto en los ejemplares de color azul oscuro que los tienen total o parcialmente azules. Las orejas son pequeñas y se sitúan de forma armoniosa en la cabeza, bien hacia atrás si está en reposo, bien hacia delante si está alerta. El cuello es musculoso, fuerte y potente, bastante largo y bien perfilado.

Cuerpo. Proporcionado a su altura, tiene un cuerpo bastante largo, con el dorso firme y recto, ligeramente levantado a la altura de los riñones y con las costillas cimbradas -curvadas hacia adentro-. El pelo que le cubre está bien implantado y es muy espeso.

Extremidades. Tiene los hombros oblicuos y angulosos y los miembros anteriores rectos y musculosos, ni muy entrados ni muy salidos en los codos. Su osamenta es discreta pero muy resistente. Los miembros posteriores son musculosos con ancas grandes que conforman un conjunto nervioso y bien perfilado. Tiene los pies ovalados y provistos de gruesas almohadillas, con los dedos arqueados. Los posteriores, por el contrario, no presentan un arco tan pronunciado.

Carácter

El Collie es un perro muy afectuoso, con un sentido del deber y la responsabilidad encomiables. Su dueño debe saber adaptarse al carácter de este gran perro pastor y tratarlo de forma adecuada, ya que no tolera bien la autoridad. Se le exige al dueño de un Collie paciencia y perseverancia para obtener los resultados esperados de su adiestramiento que, una vez adaptados perro y dueño, acostumbran a ser espectaculares. Es una raza muy inteligente y disciplinada si se le trata con afecto y suavidad, pero puede ser un terco y un auténtico gruñón si aprecia en su dueño maneras autoritarias. ¡Al Collie no se le puede tratar de cualquier manera!

Un vigilante lleno de virtudes

Su pasado como perro guardián no es algo que se pueda olvidar fácilmente y basta con verle moverse e interactuar con los miembros de la familia para cerciorarse de cuán presente está todavía en su manera de comportarse. Cuando está dentro de la casa, vigila con discreción a todos los miembros de la familia. Es educado y silencioso pero si presencia una pelea no dudará en interponerse para aplacar los ánimos. De igual manera, mientras todos duermen, sabe estar en silencio en el pasillo a la espera de que aparezca cualquier intruso a quien abordar. En definitiva, tiene todas las virtudes de un excelente perro guardián sin los defectos que aquejan ocasionalmente a estos, como los frecuentes ladridos o el carácter agitado.

No hay mejor niñera

Sus virtudes como perro guardián lo convierten en una inmejorable niñera. Al Collie le encanta adoptar este rol y vigilará a los niños como si fueran sus propios cachorros. Si están en la playa y ve que caen o lloran, el Collie aparece. Puede confiarle igualmente el cuidado de los niños si están solos, ya que no permitirá bajo ningún concepto que el niño se vaya tranquilamente con un desconocido. Con los bebés es extremadamente atento y permisivo. Les deja que le traten como si fuera un peluche y le tiren del pelo sin quejarse mientras tratan de ponerse en pie. De todas maneras, es fundamental para este papel, que el perro haya sido educado con niños desde pequeño -socializado con ellos-.

Día a día

Un perro con un pelaje tan espeso como el del Collie se adapta con mucha más facilidad al frío que al calor, un punto que hay que tener muy en cuenta a la hora de escoger un ejemplar de esta raza como mascota. No hay que dejarse engatusar por la belleza de esta raza y pensar que es un perro que puede convertirse en una especie de peluche. Al Collie le condiciona su pasado de perro rústico y necesita correr y hacer ejercicio para mantenerse en forma.

El placer de disfrutar de los espacios abiertos

El Collie puede adaptarse con relativa facilidad a la vida en un piso de ciudad pero no olvide el tipo de perro que es y como agradecerá poder disponer de un espacio abierto donde poder dar rienda suelta a sus ganas de correr y explorar. El frío del invierno es muy conveniente para este perro y, por el contrario, sufre si se encuentra en un piso con calefacción. Si se tienen en cuenta las particulares necesidades del Collie y se le saca con frecuencia de paseo y al campo, podrá vivir en un piso siempre que se le acondicione un rincón especial para que se acomode.

Un caballero en la mesa

La elegancia natural que desprende el Collie se contagia a sus modos cuando 'se sienta a la mesa'. Nunca mendigará comida a sus dueños ni se lanzará alocadamente una vez le sirvan su ración diaria. La cantidad de comida seca diaria que necesita un ejemplar de esta raza ronda los 700 gramos diarios.

Un tranquilo guardián

Si su dueño se ausenta de casa para, por ejemplo, ir a trabajar, no tiene nada que temer. El Collie sabe comportarse en el interior de una vivienda y no hay peligro de que rompa o toque nada que no debe. Del mismo modo, no es una raza que tenga propensión a la fuga, incluso si se le deja la puerta abierta. Una vez regresa su dueño, la felicidad se apodera de él. No es un perro que acostumbre a hacer grandes aspavientos ni saltos de alegría ante su llegada, pero si le llenará de ternura la expresión que le dedica.

Salud

Es un perro muy resistente al frío, pero no así al calor, que le puede hacer sufrir mucho. En los lugares cálidos, en verano, es conveniente eliminar con el cepillado todo el subpelo muerto del invierno para que así el pelo de cobertura esté suelto y genere una cámara de aire que le aísle del calor.

El Collie, como todas las razas, no está libre de la posibilidad de padecer enfermedades hereditarias y congénitas. Algunas de ellas específicas de la raza, como el llamado síndrome del ojo del Collie, que consiste en un defecto del desarrollo de los tejidos oculares que se manifiesta con diferentes anomalías como hipoplasia del coroides, desprendimiento de retina y hemorragia de retina.

También son propensos a una enfermedad llamada nariz de Collie, que comprende 3 diferentes enfermedades - lupus eritematoso, pénfigo y dermatitis solar- que pueden afectar la parte superior del hocico de estos perros -plano nasal- causando despigmentación del mismo e inflamación. Como otros perros de raza de su tamaño, tiene cierta predisposición a la torsión de estómago y a la displasia de cadera, pero la incidencia es bastante baja.

Basta con alejarlo del sol directo, las corrientes de aire y la humedad. También requiere de una buena higiene de los ojos, uno de sus puntos más delicados.

Una precaución especial se debe tener en esta raza con los tratamientos para algunos parásitos, ya que son muy sensibles a medicamentos como la ivermectina; dosis que en otras razas son tolerables, resultan tóxicas en los Collie, y alguna otra raza de perro.

Cuidados

Higiene básica

Su espeso y tupido pelaje requiere de cuidados bastante frecuentes. Su dueño debe cepillarlo al menos dos veces por semana para que mantenga un pelaje libre de enredos y tener especial cuidado para no acabar arrancándole pelos. Especial atención requiere el pelo del cuello, la grupa y la cola.

Puppy

El dueño de un cachorro de Collie debe comenzar a educarlo temprano para que el perro aprenda desde bien pequeño las normas básicas de convivencia. Educarle con cariño y paciencia produce resultados espectaculares a los pocos meses.

¿Sabías qué ...?

Su talento como perro guardián le ha llevado incluso a ser utilizado en Sudáfrica como vigilante de grandes rebaños de avestruces. ¡Todo un reciclaje profesional para un perro que ha llegado a vigilar rebaños de hasta 500 ovejas!

Productos relacionados