Labrador Retriever

Altura:
de 54 a 57 centímetros.

Peso: de 25 a 35 kilogramos.

Color: puede ser totalmente negro, amarillo –desde el color crema claro al rojo del zorro- o hígado. Puede tener una pequeña mancha blanca en el pecho.

Longevidad: de 10 a 12 años.

Características

Seguramente una de las razas más populares en todo el mundo en la actualidad, el Labrador Retriever es un perro excepcional en todos los sentidos. A su excelente carácter y aptitudes físicas se unen su gran adaptabilidad y devoción que le han hecho ayudar al hombre desde hace años en numerosas tareas, desde la localización de drogas o explosivos a ejercer de perro lazarillo para acompañar a personas invidentes.

Las primeras referencias que se tienen del Labrador Retriever datan de 1822 y en ellas se le denomina perro de agua pequeño, en contraposición con el Terranova. Y es que ambas razas tienen mucho en común. Ambas proceden del Noreste canadiense y cuentan con una membrana interdigital hasta la segunda falange que les permite nadar con mucha facilidad, utilizando la cola a modo de remo. Como el Terranova, el Labrador Retriever seguramente proceda de los perros que llevaron a esta zona de Norteamérica los primeros exploradores europeos. Curiosamente, su origen no estaría en la Península del Labrador que aparentemente le da nombre, sino en las islas de Terranova –Newfoundland-.

Las similitudes con el Terranova no acaban en su origen y en sus similitudes físicas. Como éste, ha sido utilizado por los pescadores desde tiempos remotos para servirle de ayuda en numerosas tareas, desde el rescate de las mercancías o los hombres que caían al agua hasta para transportar a tierra las cuerdas de las redes que permanecían atadas a las boyas.

Estándar

Características generales. Constitución fuerte y bien proporcionada. Es un perro muy activo y de buen temperamento.

Cabeza, cara y cuello. El cráneo es amplio, nítido y no presenta pómulos carnosos. El hocico es poderoso, pero no afilado y la trufa es amplia con las fosas nasales bien desarrolladas. Los dientes son rectos y regulares y cierran en perfecta tijera. Por lo que respecta a los ojos, son medianos y de color oscuro y su expresión denota inteligencia y buen temperamento. Las orejas no son ni largas ni gruesas y deben colgar pegadas a la cabeza así como tener una inserción bien hacia atrás. El cuello es nítido, robusto, poderoso y puesto sobre los hombros bien colocados.

Cuerpo. Tiene una constitución fuerte y su espalda es bien nivelada. Su lomo es amplio, corto y fuerte, mientras que su pecho es amplio y profundo con las costillas bien arqueadas. El pelo, una característica muy distintiva de la raza, debe ser corto y denso sin ondulaciones o flecos y al tacto debe dar la sensación de ser bastante duro. Tiene una capa de subpelo resistente al agua.

Extremidades. Los miembros anteriores presentan una buena osamenta y, vistos de frente o de lado, deben aparecer rectos desde los codos hasta el suelo. Los posteriores, por su parte, están bien desarrollados y la grupa no queda inclinada hacia la raíz de la cola. Las rodillas son bien anguladas y los corvejones están bien descendidos. Los pies son redondos y compactos, con los dedos bien arqueados y las almohadillas bien desarrolladas.

Carácter

El Labrador Retriever es todo un buenazo. Tiene un carácter afable y tranquilo, idóneo para que se convierta en un excelente compañero. Sus continuas ganas de agradar hacen que se desviva por todos los miembros de la familia. Al Labrador le gusta complacer a su dueño y hará todo cuanto esté en su mano para tenerlo satisfecho. Desprende una aguda inteligencia lo que le hace un perro muy predispuesto al adiestramiento. Al mismo tiempo es una raza muy afectuosa e ideal para compartir juegos con los niños. En definitiva, un perro con grandes virtudes para convertirse con facilidad en el rey de la casa.

Necesita amor

El Labrador Retriever es sin lugar a dudas una de las razas de perro más sensibles y afectuosas que existen. Necesita de la compañía de los hombres y se desvive por ellos, de ahí que sea una raza tan servicial y tan utilizada para diferentes tipos de tareas. Con mucha facilidad se convierte en un excelente compañero de juegos, ya no solo con los niños, sino con todos los miembros de la familia, porque a este perro lo que le gusta es sentirse arropado y acompañado por sus dueños. Son muy pacientes, lo que supone una gran virtud a la hora de compartir juegos y travesuras con los más pequeños de la casa.

Muy servicial

Si en sus orígenes, el Labrador Retriever ya era utilizado por los pescadores para múltiples tareas auxiliares durante la pesca, hoy en día, sigue ayudando a numerosos colectivos. Así, esta raza es una de las más utilizadas como perro lazarillo y como perro de asistencia a minusválidos. Del mismo modo, su excelente olfato le hace idóneo para tareas de localización de drogas o explosivos al servicio de las fuerzas de seguridad. También, y como hacía en sus primeros años, el Labrador Retriever, es utilizado en labores de rescate y salvamento de personas que han caído al mar.

Día a día

La convivencia con un Labrador Retriever es muy fácil y cómoda si su dueño tiene en cuenta sus particularidades que, si bien, no tiene porqué complicar el día a día ya que es un perro muy adaptable a todo tipo de entornos y situaciones. Dado que es fácil de adiestrar y muy sociable con otras mascotas y animales domésticos, los problemas que puede generar la convivencia con él son mínimos. Vigile que pueda desfogarse y correr de vez en cuando a sus anchas. Un perro de estas características no puede pasarse el día encerrado entre cuatro paredes.

¡Al agua, patos!

Si en sus primeros años de vida como raza el Labrador Retriever era conocido con el nombre de 'perro de agua pequeño', por algo será. Su origen está en el mar, en los puertos, junto a los pescadores, de ahí que no se sorprenda si en plena excursión por el bosque el perro se lanza de forma temeraria a un estanque o riachuelo. Le encanta nadar y en el agua se siente cómodo, así que es bueno dejarlo que disfrute en lo que, en parte, es también su medio natural.

Entrenamiento y ejercicio físico, obligatorios

Este gran perro necesita quemar la energía que atesora en su interior ya que, pese a ser un perro tranquilo, se entusiasma rápidamente y, si no ha sido correctamente entrenado, puede acabar con la paciencia de sus dueños. Un correcto adiestramiento a una edad temprana se hace así obligatorio. Es la mejor manera de canalizar su energía sin que ésta acabe con la de sus dueños.

Vigile su peso

Al Labrador Retriever le gusta la 'buena mesa' y nunca dice no a una golosina o a una ración de comida más abundante. Su dueño debe vigilar que su peso ronde de los 25 a los 35 kilogramos y nunca lo supere ya que presenta cierta propensión a padecer obesidad. Para combatirla, es conveniente acostumbrar al perro a un estilo de vida donde el ejercicio físico juegue un papel principal.

Cuidados

Salud

El Labrador Retriever tiene una buena salud pese a que puede padecer algunas enfermedades de tipo hereditario. Entre las dolencias más frecuentes entre los perros de esta raza están la displasia de cadera –habitual en los perros de gran tamaño- así como las cataratas y enfermedades de la retina -atrofia progresiva y displasia de retina-, torsión de estómago, displasia de válvula tricúspide -problema valvular de corazón- y distrofia muscular o miopatía hereditaria del Labrador -enfermedad degenerativa de la musculatura-.

También puede verse aquejado de epilepsia –aunque es muy poco frecuente- y de displasia del codo.

Higiene básica

No hay que preocuparse demasiado por la higiene del Labrador Retriever ni de cuidados especiales que deba su dueño tener en cuenta. Basta con que lo cepille de forma regular y que lo bañe si ha tenido un día particularmente intenso de andanzas por el campo que le haya hecho acabar con el manto muy sucio.

Puppy

De cachorro el Labrador Retriever es muy activo y es conveniente que su dueño comience el proceso de educación pronto para enseñarle, con coherencia y paciencia, las normas básicas de convivencia.

¿Sabías que ...?

El Labrador Retriever es un perro muy utilizado por el hombre para muy diferentes tareas pero quizá una de las más interesantes es su empleo en la terapia con niños y adultos con problemas psicológicos o de socialización. También es la raza más utilizada como perro guía o de asistencia a enfermos.

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