Dogo Argentino

Altura:
de 55 a 65 centímetros.

Peso: 40 kilogramos.

Color: blanco.

Longevidad: de 10 a 12 años.

Características

Resultado del cruce de distintos perros de lucha, el Dogo Argentino es un imponente guardián que se dedicó en otros tiempos a la caza del jaguar o el puma en su Argentina natal.

Su origen se encuentra en los mastines utilizados por los conquistadores del Nuevo Mundo para amedrentar a los nativos. Más adelante fueron cruzados con sabuesos y utilizados como perros de lucha, un deporte que contaba con numerosos aficionados en Argentina. Clave en la estandarización de la raza fue la figura del Dr. Antonio Nores Martínez, que decidió limitar sus aptitudes para la lucha y mejorar sus cualidades para la caza, para lo cual decidió cruzarlo ni más ni menos que con bóxer, gran danés, bull terrier, bulldog, lebrel irlandés, dogo de Burdeos, perro de montaña de los Pirineos y mastín español.

Como resultado de tan complejo origen, el Dogo Argentino es un perro guardián que desempeña otras muchas tareas en relación con los humanos pese a su fiero aspecto y a su fama de raza agresiva. Así, su buen olfato le permite colaborar con las fuerzas de seguridad en tareas relacionadas con la detección de explosivos o drogas así como en tareas de rescate o salvamento. Por otro lado, también ha sido frecuentemente utilizado como perro lazarillo para personas ciegas y para terapia con niños disminuidos psíquicos.

Estándar

Características generales. Constitución fuerte sin resultar pesado. Apariencia similar a la del gran danés aunque más pequeño, de porte más elegante y con el pelo mas corto y tupido.

Cabeza, cara y cuello. Cabeza con cráneo convexo masivo muy similar a la del mastín. Mandíbulas potentes sin presentar prognatismo –deformación que provoca que bien la parte superior o la inferior sobresalgan del plano vertical de la cara-. Dentición sólida y bien implantada con articulado en tijera regular. Nariz de color negro. Ojos oscuros y muy separados que crean una mirada muy viva e inteligente. Orejas altas y erguidas. Cuello fuerte y arqueado con las arrugas que tradicionalmente presenta el mastín.

Cuerpo. Pecho amplio y profundo. Lomo largo. Tiene el pelo siempre blanco y es corto y tupido, bastante duro, de manera que crea un manto que le protege sin llegar a darle calor.

Extremidades. Tanto los cuartos traseros como los delanteros son rectos y especialmente musculosos. Su estructura ósea es particularmente fuerte. Las almohadillas están bien desarrolladas para poder soportar sus potentes miembros.

Carácter

Está considerado como una raza peligrosa y tiene cierta mala prensa debido a sucesos escabrosos acaecidos –principalmente- por culpa de dueños que no han educado correctamente a este potente dogo. La realidad es que el Dogo Argentino es un excelente perro guardián, muy inteligente y particularmente fiel y leal siempre que sus dueños le proporcionen una correcta educación que, por otro lado, no supone una tarea especialmente complicada para los ejemplares de esta raza. A pesar de la fiereza de su aspecto, es muy cariñoso con sus dueños.

Su instinto como perro de pelea

En los genes del Dogo Argentino todavía reside su pasado de perro de pelea, lo que le convierte en una raza dominante y con un fuerte sentido de la territorialidad, por lo que conviene no entrar en su espacio vital si no ha sido invitado. De esta forma, no suele congeniar con otros perros de manera natural. La contrapartida es que, dado su sentido de la protección y la territorialidad, es un excelente perro guardián que estará siempre alerta ante posibles intrusos.

Tranquilo y discreto como guardián

Si ha recibido una correcta educación, esta raza es una compañía perfecta para la familia y un eficiente perro guardián. Frente a otras razas que se muestran mucho más nerviosas y ladran ante la más mínima señal, el Dogo Argentino es un perro discreto que no hará saltar la alarma sin razón aparente. Está siempre alerta pero se muestra tranquilo y sereno. Ahora bien, si se le oye ladrar, no hay vuelta de hoja: ¡el Dogo Argentino ya ha interceptado al intruso!.

Día a día

Una correcta educación es importantísima para este guardián de pasado ciertamente truculento a sus espaldas. Obviamente, si su dueño emplea el castigo corporal en el adiestramiento, el dogo acabará recuperando sus instintos y convertido en un animal violento. Si, por el contrario, recibe una educación adecuada, será un guardián ejemplar, cariñoso con sus dueños y de una fidelidad sin parangón. En definitiva, un Dogo Argentino, como cualquier raza, acaba siendo un reflejo de la personalidad de sus dueños. La educación en positivo, como en otras razas caninas, se ha demostrado como el mejor y más eficaz sistema de aprendizaje.

Fomentar su socialización

Una de las bases para educar al Dogo Argentino es dejar que se relacione con la gente, ya que de esta manera pierde la suspicacia que tiene a los extraños por instinto. Así, es totalmente contraproducente atarlo o encerrarlo en una caseta. Debe poder entrar en casa y sentirse uno más de la familia; esta es la mejor educación que puede recibir. Los resultados de un correcto adiestramiento son espectaculares. De hecho, es una de las mejores razas para acompañar a los invidentes como lazarillos ya que es un perro particularmente atento y concienzudo en las tareas que desempeña. De ahí viene también su participación en tareas de salvamento o rescate.

Poca comida para tan gran perro

A pesar del tamaño de este perro –con 40 kilogramos de peso de media- no es un comilón como podía presuponerse y bastará con aproximadamente 650 gramos diarios de comida seca. Un poco de levadura o de aceite de maíz o girasol le ayudará a mantener su pelo brillante.

La vida de la ciudad no está hecha para el Dogo

Si en sus orígenes el Dogo Argentino corría por la Pampa persiguiendo pumas o jaguares, obviamente, y por muy bien educado que esté, no es un animal para vivir en un apartamento. Necesita grandes espacios y, aún contando con un jardín, su dueño debe asumir que deberá salir con frecuencia y dar largos paseos para poder explorar, conocer y aprender. Es clave enseñarle a responder a sus llamadas. Un Dogo Argentino es un Dogo Argentino y conviene no perderle la pista.

Obligaciones legales

Esta raza está considerada, por ley, como potencialmente peligrosa, su dueño debe obtener una licencia administrativa a la autoridad municipal o estatal y para que se la conceda debe ser mayor de edad, no presentar antecedentes penales, disponer de capacidad física y psicológica demostrada para poseer uno de estos animales y tener suscrito un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros. Otras obligaciones que su dueño debe asumir por su naturaleza de raza peligrosa son, por ejemplo, sacarlo de paseo siempre con una copia de la licencia administrativa y de la inscripción del perro en el registro de perros potencialmente peligrosos, así como el uso de bozal y correa –de al menos 2 metros y no extensible-. Si vive en una zona urbanizada hay que levantar una valla alta que bordee el perímetro de la casa para que no se escape, con rejas que impidan el paso de una mano entre ellas.

Cuidados

Salud

Con su constitución y genética, esta raza goza de una buena salud. Como otros perros de gran tamaño puede padecer una torsión de estómago, para lo que es aconsejable repartir su ración diaria en dos-tres tomas y evitar que haga grandes esfuerzos antes y después de las ingestas. También puede padecer displasia de cadera. También puede sufrir de sordera hereditaria asociada al pelaje blanco -como en el caso de algunos Dálmatas o Bull Terriers de color blanco- que puede afectar a un solo oído o a ambos.
Se trata de una de las pocas razas grandes con tendencia a la enfermedad periodontal -sufren habitualmente de inflamación de las encías y mal aliento por acumulación de sarro- por lo que es conveniente limpiar los dientes regularmente en casa con un cepillo adecuado con pasta dental para perros y hacerlo desde que el perro es cachorro para acostumbrarlo y para evitar problemas bucales serios en el futuro.

Higiene básica

Los cuidados del Dogo Argentino no son especialmente laboriosos ni complicados. Gracias a su pelaje blanco son fáciles de localizar las garrapatas, pulgas y demás parásitos. Su manto corto y tupido permite cepillarlo con facilidad para eliminar los pelos muertos.

Puppy

De cachorro, el Dogo Argentino suele ser muy cariñoso y afectuoso. No es un cachorro especialmente inquieto ni nervioso, pero es importante enseñarle desde bien pequeño las normas básicas de convivencia. Además si va a convivir con niños, debemos acostumbrar a nuestro cachorro a los niños desde pequeñito y de una forma gradual y positiva para socializarlo adecuadamente.

¿Sabías qué ...?

Esta raza es relativamente reciente, ya que no fue hasta 1947 que Antonio Nores dio a conocer al mundo el primer estándar. Cuando Nores murió, su hermano Agustín, embajador de Argentina en distintos países, fue el encargado de dar a conocer la nueva raza en sus numerosos viajes alrededor del mundo.

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