Dálmata

Altura:
Los machos entre 58 y 61 centímetros. Las hembras, entre 55 y 59 centímetros.

Peso: en torno a 20 kilogramos.

Color: blanco puro con manchas negras o marrones.

Longevidad: de 10 a 12 años.

Características

El Dálmata es un perro caracterizado por las inconfundibles manchas de su pelaje y por su particular personalidad, que le vale el apodo de 'el perro humano'. Sus orígenes no están demasiado claros y se basan en suposiciones e hipótesis. Así, parece que ya en el antiguo Egipto se usaban ejemplares de Dálmatas, a tenor de las escenas en las paredes de las tumbas de los faraones que representan perros con una fisionomía muy similar a la del estándar de esta raza.

Crónicas eclesiásticas del siglo XIV sugieren que el Dálmata tiene su origen en la costa oriental del Mediterráneo, concretamente en la región croata de Dalmacia. Durante la Edad Media, los cíngaros, pueblos nómadas procedentes de Europa del Este, difundieron a esta raza por el resto del continente, ya que se hacían acompañar por ejemplares de Dálmatas, de los que apreciaban sus innumerables cualidades, como su inteligencia, su fortaleza, su pasión por seguir a los caballos y su pintoresca estampa. A partir de entonces, el Dálmata se hizo muy popular entre la aristocracia europea, tanto continental como inglesa.

Así, los miembros de la nobleza hacían seguir sus carruajes de jaurías de Dálmatas como símbolo de poder y distinción. Ya en el siglo XVI numerosas pinturas de maestros italianos muestran escenas en las que aparecen ejemplares de esta emblemática raza, que también está presente en un fresco en el convento de Zaostrog -Dalmacia- datado en el año 1710. En el siglo XVII el Dálmata llegó a ser establecido como símbolo papal. Más adelante, un trabajo de Thomas Bewick publicado en 1792 contiene una descripción y una descripción del Dálmata, al cual Bewick se refiere como 'perro de coche'. El primer estándar del Dálmata es redactado en 1802 por el inglés Vero Shaw, aunque no fue adoptado oficialmente hasta el año 1890.

Estándar

Las manchas del Dálmata pueden ser negras o marrones, sobre fondo blanco puro. Los ejemplares manchados de negro tendrán manchas densas de negro y los manchados de color marrón tendrán las manchas del color hígado. Las manchas deben tener un tamaño de entre 2 y 5 centímetros de diámetro y estar distribuidas uniformemente por el cuerpo. Las manchas de las extremidades son más pequeñas que las del cuerpo. Los parches en la cabeza son indeseables según el estándar de raza, así como el bronceado en las manchas en adultos.

Al nacer, el cachorro de Dálmata no tiene manchas, y estas se le van desarrollando por todo el cuerpo durante su crecimiento, un proceso que se prolonga a lo largo el primer año de vida. Sus manchas faciales le confieren una fisonomía única. Con el tiempo, las manchas se le agrandan y le aparecen nuevas.

Carácter

El Dálmata es un perro muy inteligente y sociable, hasta el punto de que se le conoce con el apodo de 'el perro humano', debido a su buena relación con las personas y su comportamiento, que a veces puede parecer muy 'humano'. Es muy afectuoso, y se siente profundamente apegado a su dueño y sus familiares, de quienes exige dedicación, tiempo y cariño. Es muy analítico, y gusta de observar a las personas, a las que difícilmente olvida. También es muy expresivo, algo comediante y tiene una extraordinaria memoria.

Con personalidad propia

Como perro, el Dálmata es testarudo y le gusta salirse con la suya. También tiende a ser independiente así que si no fuera tan amistoso y divertido, pues tiene una faz de payaso realmente impagable... puede que el dueño primerizo decidiera darlo en adopción si no fuera por que es innegablemente amistoso. Además, es un perro con una gran capacidad de adaptación y aprendizaje. De pequeño se le ha de educar con firmeza ya que es fácil que coja malos hábitos y que luego cueste corregirlos. Le gusta correr, saltar, jugar y sentir la presencia y el afecto de los dueños. Con los niños es muy dulce y se adapta perfectamente a sus juegos.

El Dálmata y los niños

Su naturaleza energética y juguetona hace del Dálmata un excelente compañero de juegos para los niños. Además, es resistente, así que puede soportar muy bien las travesuras de los más pequeños. Sin embargo, para ello es muy es esencial que el ejemplar esté correctamente socializado y entrenado en el trato de niños. Por otro lado, también se debe enseñar a los niños cómo tratar al perro, ya que si le arrancan el pelo o le tiran de la cola y, especialmente de las orejas, puede protestar con energía.

Día a día

Necesita firmeza

El Dálmata requiere firmeza en su educación, ya que tiene tendencia a ser comediante. El dueño necesitará mucho tiempo y paciencia para lograr resultados en su adiestramiento y convertirlo en un perro obediente. Como perro guardián por naturaleza, conviene enseñarle a dejar de ladrar cuando el dueño se lo indique, así como a rechazar el alimento que le ofrecen personas extrañas. Hay que evitar, por otro lado, las órdenes contradictorias por parte de los diferentes miembros de la familia.

Alimentación

Un Dálmata adulto de tamaño normal debe comer diariamente 400 gramos de alimento seco completo. Hay que tener en cuenta que es un perro moderadamente glotón y tiene tendencia a engordar, así que hay que controlarle la dieta.

Necesita ejercicio diario

Este perro necesita hacer ejercicio a diario para quemar su energía. Se recomienda sacarlo varias veces al día... además requieren gran cantidad de ejercicio. Se recomiendan múltiples salidas diarias, además del tiempo que pueda pasar en el jardín. Y es que este perro necesita un espacio libre suficiente en casa y una vivienda con jardín, aunque sea pequeño, es lo que mejor le va. También es importante no limitarse a hacerlo pasear pues necesita quemar energía así que plantearle juegos que le hagan correr y saltar es lo más indicado para esta raza.

Cuidados

Salud

Algunos Dálmatas pueden nacer con problemas de sordera, ya sea sordera total o parcial. Este defecto congénito se observa también en otras razas de pelo blanco.

Otras enfermedades hereditarias que pueden afectar esta raza son la displasia de cadera y de codo y con menor frecuencia, hipotiroidismo y epilepsia. Pueden tener problemas de cálculos urinarios -piedras en la vejiga- por su tendencia a acumular uratos, una forma insoluble del ácido úrico. Por lo demás, es un perro robusto y resistente con muy buena salud.

Cuidados

Debido a su historia como perros para acompañar carruajes, se trata de una raza que requiere mucha actividad. De hecho, lo mejor que puede tener un Dálmata es un dueño deportista que salga a hacer actividad física con el perro.

Puppy

Sin embargo cuando son jóvenes, no hay que exceder con el ejercicio. El ejercicio intenso en un perro en crecimiento puede ser muy dañino para el desarrollo de sus articulaciones.

¿Sabías qué ...?

El Dálmata es la única raza de perros que puede padecer gota, una enfermedad que afecta las articulaciones y que se debe al exceso de ácido úrico en la sangre.

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